Fallece Juan José León Molina, ex diputado por Ceuta y referente del PSOE local
OBITUARIO
El que fuera parlamentario por Ceuta en dos legislaturas, además de director provincial del Ministerio de Educación y dirigente socialista ceutí en varias etapas, Juan José León, ha fallecido en el Hospital Universitario, según han confirmado a esta redacción fuentes cercanas al finado.
Juan José León Molina ha fallecido en las últimas horas. Diputado por Ceuta en dos ocasiones, director provincial de Educación en otras dos, fue además un destacado dirigente del PSOE local. Llegó a ser su secretario general aún en la época preautonómica y presidente de los socialistas ceutíes en la etapa de Antonia Palomo como secretaria general, al margen de ocupar otra serie de cargos orgánicos y ponerse, en alguna ocasión, al frente de Gestoras que dirigían al PSOE local entre congresos tras la dimisión del líder que fuera.
Nacido en Villajovita, Juan José León fue, sobre todo, un hombre ligado a la Educación. Ganó una plaza como inspector de Educación y estuvo destinado en Canarias durante varios años. Era afín al PSOE, y se le ofreció ser director provincial de Educación en los primeros compases del Gobierno de Felipe González. Hizo carrera política, siendo diputado por Ceuta en 1986 y 1989. Buen contador de anécdotas, gustaba de referir en privado lo que le llamaba la atención un joven diputado al que siempre regañaban porque apenas comía..
León intentó seguir como parlamentario nacional en 1993, aunque en esta ocasión 'intercambió' papeles con la también fallecida Carmen Cerdeira, senadora en la época. Sin embargo, el 6 de junio de 1993 el ticket electoral formado por Francisco Antonio González al Congreso, y José Luis Morales y Francisco Olivencia Ruiz al Senado firmó la primera victoria electoral del Partido Popular en la historia democrática de Ceuta. León encontró entonces cobijo político en el PSOE, dirigiendo gestoras o siendo su secretario general en Ceuta, aunque nunca fue candidato a la Alcaldía o Presidencia de la Ciudad Autónoma.
Sus últimas responsabilidades políticas fueron empezando este siglo. Aquel joven diputado que almorzaba poco, José Luis Rodríguez Zapatero, se convirtió en presidente del Gobierno en 2004. Su nombre como aspirante a la Delegación del Gobierno estuvo sobre la mesa. Sin embargo, Zapatero optó por el criterio que venían manteniendo (con excepciones) tanto González como Aznar de no nombrar en las autonomías uniprovinciales a delegados nacidos o afincados en el lugar, algo que acabó con Mariano Rajoy. Envió a Ceuta al abulense Jerónimo Nieto, que lo nombró como director provincial del MEFP. Antonia Palomo, por su parte, contó con el como presidente del PSOE local.
Otro niño de Villajovita, Aquilino Melgar, le relevó como director provincial en la segunda legislatura de Zapatero. Desde entonces, y salvo alguna aparición esporádica en tertulias, se retiró de la vida pública. Consumió sus últimos años laborales antes de dedicarse a su auténtica pasión: la lectura. Si se ha compartido alguna conversación con el, rara era la ocasión en la que no trajese de memoria citas de algún escritor, con independencia de la época. Precisamente fue la memoria, envidiable durante la mayor parte de su vida, lo que se le desvaneció en los últimos años, que pasó prácticamente recluido. Cuando los socialistas obtuvieron la victoria en las Generales de abril de 2019, el entonces diputado electo, José Simón, trató de convencerle de que acudiera a la sede de Daoiz para que celebrase con ellos la victoria. Fue en vano. León le transmitió su felicitación, pero siguió con su autoimpuesto retiro de la sede que había sido, prácticamente, su segunda casa. Salvo alguna visita de amigos, fue el último contacto que tuvo con el PSOE local.
Casado con María del Carmen Varea, enviudó el pasado año. Era padre de cuatro hijos. Desde aquí, enviar nuestro saludo a sus familiares y sumarnos a las muestras de condolencia por un hombre fiel a sus principios, sus ideas y de trato afable y cercano.