La crisis migratoria acelera el eje económico entre Andalucía y Ceuta

Inmigración

La emergencia en la que se encuentra la ciudad y el consiguiente impacto sobre el turismo, el comercio y la confianza empresarial ha convertido una relación que ya venía creciendo en una herramienta para la recuperación

Juanma Moreno saluda al presidente Vivas en un acto público
Juanma Moreno saluda al presidente Vivas en un acto público | E.P.
Redacción
13 sep 2026 - 12:42

La crisis migratoria que sufrió Ceuta a finales de julio ha tenido una consecuencia económica inmediata y otra de carácter más estratégico. La primera ha consistido en un fuerte golpe a la actividad empresarial, especialmente al comercio, la hostelería y el turismo. La segunda ha acelerado los vínculos con Andalucía y ha dado un nuevo contenido a una relación que ya venía desarrollándose desde años anteriores.

Andalucía y Ceuta no empezaron a hablar de cooperación económica después de la crisis. La relación empresarial ya había experimentado avances antes de julio de 2026. Pero la emergencia migratoria ha modificado el ritmo, la intensidad y, sobre todo, los objetivos de esa cooperación. La prioridad ya no es únicamente atraer inversiones o generar negocio: ahora también se trata de recuperar visitantes, reconstruir la imagen exterior de Ceuta, restablecer la confianza y utilizar el mercado andaluz como una de las principales palancas para la recuperación.

El contraste entre la situación anterior a la crisis y la que se produjo durante agosto resulta especialmente significativo. Ceuta había cerrado 2025 con 74.026 viajeros alojados en hoteles, un 9,46% más que el año anterior, y 141.019 pernoctaciones, un crecimiento del 4,5%. Era una evolución positiva, aunque con una debilidad estructural: la estancia media continuaba por debajo de las dos noches. La crisis de julio interrumpió esa trayectoria precisamente en plena temporada turística.

La primera estimación de la Cámara de Comercio situó las pérdidas empresariales en 27,76 millones de euros. Posteriormente, elevó la factura hasta 33,04 millones de euros. El comercio había reducido su facturación media un 53%, la hostelería y la restauración, un 50,7% y la demanda turística ordinaria se había desplomado alrededor de un 90%.

La Cámara ha añadido un elemento especialmente relevante para entender la importancia de Andalucía: el daño sobre la imagen de Ceuta. Su primera estimación sitúa en 170,1 millones de euros el impacto sobre imagen, confianza y capacidad de atracción de la ciudad, una cifra independiente de las pérdidas económicas directas.

Es precisamente en este terreno donde la relación con Andalucía ha adquirido una nueva dimensión.

La relación ya existía antes de la crisis

La cooperación entre ambos territorios no nació como respuesta al episodio migratorio. En noviembre de 2023, la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) y la Confederación de Empresarios de Melilla mantuvieron en Málaga una mesa de trabajo destinada a establecer nuevas líneas de colaboración. Entre los objetivos figuraban el fomento de la actividad empresarial, la colaboración público-privada en materia turística y la celebración de eventos para favorecer las relaciones entre los tejidos productivos. Aquella reunión ya partía de una constatación: Ceuta y Melilla sufrían dificultades específicas derivadas de su condición fronteriza y de la evolución de los flujos comerciales con Marruecos, mientras que Andalucía podía aportar empresas, mercados, financiación y capacidad de cooperación.

El siguiente salto se produjo en 2025. La Cámara de Comercio de Ceuta organizó la gira Nettech, con paradas en Sevilla y Málaga, para presentar las oportunidades de inversión de la ciudad en ámbitos como la tecnología, la digitalización y la fiscalidad.

En Sevilla se reunieron más de 150 empresarios, inversores y representantes del sector financiero. En Málaga volvió a superarse esa cifra, con más de 150 participantes. El objetivo era captar empresas y emprendedores y presentar Ceuta como un enclave atractivo para la inversión.

Es decir, antes de la crisis migratoria ya existía una estrategia de aproximación económica a Andalucía.

Lo que ha ocurrido desde el 30 de julio es que esa relación ha pasado de una lógica fundamentalmente expansiva -captar inversiones, generar negocio, atraer turismo- a otra también defensiva y de recuperación.

La presidenta de la CECE, Arantxa Campos, junto al presidente de la CEA, Javier González de Lara. FOTO E.P.
La presidenta de la CECE, Arantxa Campos, junto al presidente de la CEA, Javier González de Lara. FOTO E.P.

