Entrevista a Fatima Hamed
Hamed, sobre la “violación” de la frontera: “Habría sido imposible que ocurriera a la inversa”
Entrevista a Fatima Hamed
Cuando la frontera del Tarajal colapsó, a Fatima Hamed le pilló en el Palacio Autonómico. La vicepresidenta segunda de la Asamblea acudió al pleno ordinario que comenzó a celebrarse el jueves, 30 de julio. Supo de la dimensión de la crisis por las imágenes de “migrantes descalzos caminando por la ciudad” que comenzaban a saturar su teléfono. Tras suspenderse la sesión plenaria, se puso manos a la obra con su equipo del MDyC, con quienes, una semana después, no ha dejado de visitar las barriadas. Los vecinos le cuentan que la presencia policial es mínima; “inexistente” en algunas zonas como el Príncipe. Y le duele.
“La atención que se da en barriadas no tiene nada que ver con la que se da en el centro”, afirma la líder localista sentada sobre un banco de la Plaza de África. Hamed conversó con El Pueblo de Ceuta al cumplirse justo una semana de la “tragedia”. Mientras relata cómo la vive, grupos de jóvenes llegados durante la entrada masiva caminan a sus espaldas. Algunos de los “entre 8.000 y 11.000” que, según el Gobierno local, continúan en Ceuta. Se les ve por el centro, y mucho más por las barriadas.
“Esta crisis continúa y todavía nos queda para darla por finalizada (…) Todos los días hay personas que nos cuentan que no pueden llegar a sus hijos a los parques ni salir con normalidad”, reconoce Fatima Hamed.
Pregunta. Primero le quiero preguntar cómo está usted como ceutí.
Respuesta. Pues estoy dolida, como estamos todos los ceutíes, por el abandono institucional que hemos sufrido. Estoy triste por ver todas esas cifras de personas que han perdido la vida intentando llegar a nuestras costas. Estoy indignada por no haber encontrado respuesta ni en el Gobierno de nuestro país, ni ante las autoridades y las instituciones europeas, que se han olvidado total y absolutamente de nosotros. Y estoy orgullosa y con el corazón encogido de ver las muestras de solidaridad de nuestra gente. Eso sería un poquito el resumen de todo lo que siento.
Como una persona de ideología progresista, me duele mucho decir que un gobierno progresista le ha fallado a mi ciudad, pero es que es la realidad
P. ¿Cómo se enteró de lo que estaba pasando? Llevábamos días informando de entradas de 200 o 250 nadadores, pero, ¿cómo supo que el jueves la frontera colapsó?
R. El jueves por la mañana había convocada una sesión plenaria de interpelaciones. Entre los compañeros que vivimos en distintas barriadas de la ciudad nos íbamos escribiendo que ya se veía demasiado movimiento, que se empezaba a ver a personas migrantes por la ciudad que iban descalzas. Y ya cuando vinimos (a la Asamblea) empezamos a ver que la situación iba avanzando hasta los niveles a los que fuimos llegando.
A lo largo de la mañana del jueves y estando también aquí presentes fue cuando ya se empezó a suspender todo porque la realidad era la que era. También estuve presente cuando se mantuvo la llamada con el presidente del gobierno de nuestro país. Una llamada demandando atención, demandando socorro, demandando que se aplicase la ley de seguridad nacional. Que se decretase una emergencia precisamente para poner el foco y para que se enviasen ya por parte del Estado todos los recursos de los que dispusiera.
Entre otras cosas se pedía también el cierre de las fronteras. Yo creo que esas primeras horas en las que nosotros ya éramos conscientes de la realidad, si el Gobierno de nuestro país hubiera actuado de una manera más acelerada, posiblemente hoy no estaríamos hablando de la situación que hemos tenido que afrontar. Yo creo que los mecanismos y los recursos se pusieron en marcha tarde. La falta de información también me parece lamentable, la manera de comunicarse con la ciudadanía.
¿Por qué parece que tiene que pasar una catástrofe como la que estamos viviendo para que se nos mire?
Creo que era importante actuar desde el minuto uno, lo demandamos así y afortunadamente es de las pocas ocasiones en las que se ha podido ver que desde la Asamblea hacemos piña. Es evidente que Ceuta está por encima de todo. Es evidente que, lo mires por donde lo mires, Ceuta está siendo víctima de una tragedia. Estamos viviendo un drama, lo veas por el lado por el que lo quieras ver. Me da mucha pena la crisis migratoria que se está viendo. La crisis migratoria no puede suponer una crisis humanitaria, nuestra gente lo está demostrando.
