Ceuta cierra 2025 con la llegada de 3.527 migrantes, un 39,2% más que en 2024
INMIGRACIÓN ILEGAL
La suma de las vías terrestre y marítima confirma que la presión migratoria sobre Ceuta se mantiene elevada
La inmigración irregular en Ceuta registró un aumento significativo durante 2025, en contraste con la fuerte caída de las llegadas al conjunto de España. Según los datos acumulados del Ministerio del Interior hasta el 31 de diciembre, la ciudad autónoma cerró el año con 3.527 personas llegadas por vía marítima y terrestre, una cifra que consolida a Ceuta como uno de los puntos más sensibles de presión migratoria en el ámbito nacional.
El mayor incremento se produjo en las entradas por vía terrestre, que alcanzaron 3.523 personas, lo que supone 992 más que en 2024, un aumento del 39,2%. Este repunte refleja la persistencia de los intentos de acceso a través del perímetro fronterizo y confirma una tendencia al alza que se ha mantenido durante gran parte del año, según el balance oficial del departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska.
Por vía marítima, Ceuta contabilizó cuatro inmigrantes llegados en 2025, frente a los 28 del año anterior, lo que representa un descenso del 85,7%. Estas llegadas se produjeron en dos embarcaciones, cinco menos que en 2024, lo que evidencia un notable descenso de esta ruta hacia la ciudad autónoma, muy lejos de los picos registrados en otros ejercicios.
En conjunto, la suma de las vías terrestre y marítima confirma que la presión migratoria sobre Ceuta se mantiene elevada, con un patrón claramente diferenciado: mientras las llegadas por mar se reducen a mínimos, los accesos terrestres continúan creciendo y concentran prácticamente la totalidad de los flujos irregulares detectados en la ciudad durante el último año.
Este comportamiento contrasta con la evolución general en España, donde la inmigración irregular cayó un 42,6 % en 2025, con 36.775 personas llegadas frente a las más de 64.000 del año anterior. La reducción fue especialmente acusada en Canarias, aunque en el ámbito peninsular y en otros puntos como Baleares se registraron incrementos, configurando un mapa migratorio desigual en el que Ceuta vuelve a destacar como uno de los principales focos de presión por vía terrestre.