La crisis migratoria que superó a la de mayo de 2021: un jueves de incertidumbre e improvisación

CRISIS MIGRATORIA

Las entradas en masa de miles de migrantes a través de la frontera con Marruecos motivaron la suspensión del Pleno de la Asamblea y de dos comparecencias en Delegación, el cierre de establecimientos y la reorganización de recursos sanitarios y humanitarios

Imagen de la entrada masiva de la mañana del jueves por la frontera.
Imagen de la entrada masiva de la mañana del jueves por la frontera. | INMA MARTÍNEZ

Ceuta/ Las llegadas en masa de migrantes desde territorio marroquí hasta Ceuta aún no han sido contabilizadas en su totalidad, pero este jueves ha batido todos los récords y ha superado la crisis humanitaria de mayo de 2021, cuando entraron de forma irregular en la ciudad autónoma más de 10.000 personas. En los siete días anteriores al miércoles las autoridades habían cifrado en más del millar los nadadores que habían conseguido bordear los espigones para ser rescatados por la Guardia Civil, pero este 30 de julio el número se elevó con una madrugada en la que la vigilancia costera de ambos países no pudo impedir que Salvamento Marítimo, Cruz Roja, el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) y el Servicio Marítimo de la Benemérita sacara del agua a más de 300 extranjeros. La cifra creció exponencialmente durante la mañana del jueves con las miles de personas que cruzaron la frontera a pie, y aún se desconocen los datos oficiales totales. La incertidumbre y la improvisación reinaron en la ciudad autónoma y propiciaron tanto la suspensión del Pleno de la Asamblea como de dos comparecencias del delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, así como el cierre de establecimientos y la reorganización de recursos sanitarios y humanitarios ante la situación de emergencia.

La medida de la crisis migratoria que asoló este jueves a Ceuta la marcaba la cifra de cuerpos sin vida recuperados por las autoridades en territorio español desde enero hasta las 23.59 del miércoles: 30 cadáveres, poco menos del doble que el 30 de julio de 2025, que fueron 17. Una noche de luna llena pero de mayor niebla que la anterior hizo que la Guardia Civil desplegara medios inusualmente utilizados, como un láser verde para marcar la posición de los nadadores que alcanzaban las costas de la ciudad autónoma.

El trabajo intenso de todos los equipos implicados en el mar no pudo evitar que la embarcación Salvamar Atria de Salvamento Marítimo sacara por la mañana del agua a otra víctima, la número 31 en todo el año y la cuarta en pocas horas. La cifra de fallecidos alcanzaba los 46 cuerpos sin vida rescatados pasadas las 23.30, 29 más que en 2025 a estas alturas de año y el mismo número que los contabilizados hasta el 31 diciembre de 2025; 16 en las últimas 24 horas. En cuanto a los menores extranjeros no acompañados que tutela la Ciudad Autónoma, la cifra de 700 acogidos este jueves superaba en más de 100 el número de chavales alojados del día anterior y con mucho la capacidad de recursos ordinarios locales: las 512 plazas.

La actividad política estaba agendada de manera ordinaria con un Pleno de la Asamblea en el que solo se debatieron tres puntos y que acabó por suspenderse sobre las 10.00 de la mañana, una media hora después de su inicio. Más extraordinaria era la convocatoria de rueda de prensa del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, que estaba fijada para las 11.00 en la sede de Plaza de los Reyes pero que antes de las 10.00 era señalada para las 17.00 horas y luego finalmente desconvocada.

Sin salir del plano puramente político, el presidente Vivas daba una rueda de prensa matutina a la Cadena Ser en la que pedía que se declarara la situación de emergencia nacional, una solicitud a la que se sumaban en las siguientes horas actores relevantes en la política del país como el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y el resto de partidos políticos en la Asamblea de Ceuta, que también reclamaban el cierre de la frontera. Sin embargo, por el momento el Gobierno central no ha atendido a estas peticiones.

Antes de las 10.00 de la mañana ya se habían viralizado las primeras imágenes de personas cruzando la frontera por su propio pie bordeando el vallado del espigón del Tarajal y este flujo no llegó a detenerse, si bien sobre las 11.00 horas se vivieron las entradas más masivas, no solo de hombres y mujeres, sino de familias enteras.