P. ¿Responden con solidaridad?
R. Yo no conozco gente más solidaria. Si sale a la calle con una barra de pan y se encuentra a alguien que le pide, corta un trozo y lo comparte. Pero también es evidente que no tenemos los recursos suficientes, es imposible. Están todos los recursos asistenciales desbordados y me siento también indignada, a medida que han ido pasando los días, por la diferencia de trato que se ha dado a los barrios de nuestra ciudad, por la dejadez que se ha hecho.
Esta crisis continúa y todavía nos queda para darla por finalizada, pero el primer análisis que hacía yo sobre la marcha, circulando por las barriadas de la ciudad, era que, si la gente de las barriadas nos organizamos con nuestros vecinos para poner una valla, controlar nuestros barrios, controlar nuestras casas, vamos a organizarnos para ser solidarios y dar botellas de agua... En el momento que somos los propios ciudadanos los que hemos tenido que ponernos en marcha, organizarnos y autoorganizarnos, se ponen también de manifiesto los fallos del sistema. Se ponen de manifiesto que no estábamos preparados ni asistencialmente ni para proteger a las personas que vinieran.
En el momento que dejamos de tener la atención mediática, dejamos de contar con el apoyo de las instituciones
Y visto también el color que está cogiendo esto ya a nivel nacional, a nivel internacional, me da mucha pena mi gente, me da mucha pena mi pueblo. Evidentemente la realidad es la que es y sentimos mucho todo lo que está ocurriendo, pero creo que hay que poner al pueblo de Ceuta por encima de todo y en mayúsculas. Me da la impresión de que se les está dejando un poco de lado y son víctimas, somos víctimas de todo esto que está ocurriendo por el hecho fronterizo. Víctimas hasta el punto de que hay gente que todavía tiene miedo, hay gente que está frustrada porque no sabe qué más hacer o qué puede hacer para ayudar a los demás, porque es que no están viéndole color. Y creo que eso está pasando desapercibido en los medios de comunicación nacionales e internacionales. No se pone en valor lo que atraviesa la población autóctona, la población ceutí, ante hechos como el que estamos viviendo.
P. A nivel nacional ponen más el foco en los migrantes que deambulan por Ceuta que en los ceutíes, ¿no?
R. Sí, el hecho migratorio es una realidad. Ceuta es una ciudad fronteriza desde siempre, esto no es nada novedoso. Nosotros hemos estado pidiendo e insistiendo en un protocolo de actuaciones para no tener que ir sobre la marcha, que la ciudad siempre estuviera preparada para atender. Es un fenómeno migratorio que nos podríamos remontar incluso a la historia y analizar por qué se produce este fenómeno. Pero el fenómeno migratorio es un fenómeno mundial y son personas que por una razón o por otra no quieren estar en los países de origen porque consideran que hay opciones que les pueden ofrecer un futuro, una vida mejor. Aunque desgraciadamente también vemos que esos sueños se truncan, como es el de muchos chicos y de muchas chicas y de muchísimas personas que desgraciadamente han aparecido sus cadáveres flotando aquí.
Pero yendo más allá, como te decía, las familias de Ceuta, ¿cómo lo están atravesando? A nosotros nos cuentan todos los días, por ejemplo, personas que están aquí pasando este mes de agosto y están en sus casas, no pueden llevar a sus hijos a los parques de sus barriadas, que no pueden salir con la normalidad tal y como la entendíamos. No se sabe cómo explicar a esos niños y niñas qué es lo que se está viviendo en la ciudad. Esto es un fenómeno y un hecho transversal, histórico, transversal, que hay que analizar de distintas aristas. Creo que hay que poner el foco en que nuestra gente esté atendida. Es esencial que desde el Estado se pongan todos los recursos necesarios.
Si se hizo oídos sordos sabiendo lo que se estaba avisando por parte de los medios de comunicación, por parte de los servicios de inteligencia, ¿por qué?
Como una persona de ideología progresista, me duele mucho decir que un gobierno progresista le ha fallado a mi ciudad, pero es que es la realidad. Lo primero que hay que hacer es reconocer la realidad. O sea, me parece inaceptable. No me quiero imaginar qué podría haber pasado con un gobierno de derechas, cómo nos habrían dado la espalda o tal vez haberse planteado incluso algo peor. Lamento profundamente que nuestra ciudad no cuente con los medios necesarios para garantizar y dar estabilidad a la seguridad de todos los ceutíes. Y estas personas que ahora están aquí no pueden ser atendidas con dignidad. No se les puede tratar de la mejor manera, que sería lo deseable ante un colectivo tan vulnerable como es el colectivo migrante. No se les puede atender de la mejor manera, por mucho que todos queramos. Y tiene que ser consciente de ello, no solo el gobierno de España, sino las instituciones europeas.
