CESM pide al Defensor del Pueblo que evalúe sobre el terreno el estado de la sanidad en Ceuta
Crisis migratoria
La organización sindical estima que debe ser una institución independiente la que compruebe los hechos y valore la situación a partir de datos objetivos.
La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha solicitado al Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, una intervención urgente ante la situación que atraviesan los servicios sanitarios de Ceuta y ha planteado que una delegación de la institución se desplace a la ciudad para conocer directamente la realidad asistencial.
La organización médica considera especialmente necesaria esta actuación ante las versiones contradictorias sobre el estado de la sanidad ceutí. Mientras el Ministerio de Sanidad ha rechazado que exista un colapso asistencial, profesionales y organizaciones sanitarias que trabajan en la ciudad han alertado de una situación de extraordinaria tensión y de un incremento significativo de la demanda.
Ante esta discrepancia, CESM sostiene que no corresponde al sindicato determinar qué versión se ajusta a la realidad, sino que debe ser “una institución independiente” la que compruebe los hechos y evalúe la situación a partir de datos objetivos. Por ello, reclama al Defensor del Pueblo que recabe información sobre el impacto del aumento de población atendida en Atención Primaria, hospitales y servicios de urgencias, así como sobre la suficiencia de los recursos humanos y materiales y las condiciones en las que están desarrollando su trabajo los profesionales.
La Confederación pide también que se analice la suficiencia de los medios extraordinarios aportados por la Administración General del Estado a través del Instituto de Gestión Sanitaria (INGESA), la coordinación entre las administraciones implicadas y los protocolos existentes para garantizar la protección de la salud pública, los derechos de los pacientes y la seguridad de los sanitarios.
CESM considera que los profesionales sanitarios no pueden convertirse en el recurso destinado a absorber mediante una mayor carga de trabajo cualquier situación de emergencia. La organización recuerda que la solidaridad y el deber de asistencia forman parte de la profesión médica, pero advierte de que no pueden servir para justificar unas condiciones laborales que terminen comprometiendo la calidad y la seguridad de la atención.
La Confederación ha pedido al Defensor del Pueblo que mantenga reuniones con los responsables de INGESA, las autoridades sanitarias de Ceuta y los representantes de los profesionales y organizaciones que trabajan sobre el terreno. También reclama que se recopilen datos sobre actividad asistencial, urgencias, hospitalización, Atención Primaria, recursos humanos, tiempos de espera y derivaciones.
“La mejor manera de afrontar la situación no es negar el problema ni convertirlo en una batalla política, sino acudir a los datos, escuchar a quienes trabajan sobre el terreno y comprobar directamente la realidad asistencial”, sostiene CESM.
La organización confía en que la intervención del Defensor del Pueblo permita aportar “transparencia, rigor y garantías” ante una situación que, según señala, afecta tanto a los profesionales sanitarios como al conjunto de la ciudadanía de Ceuta y a las personas que utilizan su sistema sanitario. CESM ha ofrecido además a la institución toda la información de la que dispone y su colaboración para determinar con precisión el alcance de la situación asistencial.