CSIF exige seguridad para las enfermeras del centro de salud de El Tarajal
Crisis migratoria
Las profesionales han trasladado por escrito a la Dirección de Enfermería de Atención Primaria su preocupación por las condiciones en las que están realizando sus salidas asistenciales
CSIF ha reclamado al Instituto de Gestión Sanitaria (INGESA) una actuación inmediata para garantizar la seguridad de las profesionales de Enfermería del centro de salud del Tarajal durante la atención domiciliaria, ante las dificultades que están encontrando para desplazarse a determinadas zonas de la ciudad en la actual situación excepcional.
Según el sindicato, las enfermeras del centro han trasladado por escrito a la Dirección de Enfermería de Atención Primaria su preocupación por las condiciones en las que están realizando las salidas asistenciales. Las profesionales aseguran tener problemas para acceder a determinados domicilios y desplazarse por algunas zonas y manifiestan sentirse “desprotegidas y atemorizadas” durante el ejercicio de su trabajo.
Como primera medida, se ha establecido que las salidas se realicen en grupos de dos profesionales. Sin embargo, CSIF señala que las propias enfermeras consideran insuficiente esta solución y han solicitado medidas adicionales que permitan garantizar su seguridad mientras atienden a los pacientes a domicilio.
A las dificultades de desplazamiento se suma, según el sindicato, la falta de cobertura de telefonía móvil en determinadas zonas. Esta circunstancia dificulta la comunicación con el exterior y aumenta, a juicio de CSIF, la vulnerabilidad de las profesionales ante cualquier incidente o emergencia que pudiera producirse durante una visita.
El sindicato considera que el hecho de que las trabajadoras hayan comunicado formalmente sus temores debe ser atendido de manera inmediata por la Administración. “Ningún profesional sanitario debería tener que elegir entre cumplir con su obligación asistencial y exponerse a una situación en la que considera que su seguridad no está suficientemente garantizada”, sostiene CSIF.
CSIF subraya que las profesionales no pretenden dejar de prestar asistencia ni renunciar a la atención domiciliaria. Su reclamación, explica la organización sindical, es poder continuar desarrollando sus funciones con las garantías de seguridad necesarias en unas circunstancias que considera extraordinarias.
El sindicato recuerda además que ya ha solicitado en varias ocasiones a INGESA la dotación de vehículos adecuados para que los profesionales puedan realizar la atención domiciliaria en condiciones de seguridad. Para CSIF, esta necesidad adquiere una especial relevancia ante las actuales dificultades para desplazarse por determinadas zonas.
La organización considera que disponer de medios de transporte adecuados, junto con medidas de acompañamiento y comunicación, permitiría reducir parte de los riesgos a los que se enfrentan las trabajadoras durante las salidas asistenciales.
Evaluación de riesgos
Ante esta situación, CSIF exige a INGESA y a la Delegación del Gobierno que realicen una evaluación inmediata de los riesgos existentes y establezcan un protocolo específico para las visitas domiciliarias mientras se mantenga la situación excepcional. El sindicato reclama que ese protocolo contemple las medidas de protección, comunicación, transporte y acompañamiento que sean necesarias para garantizar la integridad de las profesionales.
CSIF defiende que la atención domiciliaria debe mantenerse para asegurar la asistencia a los pacientes, pero considera que esta prestación no puede realizarse a costa de la seguridad de las trabajadoras. “Si las propias profesionales han advertido formalmente de que sienten miedo y desprotección durante su jornada laboral, la Administración tiene la obligación de escuchar, evaluar el riesgo y actuar antes de que se produzca un incidente”, concluye el sindicato.