P. Ceuta es su frontera sur…
R. Europa no puede decir que la frontera sur está en Ceuta cuando en realidad no lo han demostrado. Nos preguntamos muchos por qué nuestra frontera estaba como está. ¿Por qué ha existido esa permeabilidad? ¿Por qué no existían los medios necesarios cuando llevan años demandándose por las propias fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado? ¿Por qué no hemos contado con los recursos suficientes? ¿Por qué parece que tiene que pasar una catástrofe como la que estamos viviendo para que se nos mire?
Hay que recordar que la última vez que pasó algo parecido fue después del COVID, en la crisis de mayo del 2021. Y en ese momento fue cuando se puso el foco en Ceuta. Pero es que desgraciadamente a los días o a los meses ese foco se fue. Y en el momento que dejamos de tener la atención mediática, dejamos de contar con el apoyo de las instituciones. Y al final ves que aquí la gente salimos adelante porque hacemos piña entre nosotros, nos socorremos unos a otros y yo creo que es lo mejor que podemos hacer.
La atención que se da en las barriadas no tiene nada que ver con la que se da en el centro de la ciudad
El estar unidos como pueblo es lo que más nos va a fortalecer. Ya llegará el momento después de depurar responsabilidades, de pedirle a cada uno las cuentas que haya que pedirle. Políticamente, las cuentas se ajustan en las urnas. Creo que como pueblo no podemos hacer más y no podemos hacer lo mejor.
P. Hablaba de poner el foco en Ceuta. Se puso en 2021, pero a los meses se olvidó Ceuta hasta que sucedió la entrada masiva el jueves. Pero días antes se venía alertando de lo que estaba ocurriendo en la frontera. ¿Fue frustrante para vosotros llevar días llamando al Gobierno a que hiciera algo cuando estaban entrando 200, 250 nadadores y que nadie hiciera caso?
R. Llevábamos días prácticamente, me atrevería a decir que desde el 20 de julio más o menos, leyendo en medios de comunicación que estabais poniendo el foco y estabais alertando que se estaban produciendo más entradas de las habituales. Aunque fuera verano, que no estaba ocurriendo algo normal. Pero es que me parece más escandaloso todavía que, habiendo informado nuestros servicios de inteligencia, no se haya actuado. Eso me parece que merece explicaciones públicas. Yo creo que no se pueden hacer oídos sordos, y si se hicieron oídos sordos sabiendo lo que se estaba avisando por parte de los medios de comunicación, por parte de los servicios de inteligencia, ¿por qué? Yo creo que habrá que asumir responsabilidades. Primero hay que depurarlas, hay que aclararlo todo. Pero luego creo que cuando uno es responsable políticamente, debe asumir cada uno su responsabilidad.
P. Usted hablaba de que aún hay vecinos que le comentan que tienen miedo, que tienen esa incertidumbre al salir a la calle, que no llevan a sus nietos a los parques infantiles. El ministro Marlaska dijo el pasado fin de semana que el gobierno había podido resolver la crisis en menos de 24 horas, como si ya estuviese resuelto.
R. A mí las declaraciones del ministro Marlaska me han parecido lamentables, tanto en ese sentido como en el hecho de apuntar al resto de países miembros de la Unión por no haber avisado. Yo creo que esa no es la respuesta. La respuesta es que esta ciudad necesita más presencia de cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. La respuesta es que debe existir una mejor coordinación con el Ministerio de Exteriores para una mayor y mejor comunicación y sincronización con el país vecino. Y la respuesta es que estamos hablando de la integridad territorial. Estamos hablando de un territorio que es España. Y estamos hablando de que en esta situación no se ha puesto el foco donde tenía que haberse puesto. Por lo tanto, creo que las declaraciones o las manifestaciones que ha hecho el ministro Marlaska dejan mucho que desear. Esperábamos mucho más de ello.
