AUGC repudia las acusaciones de Marruecos contra los agentes españoles y reclama para ellos cámaras personales
´Crisis migratoria
La asociación profesional de guardias civiles rechaza las imputaciones del Consejo Nacional de Derechos Humanos, un organismo oficial del país vecino, al que acusa de no aportar ninguna prueba de que hayan existido maltratos a los migrantes
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha rechazado “de forma rotunda” las acusaciones de malos tratos y agresiones atribuidas a las fuerzas y cuerpos de seguridad españolas por el Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de Marruecos en su informe preliminar sobre la crisis fronteriza de Ceuta.
La organización sostiene que el documento no aporta pruebas que permitan respaldar esas acusaciones y cuestiona que se atribuyan responsabilidades generales a los agentes a partir de testimonios recogidos entre personas que ya habían sido retornadas a Marruecos. AUGC señala que el informe no identifica a ningún guardia civil, no aporta partes médicos ni denuncias ante la justicia española y tampoco presenta imágenes que acrediten los supuestos malos tratos.
Uno de los principales argumentos de la asociación se centra precisamente en la existencia de material audiovisual sobre los acontecimientos. AUGC considera que los sucesos del 30 y 31 de julio estuvieron ampliamente documentados por teléfonos móviles, cámaras de seguridad y medios de comunicación. “No apareció ni un vídeo. Ni uno solo”, sostiene la organización, que contrapone estas acusaciones a las numerosas imágenes difundidas de agentes de la Guardia Civil entrando en el agua para auxiliar a personas y menores.
La asociación reclama, en este contexto, la implantación generalizada de cámaras personales para los guardias civiles, una reivindicación que asegura mantener desde hace años. A su juicio, estos dispositivos permitirían proteger tanto a los ciudadanos como a los propios agentes frente a denuncias falsas, acusaciones infundadas o grabaciones manipuladas. “Quien de verdad quiera transparencia en la frontera sur tiene una manera muy sencilla de conseguirla: dotar de cámaras a quienes trabajan en ella”, afirma AUGC, que defiende que las grabaciones deberían contar con garantías de protección de datos, custodia y trazabilidad.
La organización cuestiona además distintos aspectos del informe del organismo marroquí y sostiene que algunos de sus contenidos pueden ser contrastados con hechos verificables. Entre ellos cita la afirmación sobre el supuesto cierre de establecimientos comerciales por orden de las autoridades locales de Ceuta, que AUGC atribuye a una decisión adoptada por los propios comerciantes y hosteleros.
Frente a las acusaciones, la asociación pone el foco en la actuación desarrollada por los agentes durante la crisis. Según AUGC, los guardias civiles trabajaron durante horas en el agua para rescatar personas y recuperar cadáveres, en unas jornadas que califica de especial exigencia operativa.
AUGC reclama al Gobierno español un respaldo institucional expreso a los agentes y considera que cualquier denuncia concreta debe ser presentada ante los tribunales. “Los tribunales españoles funcionan y hay ya una investigación abierta en la Audiencia Nacional”, señala la asociación, que asegura ser la primera interesada en que se depure cualquier responsabilidad individual que pudiera acreditarse.
La organización reclama también que se investigue la información recogida en el informe sobre la ausencia de comunicación oficial de agentes españoles heridos durante los acontecimientos y que se registren todas las lesiones y daños sufridos por los efectivos.
Junto a las cámaras personales, AUGC plantea reforzar los medios destinados a la frontera de Ceuta y cuestiona que la vigilancia permanente se mantuviera, según sus datos, con 60 guardias civiles y seis embarcaciones. También reclama completar el catálogo de efectivos de la Guardia Civil en la ciudad y reforzar los servicios de información para detectar con mayor antelación movimientos organizados a través de las redes sociales.
La asociación concluye defendiendo la actuación de los agentes durante la crisis y reclamando que el debate se centre en las condiciones en las que tuvieron que desarrollar su trabajo. “Nuestros compañeros no necesitan que nadie los defienda de un informe sin pruebas. Su trabajo de aquellos días está grabado, contado y documentado por medios de todo el mundo, y habla por sí solo”, sostiene AUGC.