CSIF reclama un Comité de Seguridad y Salud propio para el personal de INGESA en Ceuta
Crisis migratoria
El sindicato considera que la petición cobra especial relevancia en el actual contexto sanitario de Ceuta, tensionado por la crisis migratoria
El sindicato CSIF ha reclamado al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) la creación inmediata de un Comité de Seguridad y Salud específico para sus trabajadores en Ceuta. El sindicato considera que la prevención de riesgos laborales del personal sanitario debe abordarse desde un órgano adaptado a las particularidades de los hospitales, centros de salud y demás servicios sanitarios de la ciudad.
CSIF recuerda que lleva años planteando esta reivindicación en las distintas mesas sectoriales y cuestiona que las cuestiones relacionadas con la prevención continúen integradas en el ámbito general de la Administración General del Estado (AGE). La organización sindical compara esta situación con la de Melilla, donde sí existe un órgano propio para el personal de INGESA.
A juicio del sindicato, la situación cobra especial relevancia en el actual contexto sanitario de Ceuta, donde los profesionales se enfrentan diariamente a diferentes riesgos derivados de su actividad. Entre ellos cita la exposición a agentes biológicos, las agresiones, los riesgos psicosociales, la sobrecarga asistencial, el estrés, los problemas ergonómicos, las sustancias químicas y las radiaciones ionizantes.
Para CSIF, estos riesgos requieren una vigilancia específica y permanente que tenga en cuenta las circunstancias concretas de cada centro de trabajo. “No estamos hablando de crear más burocracia, sino de acercar la prevención al lugar donde se producen los riesgos”, sostiene la organización.
Un órgano específico
El sindicato pretende que el eventual Comité de Seguridad y Salud de INGESA en Ceuta pueda intervenir directamente en cuestiones como la evaluación y actualización de los riesgos laborales de los centros sanitarios, así como en la prevención y seguimiento de las agresiones que sufren los profesionales.
También reclama que el órgano permita mejorar la preparación ante riesgos biológicos, posibles brotes y enfermedades emergentes, además de analizar las consecuencias que la sobrecarga asistencial y las plantillas insuficientes tienen sobre la salud física y psicológica de los trabajadores.
Entre sus funciones debería incluirse igualmente el seguimiento de los riesgos derivados de la organización del trabajo, las condiciones de seguridad de los centros, la formación preventiva de las plantillas y el análisis de los accidentes laborales, enfermedades profesionales e incidentes que se produzcan. CSIF considera especialmente importante que los trabajadores y sus representantes tengan una participación efectiva en las decisiones relacionadas con la prevención de riesgos laborales.
La organización sindical sostiene que mantener estas cuestiones dentro de un órgano general de la AGE dificulta que las medidas preventivas respondan con rapidez a las circunstancias específicas de los servicios sanitarios de Ceuta. CSIF advierte de que “la prevención de riesgos laborales del personal sanitario no puede abordarse desde la distancia ni quedar diluida dentro de un órgano que no responde específicamente a la realidad de hospitales, centros de salud y servicios sanitarios”.
El sindicato insiste en que la creación de un comité propio no debe entenderse como una reivindicación meramente administrativa, sino como un instrumento para reforzar la protección de los profesionales. Considera que las condiciones de trabajo y los riesgos a los que se enfrentan las plantillas hacen necesario disponer de mecanismos de seguimiento y participación más próximos.
Por ello, CSIF reclama a INGESA que materialice “de forma inmediata” el compromiso de constituir un Comité de Seguridad y Salud específico para Ceuta y que este órgano cuente con capacidad real para participar en las decisiones preventivas y realizar un seguimiento de las medidas adoptadas.
La organización sindical concluye que la prevención debe anticiparse a los problemas y no limitarse a actuar después de que se produzcan daños. “La seguridad y la salud de quienes trabajan en la sanidad pública no pueden quedar en segundo plano”, afirma CSIF, que reclama recursos, participación y medidas concretas para garantizar la protección de los profesionales sanitarios de la ciudad.