De hecho, se hablaba de que se iba a llevar a cabo un importante despliegue policial en nuestra ciudad. Se activó la ayuda del Ministerio de Defensa, a quienes evidentemente hay que agradecer. Hay que agradecer a los soldados, a la gente de a pie, a esos policías, a esos guardias civiles que han estado al pie del cañón en todo momento en la medida de sus posibilidades y con las instrucciones que se les iban dando. Pero es que hay que recordar que desde que esto ocurre hasta el día de hoy, podemos ver perfectamente cómo la atención que se da en las barriadas no tiene nada que ver con la que se da en el centro de la ciudad.
¿Cómo es posible que esto se haya producido sin que se haya dado el aviso, la señal de alarma de un país con otro?
A mí me alegra muchísimo que el centro de la ciudad esté prácticamente recobrando la normalidad, pero me parece lamentable que en una ciudad de 20 kilómetros cuadrados, en la que da hasta ya vergüenza hablar de periferia, en esas barriadas que no están próximas al centro, de puertas del campo para arriba, todos los vecinos nos digan lo mismo. Todos los vecinos nos digan que siguen viendo a muchísimas personas migrantes dormir en sus puertas, que la presencia policial prácticamente es inexistente y cuando existe es meramente testimonial porque nadie les llama la atención.
También nos dicen que no hay información e incluso hay muchas personas migrantes que preguntan dónde tienen que ir o qué tienen que hacer y esa no es función de la ciudadanía. A nosotros nos parece que ha dejado muchísimo que desear, como digo, esa asistencia a los españoles que viven en la periferia. Me parece que, desgraciadamente, cada vez más se vuelve a constatar que se da un trato de ciudadanía de primera, de segunda o hasta de tercera según la calle en la que te haya tocado vivir.
P. ¿Vosotros desde el MDyC consideráis, como han dicho Vivas y Sánchez, esto que ha ocurrido ha sido un ataque a la integridad territorial de España?
R. Es evidente que se ha violado el perímetro fronterizo de dos países. Es evidente que cuando ocurre esa violación hay que preguntarse qué es lo que ha pasado. Yo puedo interpretar, entender que haya producido una violación por parte del país vecino al nuestro, pero yo lo que quiero saber es por qué mi país no tenía suficientemente controladas nuestras fronteras. Yo no le puedo exigir, desde el punto de vista de la política local, sobre todo, a un país tercero que por qué ha hecho algo o por qué no ha vigilado lo suficiente. Yo lo que le pido es al mío es por qué no ha garantizado ese perímetro fronterizo, por qué no garantiza la seguridad de los españoles que vivimos a este lado del estrecho, por qué no se han puesto todos los medios a disposición de la ciudadanía. Y esas explicaciones todavía no han llegado.
P. ¿Marruecos ha querido que esto suceda? ¿Simplemente ha dejado de controlar su lado de la frontera para atacar a España?
R. Yo creo que eso merece un análisis muy profundo de por qué ocurren las cosas. Estamos hablando de un número de personas que ni siquiera está cuantificado a ciencia cierta por el Ministerio del Interior. Se habla de entre 70 y 90.000 personas. ¿Cómo es posible que esto se haya producido sin que no se haya dado el aviso, la señal de alarma de un país con otro? ¿Es que no existe comunicación? Se me resulta muy chocante con las manifestaciones que dice y que hace el ministro de Exteriores, el señor Álvarez. Cuando dice que tenemos una buena relación de vecindad. Siempre lo hemos creído todos, pero, sin embargo, la realidad es la que hemos vivido los ceutíes.
Y esta situación tan traumática que hemos vivido deja muchísimas preguntas en el aire que deben ser contestadas de manera absolutamente objetiva. Entiendo que requiera cierto tiempo, pero necesito que mi país, que es España, haga un análisis exhaustivo y pormenorizado de lo que ha ocurrido y por qué ha ocurrido, y a partir de ahí de quién ha sido culpa. Es evidente que cada país controla sus fronteras, que cada país controla sus límites, pero si nos ponemos a pensar pues probablemente habría sido imposible que hubiera ocurrido a la inversa.
El Príncipe Felipe y el Príncipe Alfonso no han notado en absoluto la presencia de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado
Por lo tanto, quedan muchas preguntas en el aire y, lejos de hacer confabulaciones, lo que queremos es ver datos, información. Sabemos que, por ejemplo, en el día de hoy la Eurocámara va a tratar este asunto. Queremos conocer también otros pronunciamientos. Creo que lo deseable hubiera sido que por parte del presidente del gobierno de nuestro país se hubiera continuado la comunicación con nuestra ciudad, incluso de manera presencial, porque esto no es algo que ocurra todos los días. Habría que plantearse, si esto hubiera ocurrido en cualquier otro lugar de la geografía nacional, ¿la respuesta habría sido la misma?
