Las consignatarias creen que la instalación de un campamento en el puerto puede disuadir a los buques de repostar en Ceuta
Crisis migratoria
“No es, ni de lejos, el lugar adecuado”, aseguran los empresarios
Las empresas consignatarias de buques del Puerto de Ceuta han mostrado su “firme rechazo” al asentamiento instalado en los terrenos de la Ampliación del Muelle de Poniente. En un comunicado, la asociación asegura que su oposición no cuestiona la necesidad de ofrecer atención a las personas que lo ocupan, sino que se centra exclusivamente en la elección del emplazamiento, que considera inadecuado e inseguro para una instalación de estas características.
Las consignatarias reconocen que Ceuta afronta un problema sobrevenido que requiere una respuesta por parte de las administraciones, pero sostienen que el recinto portuario “no es, ni de lejos, el lugar adecuado” para albergar de forma semipermanente a un número elevado de personas. A su juicio, la decisión puede generar consecuencias negativas tanto desde el punto de vista de la seguridad y la operatividad como en términos económicos y comerciales.
La asociación recuerda que la zona está sometida a una intensa actividad marítima y logística, con movimientos de buques, vehículos y mercancías, operaciones de suministro y circulación de trabajadores portuarios y tripulaciones. En este contexto, considera que la instalación puede generar interferencias en los protocolos de seguridad, las vías de acceso y evacuación y la respuesta ante posibles emergencias.
Las consignatarias muestran su preocupación por las operaciones relacionadas con el suministro de combustible a los buques. Los empresarios advierten de que, en caso de producirse un incidente en estas instalaciones, la concentración de un elevado número de personas en las proximidades podría añadir dificultades a la gestión de una eventual emergencia y a la evacuación y protección de quienes se encuentren en la zona.
El colectivo considera además que la decisión puede perjudicar la imagen de seguridad y normalidad operativa del Puerto de Ceuta ante armadores, navieras y capitanes. Las empresas recuerdan que una parte importante de la actividad portuaria depende de los buques que realizan escala para operaciones de suministro de combustible y aseguran que estos operadores valoran, además del precio y la localización, las condiciones de seguridad del puerto.
Según las consignatarias, la presencia del asentamiento podría convertirse en un “elemento disuasorio para determinados buques”, que optarían por otros puertos próximos que perciban como más seguros. En un entorno competitivo como el Estrecho de Gibraltar, advierten, la pérdida de escalas supondría también una pérdida de actividad, empleo y negocio para el conjunto de la comunidad portuaria.
La asociación subraya que las consecuencias no afectarían únicamente a las empresas consignatarias. Cada buque que deje de operar en Ceuta tendría, según su planteamiento, un impacto sobre suministradores de combustible, prácticos, remolcadores, amarradores, talleres, transportistas y otros proveedores y profesionales vinculados directa o indirectamente con la actividad portuaria.
Las empresas recuerdan asimismo que el artículo 72 del Texto Refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante establece limitaciones sobre determinados usos del dominio público portuario, incluidas las ocupaciones destinadas a residencia o habitación. Aunque reconocen que el Gobierno ha defendido el carácter temporal y desmontable de la instalación, consideran que existen motivos suficientes para reconsiderar su ubicación.
Las consignatarias insisten en que su posicionamiento se refiere al emplazamiento y no a la necesidad de atender la situación que ha motivado la instalación. No obstante, reclaman que se valore el impacto que, a su juicio, puede tener sobre la actividad marítima y comercial de Ceuta.
“No podemos permitir que una decisión ajena a la actividad portuaria perjudique la imagen de seguridad del Puerto de Ceuta”, concluye la asociación, que teme que los buques que actualmente acuden a la ciudad para repostar puedan terminar eligiendo otros puertos del entorno del Estrecho.