Un grupo de 50 menores se concentra en el Trampolín para pedir acogida
Menores migrantes
Los adolescentes marroquíes piden acceder a centros para dejar de vivir en la intemperie una vez las temperaturas han comenzado a descender y las primeras lluvias han aparecido
Ceuta/ “Solo queremos una cosa. Que España proteja a los menores”, es el mensaje de una de las rudimentarias pancartas que portan los adolescentes marroquíes que se encuentran concentrados en la playa del Trampolín desde pasadas las 10:15h de este miércoles. Bajo un cielo encapotado de niebla y una temperatura por días más otoñal que comienza a complicar la vida en el asentamiento chabolista, al menos 50 menores no acompañados se han agrupado junto a las escolleras para reivindicar una acogida digna.
“Queremos entrar en la organización benéfica de menores”, reza otro de los carteles fabricado con una fina madera de las que los adultos han usado para sus chabolas. Gritaban “¡Queremos centro de menores!” mientras la prensa recogía sus protestas con sus cámaras. Ya han pasado dos meses desde la entrada masiva de más de 80.000 personas en 48 horas y muchos de los que se quedaron siguen en situación de calle. El Gobierno ha acogido en dispositivos provisionales de acogida a más de 6.000 personas. En el Trampolín aún viven más de 3.500, según estimaciones en base a las raciones de comida que reparten las organizaciones. A todas ellas hay que sumar aquellas que se encuentran en pisos patera -ya se han desmantelado varios, y se sabe que hay muchos más- o escondidos en los montes.
Mientras los menores se concentran, al otro lado de la Planta Desalinizadora operarios de Absercon trabajan en el perimetraje del tramo final de la Playa de Benítez. Su arena ha dejado de estar ocupada por las chozas de los migrantes a quienes la Policía Nacional acompañó ayer en autobuses hasta el Tarajal. La idea era llevarlos a todos al Centro de Atención Temporal para Extranjeros (CATE) para filiarlos y después ubicarlos en el recurso de acogida de Loma Colmenar. Pero la mayoría de ellos optó finalmente por retornar a Marruecos sin siquiera ser registrados, a sabiendas de las pocas posibilidades que tienen de optar al asilo.
El Gobierno y la Ciudad han decidido instalar vallas en el extremo de Benítez pegado a la Desaladora para evitar que vuelva a convertirse en un poblado chabolista. Principalmente, por motivos de seguridad. Fuentes policiales explicaron ayer a El Pueblo de Ceuta que aquella zona es un “aliviadero” de una prensa que parte desde uno de los pantanos y que tiene su desembocadura allí. Cuando se llena de agua con motivo de las fuertes lluvias, corre hacia Benítez, lo que hacía peligrar la vida de las personas que pernoctaban en su arena.
Por el momento, se desconoce cuándo y de qué forma harán lo propio en el Trampolín. Si en Benítez vivían entre 300 y 400 personas, en la otra el volumen se encuentra en torno a las 4.000. Los gobiernos nacional y local trabajan a marchas forzadas para habilitar nuevos espacios de acogida. El primero se encuentra poniendo a punto el recurso en Caballería, que albergará a mujeres. Además, el coordinador del Mando Único, el ministro Ángel Víctor Torres, anunció este martes que el Consejo de Ministros ha aprobado la utilización de un espacio junto al Centro Penitenciario Fuerte Mendizábal.
En cuanto a los dispositivos para menores, la Ciudad sigue tratando de hallar nuevos lugares. Según fuentes consultadas, estarían ubicando a adolescentes y niños en el campamento para adultos de Loma Colmenar, aunque el Ejecutivo autonómico aún no ha confirmado nada.