Los colegios de médicos reclaman al Gobierno un mando único ante la crisis
Crisis migratoria
El presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos , Tomás Cobo, propone en Ceuta constituir un gabinete que involucre a los ministerios de Interior, Defensa, Sanidad e Infancia
El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) ha reclamado la constitución de un mando único o gabinete de crisis para responder a la situación de excepcionalidad que atraviesa Ceuta a causa de la permanencia en la ciudad de miles de migrantes irregulares. La solicitud ha sido formulada hoy por el presidente de la organización médica, Tomás Cobo, en el transcurso de una rueda de prensa ofrecida en la sede del Colegio de Médicos de Ceuta. La propuesta plantea la integración en esta estructura de mando de representantes ministeriales de los ámbitos de la sanidad, la defensa y las áreas de interior, infancia y servicios sociales. “Creo que lo que hace falta es un mando único que no se limite a cubrir el aspecto sanitario: aquí han entrado más de 10.000 seres humanos”, ha subrayado Cobo para insistir en la dimensión de la emergencia a la que se enfrenta Ceuta.
Paralelamente, Cobo ha revelado su intención de promover un plan estratégico con el concierto de los 38 consejos generales que reúne la Unión Profesional, de la cual también es presidente. Esta organización agrupa desde 1980 a las profesiones colegiadas del país. La idea es que representantes de todas estas entidades se impliquen en el diseño de dicho plan, inspirado estrictamente en consideraciones de carácter profesional.
La demanda de la creación de un mando único que involucre a distintas áreas del Gobierno español ha sido avalada por el presidente del Colegio de Médicos de Ceuta, Enrique Roviralta. El representante de la institución colegial ha advertido de la necesidad de atacar la situación antes de que la emergencia adquiera mayores proporciones. “Es fundamental la presencia del Estado porque los ceutíes nos sentimos huérfanos de Estado -ha lamentado- Que vengan los ministros me parece muy bien, pero han de hacerlo con la mochila llena, con soluciones, con hechos, no solo con palabras”.
Roviralta ha advertido de que, además, la incorporación de médicos, aun voluntarios, exige poner medios a disposición de los profesionales. “Lo más importante siempre en situaciones como esta es la logística, la organización, la coordinación y que haya una jerarquía”, ha argumentado.
Tomás Cobo ha ido más allá en la propuesta de diseñar un plan para atajar la emergencia. El presidente de CGCOM ha planteado la necesidad de estudiar el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y acometer la instalación de un hospital de campaña o, si resultar necesario, desplazar hasta la ciudad un buque hospital. Iniciativas que, según ha defendido, servirían para incrementar la capacidad asistencial y para transmitir una sensación de seguridad a la población.
Cobo ha destacado las consecuencias que la emergencia humanitaria de hace casi dos semanas está teniendo sobre el sistema sanitario ceutí. El médico ha descrito que la ciudad se encuentra ahora en una segunda fase caracterizada por una elevada presión asistencial y un incremento de las urgencias. El presidente de CGCOM ha asegurado que, conforme a los testimonios que ha recabado entre los facultativos ceutíes, entre las patologías que están adquiriendo una presencia más frecuente figuran las heridas por arma blanca, una situación que, según ha abundado, está repercutiendo tanto sobre la actividad quirúrgica ordinaria como sobre la atención urgente. También ha advertido de la carga de trabajo de los servicios de Radiología, especialmente por las pruebas realizadas a menores para determinar su edad.
El portavoz de los médicos españoles no descarta regresar a la ciudad en próximas ocasiones y ha planteado la posibilidad de convocar en Ceuta una reunión de los presidentes de los colegios de médicos de todo el país para que puedan conocer directamente la situación y trasladar su apoyo a los profesionales.
Los menores, en riesgo
Tomás Cobo ha advertido en Ceuta de la especial vulnerabilidad de los menores llegados a la ciudad durante la crisis migratoria y ha reclamado una actuación urgente de las administraciones para protegerlos frente a posibles redes de explotación y delincuencia.
Cobo, durante su visita a la ciudad, ha puesto el foco especialmente en el grupo de niñas que permanecen acogidas en instalaciones habilitadas de emergencia. “He tenido la oportunidad de visitar un campamento hecho a toda prisa con unos toldos donde están menores de edad, niñas absolutamente vulnerables», ha explicado. El presidente del CGCOM ha cifrado en alrededor de 130 las menores que pudo contabilizar y ha reclamado que su situación sea abordada como una prioridad.
Cobo ha vinculado esta vulnerabilidad con el riesgo de que los menores puedan quedar a merced de organizaciones criminales. «No duden ni por un segundo que las bandas criminales ya están actuando aquí», ha afirmado, antes de advertir de posibles situaciones de adopción ilegal, explotación sexual y tráfico de órganos. El responsable de la organización colegial ha insistido en que el elevado número de personas llegadas a Ceuta y la dificultad para conocer su identidad y procedencia pueden favorecer que estas situaciones pasen inadvertidas.