El ICD vuelve a prorrogar el encargo de la gestión del Centro Ecuestre a Tragsatec
Centro Ecuestre
La Ciudad concede 185.000 euros para la ejecución del servicio por tres meses, con posibilidad de prórroga. El medio propio está a cargo de las instalaciones desde 2024, cuando dieron fin a la etapa de la Federación de Hípica
El Instituto Ceutí de Deportes (ICD) ha vuelto a recurrir a una prórroga para garantizar el funcionamiento del Centro Ecuestre Ciudad de Ceuta. Así lo recoge el decreto publicado este martes en el Boletín Oficial de la Ciudad (BOCCE), mediante el que se formaliza la ampliación del encargo a la empresa pública Tecnologías y Servicios Agrarios (Tragsatec), que continuará al frente de las instalaciones hasta el próximo 30 de septiembre, con posibilidad de otra prolongación por tres meses más.
La decisión supone estirar de nuevo una gestión que en principio nació con carácter temporal, pero que ya supera los dos años de duración desde que la Ciudad retiró la explotación del centro a la Federación Hípica de Ceuta en abril de 2024. En principio, al término del primer encargo a Tragsatec, el Instituto Ceutí de Deportes (ICD) debía licitar el servicio y adjudicarlo por concurso público.
La última resolución, firmada por el consejero de Comercio, Turismo, Empleo y Deporte y presidente del ICD, Nicola Cecchi, autoriza una inversión de 185.427,23 euros para financiar la prestación del servicio durante tres meses, entre el 1 de julio y el 30 de septiembre de 2026, con cargo a la partida presupuestaria destinada a contratos de prestación de servicios.
Una nueva prórroga
El acuerdo responde a la petición formulada por la propia Tragsatec el pasado 3 de junio, cuando solicitó la ampliación del encargo en las mismas condiciones que el contrato inicial, al amparo del artículo 29 de la Ley de Contratos del Sector Público.
La propuesta recibió el visto bueno de los servicios técnicos del Instituto Ceutí de Deportes, que emitieron un informe favorable el 4 de junio considerando necesaria la continuidad del servicio. Posteriormente, el expediente contó también con informe jurídico favorable antes de que el presidente del organismo aprobara definitivamente la prórroga.
De este modo, Tragsatec continuará gestionando el Centro Ecuestre al menos hasta finales de septiembre, aunque la propia resolución deja abierta la puerta a futuras ampliaciones si persisten las circunstancias que motivan el encargo.
Fue en abril de 2024 cuando la Ciudad decidió poner fin a la gestión de la Federación Hípica de Ceuta tras años de polémicas. Confió entonces la explotación del Centro Ecuestre a este medio propio estatal. Desde entonces, quien coordina las instalaciones es Javier Pérez, el que fuera director de la escuela de equitación hasta 2016.
En aquel momento, el Gobierno local justificó la decisión en la necesidad de garantizar el funcionamiento de las instalaciones mientras se elaboraban los pliegos para sacar el servicio a concurso público. Aquel primer encargo ascendió a 444.454 euros y tenía una duración de nueve meses. Sin embargo, desde entonces el modelo se ha ido prorrogando sucesivamente sin que el anunciado procedimiento de licitación haya visto todavía la luz.
Las actividades
La empresa pública seguirá desarrollando la práctica totalidad de las actividades que se prestan en el Centro Ecuestre Ciudad de Ceuta. Entre ellas figura la gestión integral de la Escuela Deportiva de Equitación, que incluye las clases de iniciación con poni, los cursos de caballo para diferentes niveles y la formación de adultos.
El encargo también contempla la continuidad del programa de hipoterapia, una iniciativa de carácter terapéutico destinada a mejorar la calidad de vida de personas con distintas necesidades mediante el contacto con los caballos.
A ello se suma la actividad escolar de equitación incluida en la Guía Educativa de la Ciudad, así como la colaboración con el Instituto de Educación Secundaria Clara Campoamor para el desarrollo de las prácticas del ciclo de Técnico Superior en Enseñanza y Animación Sociodeportiva (TSEAS).
El servicio engloba el funcionamiento ordinario de las instalaciones, el mantenimiento de los animales y la organización de las distintas actividades que se desarrollan a lo largo del año, incluida la tradicional campaña de verano.