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Asentamientos
Un joven carga sobre sus hombros unas cañas agrupadas que, al llegar a la Playa de Benítez, a la altura de sus colegas, suelta sobre la arena. Ya tienen preparados los cartones con los que cubrirán la choza que están a punto de construir junto con un poco de cinta. Les ha tocado la segunda línea, aunque siguen teniendo bien cerca la orilla del mar. Antes que ellos, otros centenares de marroquíes comenzaron a instalar sus asentamientos improvisados en la zona. En la mañana de este sábado eran más de 100, y otros tantos siguen buscando los materiales necesarios para colocar los suyos.
La curva de Benítez junto a la Planta Desalinizadora está repleta de chabolas. El paisaje es similar al de la arena del Trampolín, a escasos metros. Ambas playas están separadas solo por la Desaladora, que ya se encuentra rodeada de cabañas hechas por personas migrantes en situación de calle. Este viernes, el presidente de Ceuta, Juan Vivas, cifró en 4.500 los que viven en el Trampolín. A todos ellos habría que sumarles las más de 300 que se están instalando en la playa contigua. Sus moradores en situación irregular tratan de dormir bajo un techo, aunque sea de cartón o de tela, mientras el Gobierno les hace un hueco en los recursos de acogida.
Rondaban las 13:30h y varios jóvenes se enjabonaban el cuerpo en las duchas de Benítez, que ahora está flanqueada por chozas. Solo dos para sus muchos habitantes, a quienes las autoridades españolas han permitido saltarse la Ordenanza Municipal de Uso y Aprovechamiento de las Playas de Ceuta. La normativa prohíbe expresamente acampar o instalar tiendas en las playas, además de hacer fuegos. Ambas acciones son motivo de infracción grave, pero no para los migrantes que accedieron a la ciudad durante la entrada masiva. No solo pernoctan, también cocinan con sartenes sobre fuegos hechos con piedras bajo la permisividad de las administraciones con motivo de la crisis humanitaria que los obliga a buscarse la vida.
Las chozas en Benítez se han extendido, incluso, sobre las escolleras. Por el momento, llegan hasta las escaleras ubicadas frente a la tienda de comestibles de la zona. No se han prolongado más en dirección al otro extremo, donde la Hamburguesería Nebil, aunque la instalación de asentamientos no ha hecho más que empezar.
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