Visita de Moreno Bonilla

El cambio quedó plasmado el 20 de agosto, tres semanas después de la entrada masiva. Juan Manuel Moreno Bonilla se convirtió en el primer presidente autonómico en visitar Ceuta después del episodio. El presidente andaluz anunció que Andalucía reforzaría la promoción de Ceuta como destino turístico y que se celebrarían actos y eventos en la ciudad. También ofreció utilizar las herramientas de promoción empresarial de la Junta para ayudar al tejido productivo ceutí.

De aquella visita salió además un programa de colaboración mucho más amplio.

En turismo se planteó incorporar Ceuta a la promoción conjunta con la Costa del Sol, Cádiz y el Campo de Gibraltar, reforzar su presencia en los mercados turísticos andaluces, incluirla en programas de turismo social para mayores y apoyar una posible conexión marítima con Málaga.

En materia empresarial se plantearon encuentros en distintas provincias andaluzas para presentar las oportunidades de Ceuta, un foro empresarial en la ciudad, una mayor cooperación entre los puertos, un servicio de acompañamiento para empresas andaluzas interesadas en instalarse en Ceuta y la posibilidad de crear un fondo común de capital riesgo.

Y la agenda llegó al ámbito tecnológico: una posible red de centros de datos entre Andalucía y Ceuta, el acceso de pymes andaluzas al centro de computación ceutí y proyectos con la Universidad de Granada en innovación, economía del conocimiento e inteligencia artificial.

Los presidentes de la Cámara de Ceuta, Karim Bulaix, y del Círculo de Empresarios de la Costa del Sol, Adolfo Trigueros
Los presidentes de la Cámara de Ceuta, Karim Bulaix, y del Círculo de Empresarios de la Costa del Sol, Adolfo Trigueros | El Pueblo

Andalucía como mercado de recuperación

La elección de Andalucía como socio prioritario tiene una explicación económica evidente. Ceuta necesita recuperar visitantes, y Andalucía es el gran mercado de proximidad al que puede dirigirse con mayor facilidad. La idea que está tomando forma consiste en dejar de vender Ceuta exclusivamente como destino independiente y empezar a incorporarla a productos turísticos más amplios.

La cooperación con una industria turística como la andaluza permitiría atacar simultáneamente dos problemas: aumentar el número de visitantes y conseguir que Ceuta forme parte de experiencias turísticas de mayor duración.

La crisis también ha cambiado el discurso empresarial. El 31 de agosto, la CEA reclamó un plan integral para Ceuta y defendió que no bastaba con compensar las pérdidas. Su presidente, Javier González de Lara, planteó tres necesidades: emergencia, compensación y transformación y subrayó la necesidad de recuperar la imagen de Ceuta como una ciudad segura, abierta, comercial y atractiva para vivir, visitar e invertir.

El siguiente paso se produjo el 11 de septiembre. Ese día, el Círculo de Empresarios de la Costa del Sol se desplazó a Ceuta para conocer directamente la situación del tejido empresarial y trasladar su apoyo a empresarios y autónomos. La delegación mantuvo reuniones con la Cámara de Comercio y empresas de la ciudad y puso sobre la mesa distintas fórmulas de colaboración.

El Círculo prevé firmar un acuerdo marco con la Cámara de Comercio y ha ofrecido su sede de Torremolinos para que empresas ceutíes puedan mantener reuniones y encuentros de networking con empresas de la Costa del Sol.

Nuevo escenario

La propia Cámara considera que la crisis obliga a replantear la estrategia de promoción turística que estaba diseñada antes del 30 de julio. La planificación anterior ya no responde al nuevo escenario y se trabaja en una estrategia específica para recuperar la imagen de la ciudad y determinar qué mercados y públicos deben ser prioritarios.

Hay, además, una dimensión que va más allá del turismo y de las empresas.

La crisis ha reforzado el discurso de Ceuta como frontera sur de España y de Europa y ha llevado a Andalucía a asumir un papel más activo en su defensa institucional. El presidente Moreno se comprometió a llevar la situación de Ceuta a las instituciones europeas y defendió una mayor implicación de la UE.

El movimiento tiene también una lectura económica. Cuanto mayor sea la percepción de que Ceuta es un territorio estable, seguro y respaldado institucionalmente, mayores serán las posibilidades de recuperar turismo, inversión y actividad empresarial.

La crisis que azota la ciudad no ha creado la complementariedad entre las economías de Andalucía y Ceuta. La ha hecho más urgente y visible.

Andalucía dispone de escala, empresas, mercados, conectividad, experiencia turística y capacidad de promoción. Ceuta aporta una posición estratégica en el Estrecho, un régimen económico singular, un puerto, una oferta turística diferenciada y oportunidades de desarrollo en ámbitos como la economía digital, los centros de datos y los servicios tecnológicos.

La clave estará ahora en saber si la cooperación surgida o acelerada durante la crisis se mantiene cuando pase la emergencia.

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