Chandiramani : “Los ceutíes tenemos restringidas las barras de pan que podemos comprar a dos por persona”
Crisis migratoria
La vicepresidenta segunda de la Ciudad asegura en una entrevista concedida al programa de la Cadena Ser "Hoy por hoy" que la población se ha "autoconfinado"
“Para ir a comprar al supermercado, fíjese que tenemos restringidas las barras de pan que podemos comprar a dos por persona”. La vicepresidenta segunda de la Ciudad, Kissy Chandiramani, ha utilizado estas palabras para definir la situación que actualmente atraviesa Ceuta, cuya población, según ha asegurado se ha “autoconfinado”.
En una entrevista concedida a la Cadena SER, Chandiramani ha hecho un llamamiento a la calma y a la no violencia ante el incremento de la tensión social que vive la ciudad, después de varias semanas marcadas por la crisis migratoria. La política popular ha considerado que el malestar ciudadano es comprensible ante la falta de respuestas del Gobierno central, pero ha advertido de que la situación puede derivar en nuevos incidentes. “La gente está cansada, la gente necesita respuestas”, ha señalado, antes de reclamar “tolerancia cero a la violencia” y unidad entre los ceutíes.
La dirigente del Gobierno de Juan Vivas ha reconocido que la tensión en Ceuta es “muy elevada” y ha mostrado su preocupación por que pueda ir a más después de los incidentes registrados en las últimas horas. Chandiramani ha insistido en que los ciudadanos tienen derecho a manifestarse y reclamar soluciones, pero siempre “desde la calma y desde la confianza en que esto se va a solucionar”. A su juicio, las instituciones, los partidos y los medios de comunicación deben contribuir a rebajar la crispación.
Chandiramani ha cuestionado la tardanza de la respuesta a la crisis del Gobierno de la nación y ha situado la constitución del mando único, un mes después del inicio de la crisis, como un ejemplo de esa demora. “La paciencia tiene un límite y creo que un mes es tiempo más que suficiente para que esa paciencia se agote”, ha afirmado. La vicepresidenta ha asegurado que el Ejecutivo local lleva semanas reclamando más seguridad, refuerzo policial y de la Guardia Civil, más medios para la frontera y recursos en Extranjería para agilizar los procedimientos de retorno de adultos y menores. “Nos sentimos abandonados”, ha resumido.
Uno de los principales problemas, según Chandiramani, es la falta de espacios adecuados para atender a las personas migrantes que permanecen en distintos puntos de la ciudad. La Ciudad Autónoma asegura haber remitido al Gobierno central un listado de posibles ubicaciones que finalmente no habría sido atendido. Chandiramani ha defendido que cualquier decisión debe contar con los vecinos para evitar un incremento de la tensión y ha advertido de la especial dificultad que supone gestionar una crisis de esta magnitud en un territorio de apenas 19 kilómetros cuadrados. Según sus estimaciones, podrían haber llegado entre 10.000 y 12.000 personas durante los días 30 y 31 de julio, aunque ha admitido que todavía no existe una cifra definitiva.
La vicepresidenta también ha rechazado que los polideportivos de la ciudad se conviertan en espacios de acogida si eso supone limitar aún más la vida cotidiana de los ceutíes. “No podemos pedir más a los ceutíes”, ha afirmado, recordando las restricciones que, según ha explicado, han condicionado durante un mes el uso de playas, parques, paseos y terrazas. Chandiramani ha reclamado al Estado una mayor coordinación con la Ciudad Autónoma y ha reivindicado la “lealtad institucional” mantenida por el Gobierno de Vivas durante anteriores crisis migratorias.
La dirigente ceutí ha cerrado su intervención apelando directamente al Gobierno central para que despliegue todos los recursos disponibles. “No puede ser que solo haya seis ordenadores para atender al triaje de las personas, seis ordenadores para 10.000 personas”, ha criticado. Chandiramani ha asegurado que la Ciudad seguirá colaborando y ha depositado sus esperanzas en el nuevo mando único y en el comité de seguimiento semanal. “Nos agarramos a un clavo ardiendo”, ha reconocido, antes de pedir a los medios de comunicación que sigan dando voz a la situación de Ceuta y a su demanda principal, que no es otra que la vuelta a la normalidad.