P. El presidente del Gobierno dice que ha sido un ataque, pero, a la vez, elogia la supuesta colaboración con Marruecos. ¿Es coherente?
R. Yo creo que es incompatible, salvo que sepan cosas, probablemente, que nosotros ignoremos. Aquí siempre hemos dado por hecho que existe una buena relación que fomenta la cooperación y que esa buena relación no solamente se da con Marruecos y con España, sino que se da con Marruecos y con el resto de Europa. Y me atrevería a decir que ahora mismo con el resto del mundo. Por lo tanto, cuando ocurren estas cosas, hay que aclarar extremos de distintos ministerios y saber por qué ha ocurrido lo que ha ocurrido.
¿Ha existido permisividad? ¿Ha sido un ataque utilizando a la población? ¿Es simplemente que la gente se ha organizado hasta tal punto de ser 80.000 o 70.000 y han dicho pues vamos a entrar todos a Ceuta? Hay muchas preguntas en el aire. Ese mismo día nos llegaba un comentario de que se había dicho que la frontera iba a estar abierta, que la gente se le había dicho que la frontera iba a estar abierta de tal hora a tal hora y que había gente que incluso estando en la playa se decidió a ir a Ceuta, como quien va a dar un paseo sin pasar los controles que deberían pasarse. Los que habitualmente pasamos todos los ceutíes y todos los españoles cada vez que nos trasladamos al país vecino.
En el día de ayer también nos comentaban muchas personas migrantes que estaban intentando volver a Marruecos que, por parte de nuestras autoridades, de las autoridades españolas, se les decía que no, que volviesen a donde estaban. Por eso digo que aquí hay cuestiones que competen a ministerios. Estamos hablando del más alto nivel político, esos ministerios deberían comparecer y dar explicaciones públicas sobre todo esto y contestar a todas las preguntas que se están haciendo los ceutíes si se quiere dar esa percepción de tranquilidad y recobrar la seguridad que aquí ha existido. Pero yo creo que para eso va a pasar mucho tiempo.
P. Por ir terminando, estamos aquí en la Plaza de África, donde desde el fin de semana pasado parecía que se estaba volviendo a la normalidad, contrastando con el ambiente en los barrios. Sin embargo, cada vez parece que se ven más personas migrantes deambulando de nuevo por el centro sin que continúen los agentes de seguridad que había el fin de semana, el ejército. ¿Cuál es la sensación que tenéis vosotros?
R. La cosa no se está controlando. Yo creo que la organización del trabajo que se esté llevando a cabo, si existe, solo la conocen los organizadores. Porque la ciudadanía desconoce absolutamente cómo se están haciendo las cosas. Por ejemplo, ayer me comentaban vecinos de Vicedo Martínez, en la barriada de San José Hadú, que había cientos de personas migrantes en su barriada. Unos sentados, otros iban y venían, y que al darse la presencia policial en un momento de la noche esa presencia era meramente testimonial. Nadie llamó la atención a estas personas migrantes, nadie las orientaba dónde tenían que ir o qué tenían que hacer.
Como les digo Vicedo Martínez puedo hablar del recinto, del Sarchal, del Príncipe Alfonso y del Príncipe Felipe. El Príncipe Felipe y el Príncipe Alfonso no han notado en absoluto la presencia de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. No me quiero olvidar de Benzú. Benzú es una de las grandes abandonadas. Está totalmente dejado. Están siendo los vecinos y vecinas de Benzú los que están saliendo adelante, y como eso les podría señalar todas las barriadas de la ciudad. Los Rosales, Narváez Alonso, El Morro, la zona de Miramar...
Preguntes a quien preguntes que viva en estas barriadas, te va a decir, por aquí no viene nadie, por aquí lo único que vemos es a muchas personas migrantes y nosotros vivimos como podemos. Por lo tanto, hace falta que de existir organización trascienda la información a la ciudadanía, por lo menos para saber que hay alguien al mando y que se están haciendo las cosas.
Nosotros, políticamente, estamos muy decepcionados con la manera en la que se está gestionando todo esto porque se ha permitido prácticamente que la ciudad colapse por todos lados. Por eso te decía al comienzo de la entrevista, y es como quiero terminar, que lo mires por donde lo mires, la situación que está atravesando Ceuta y el pueblo de Ceuta es un drama mayúsculo.
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