Ceuta afronta hoy la ‘vuelta al cole’ más incierta de su historia reciente

INVASIÓN

Más de 16.000 alumnos regresarán a las aulas, en un contexto de tensión e incertidumbre marcado por las consecuencias de la invasión sufrida por nuestra ciudad a finales del pasado mes de julio

Manifestación por la seguridad en la vuelta al colegio del pasado domingo
Manifestación por la seguridad en la vuelta al colegio del pasado domingo | Aiub Tuhami
Juanjo Coronado
08 sep 2026 - 08:00

Nunca por una cuestión endógena, Ceuta tuvo una vuelta a las aulas tan tensa y llena de incertidumbre como la que afronta este martes. Podríamos encontrar algún precedente, pero común a todo el país, en el inicio del curso 2020/21, en pleno confinamiento con motivo del coronavirus. Pero nunca un asunto sucedido exclusivamente en nuestro territorio había concidionado el regreso a las aulas de esta manera.

Lo saben desde el Ministerio; ya el pasado fin de semana, Cristóbal Guzmán admitía que no podía hablar de normalidad, porque precisamente eso es lo que no hay. El director provincial del Ministerio de Educación y Formación Profesional admitía que han hecho todo lo posible, en coordinación con la Consejería de Educación de la Ciudad y la Secretaría de Estado de la que depende el negociado que dirige desde hace unos meses.

Sin embargo, y pese a la buena predisposición que ofrece Guzmán, no parece haber convencido a todos. El debate en Ceuta, en los últimos días y más conforme se va acercando el turno del regreso a la actividad docente, ha estado marcado sobre si ir o no ir, sobre si es seguro o no llevar a los niños al colegio.

Ni siquiera parecen tenerlo claro personas como Trinidad Megías, presidenta de la Junta de Personal Docente No Universitario de Ceuta. La dirigente del máximo organismo de representación sindical en el ámbito educativo no oculta su decepción. “Tuvimos una reunión con el Ministerio -secretario de Estado, Abelardo De la Rosa en concreto- el día 3, y las medidas no han llegado por correo electrónico hasta el 4. Es decir, los centros se han quedado sin prácticamente margen de maniobra para implementar estas medidas”.

Megías señala que “tenemos que partir de que el padre o madre que deja a su hijo en un colegio, lo que deja es lo más preciado de su vida. Por tanto, hay que ofrecer seguridad. Nos parece muy bien que haya presencia de los Cueerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en las rutas a los centros educativos, pero no podemos olvidarnos de la seguridad privada”.

Y en esto, pese a que está durante las veinticuatro horas del día, radica también una de las reivindicaciones de Megías. “Si, es cierto que todos los colegios tienen un vigilante de seguridad, pero el problema a nuestro juicio radica en que lo hace sin importar el tamaño. No es lo mismo un colegio pequeñito, de una sola linea, que otros que tienen hasta tres”. La veterana sindicalista reivindica también una flexibilización en los Planes de Estudio de los distintos centros educativos: “Es bastante probable que en los próximos días haya muchos niños que no vayan a clase, al menos en este septiembre, por lo que igual lo que corresponde es que se repasen contenidos y se refuerze la atención emocional a los más pequeños, al menos en septiembre”, puntualiza. Apuesta por volver a las clases, pero pide más seguridad y confiesa que “al final, es un acto de fe”.

En parecidos términos, CCOO, segundo sindicato con mayor representatividad en el sector. En un comunicado, apuesta por la vuelta a las clases, y confía en las medidas implementadas. Pero “es necesario algo más. El profesorado debe hacer, en esta ocasión, un esfuerzo adicional para sacar a los jóvenes de la ecuación de sufrimiento y crispación que mantiene en ascuas a la Ciudad. No es fácil. Los profesores y profesoras no somos máquinas. No somos ajenos a lo que sucede a nuestro alrededor. Formamos parte de este pueblo que se siente embargado por la indignación y a ratos por la desesperación. Nuestro reto, en este curso, es precisamente, sobreponernos a todas las adversidades para lograr exonerar al alumnado de la fuerte carga emocional que vienen padeciendo”.

En cuanto a los padres y madres, la FAMPA ha preferido esperar a las primeras horas del curso para emitir una valoración ya en el terreno del análisis del funcionamiento de las medidas anunciadas, cuentan desde la entidad. Desde la FAMPA 4 Culturas, sin embargo, se apuesta porque “el alumnado vuelva a clase porque la educación presencial continúa siendo la mejor herramienta para garantizar el aprendizaje, favorecer el desarrollo emocional y evitar que situaciones excepcionales sigan afectando a su formación y a sus oportunidades de futuro. Pero también necesitamos que ese regreso se produzca con todas las garantías posibles.

Por esta razón, reclamamos que los centros educativos cuenten con medidas adecuadas de seguridad, recursos suficientes y protocolos claros de actuación”, piden.

A todo esto, e invasión al margen, van a volver a clase 16.037 alumnos y 1.500 profesores, según consta en los sistemas ministeriales. Hay una primera cita que no suele ser muy agradable para Ceuta, como son los resultados de la última oleada del Informe PISA, que conoceremos en próximas semanas. También está potenciar determinados tramos -sobre todo el superior- de la Formación Profesional, además de una serie de obras que se van a ir realizando en los próximos meses del curso educativo con el inicio más incierto que se recuerda.

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