Ante la última sentencia del Tribunal Supremo contra las devoluciones en caliente en el mar la Unidad de Seguridad Ciudadana de Comandancia (USECIC) de la Guardia Civil no podía más que limitarse a ofrecer ayuda humanitaria a quienes desde el lado español del espigón se tiraban al agua.

Antes de las 14.00, agentes antidisturbios de la Policía Nacional cargaban en cordón contra los recién llegados e intentaban impedir que los migrantes se dispersaran hacia el interior de las zonas urbanas; sin aparente éxito.

Del bebé ingresado por hipotermia hasta la activación del protocolo sanitario ante catástrofes

En los minutos posteriores a las 11.00 el foco estaba en los hospitales y en los centros de salud. Un bebé de dos meses era ingresado en Urgencias Pediátricas del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) con un cuadro de hipotermia tras haber salido del agua después de cruzar la frontera. En este sentido, las cámaras de los reporteros de El Pueblo captaban a los servicios de emergencias atender a más personas recién emergidas del mar con la misma sintomatología.

Servicios de emergencia atendiendo a un migrante con hipotermia.
Servicios de emergencia atendiendo a un migrante con hipotermia. | REDUAN

La dirección del centro de salud del Tarajal, el más cercano a la frontera, derivaba a parte de sus médicos de consultas a atender a las personas que llegaban a las Urgencias de sus instalaciones. De la misma manera, se enviaba a un facultativo y a una enfermera a pie de playa para dar respuesta a los casos más urgentes. Sindicatos médicos, tanto a nivel local como en clave nacional, pidieron también que se declarase en la ciudad la emergencia sanitaria y a las 18.00 de la tarde el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) activó el protocolo ante catástrofes.

Las reacciones ciudadanas ante la emergencia: cierre de comercios, ayuda vecinal y manifestación antimigratoria

En las horas de la tarde la normalidad en la ciudad acabó por quebrarse del todo mientras llegaban las reacciones del exterior. Grandes establecimientos echaron el cierre, así como todos los locales del Centro Comercial Parques de Ceuta; si bien tanto la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) y la Cámara de Comercio llamaban a mantener la calma.

La respuesta del Ministerio del Interior pasadas las 15.00 fue la de anunciar un refuerzo en la coordinación con Marruecos para acelerar los retornos al país vecino, pero mientras las calles de Ceuta estaban llenas de personas descalzas, en su mayoría jóvenes marroquíes, quienes eran ayudados por ciudadanos y vecinos en cuanto a proporcionarles algo de comida y bienes de primera necesidad.

Recién llegados por las calles de Ceuta.
Recién llegados por las calles de Ceuta. | NICOL'S

Las entidades sociales también se volcaron en la atención de los recién llegados. La ONG Luna Blanca preparó más de 200 bocadillos para repartirlos en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI); tanto dentro de sus instalaciones, que el miércoles superaba los 700 residentes, como fuera acampados en la puerta, donde esta cifra está igualada y continúa in crescendo.

La cara más reaccionaria de la sociedad ceutí se vio en una concentración espontánea convocada poco antes de las 17.00 de la tarde en la Plaza de los Reyes que bajaba en manifestación hasta el Palacio de la Asamblea con varios cientos de personas sobre las 18.00 horas.

Hubo gritos contra los responsables políticos, cánticos pro-españoles y también algún conato de agresión a los migrantes que rondaban las calles en forma de carreras o empujones. No obstante, la presencia y el trabajo de la Policía Nacional y de la Local impidió grandes altercados.

Grupos de migrantes que esperan entrar en el CETI
Grupos de migrantes que esperan entrar en el CETI | G.S.

La situación ha sido extrema en dos enclaves relevantes en la contigencia migratoria: tanto en el CETI como en los centros de acogida de menores en las naves del Tarajal.

Al primer lugar los migrantes mayores de edad llegaban en decenas y los servicios sanitarios se afanaban en atender los casos más extremos, según presenciaron los reporteros de este diario durante la tarde.

Fuentes de Protección Civil calificaban la situación en las naves que acogen a los menores en el Tarajal de “brutal” e “inhumano” por casos de tragedia y llantos de los niños y de las madres que los acompañaron en sus cruces.

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