Denegadas unas 500 solicitudes de asilo a los marroquíes alojados en el CETI
Acogida de migrantes
Más de una veintena de personas han optado por regresar voluntariamente a Marruecos mientras las Fuerzas de Seguridad permanecen alertadas ante posibles incidentes a medida que sigan llegando resoluciones desfavorables
Alrededor de 500 ciudadanos marroquíes alojados en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta han comenzado a recibir resoluciones desfavorables a sus solicitudes de protección internacional, según ha podido saber El Pueblo de Ceuta. Se trata de personas que ya se encontraban en el centro antes de la entrada masiva registrada a finales de julio y que habían solicitado asilo durante su estancia en la ciudad.
Las resoluciones no tienen todas el mismo grado de firmeza. Entre las notificaciones recibidas figuran denegaciones de primera instancia, frente a las que todavía cabe recurso. Según las fuentes consultadas, estos recursos deben resolverse en un plazo breve, de un máximo de diez días. Una vez que la denegación adquiere firmeza, se abre un nuevo periodo de diez días para que el afectado pueda abandonar España de manera voluntaria y regresar a su país de origen.
Si transcurrido ese plazo la persona no retorna voluntariamente, puede iniciarse un procedimiento de expulsión, que puede llevar aparejada una prohibición de entrada en España de hasta cinco años, en función de las circunstancias y de la resolución adoptada. El proceso ya ha comenzado a traducirse en retornos. Según las mismas fuentes, más de una veintena de ciudadanos marroquíes han regresado voluntariamente a Marruecos antes de verse sometidos a un procedimiento de expulsión.
A esta cifra se suma el flujo de personas que están abandonando Ceuta voluntariamente sin llegar siquiera a iniciar un procedimiento de protección internacional. Las fuentes consultadas aseguran que, desde principios de agosto, “en torno a un centenar” de migrantes regresan cada día a Marruecos, aunque esta cifra fluctúa en función de las jornadas.
En el caso de quienes ya han presentado una solicitud de asilo, el retorno no puede producirse simplemente por su condición de migrantes irregulares. La presentación de una solicitud de protección internacional activa un procedimiento específico que debe ser resuelto por la Administración y en el que existen vías de recurso.
¿Qué significa una denegación de asilo?
La protección internacional no se concede por el mero hecho de haber abandonado el país de origen o de encontrarse en una situación económica desfavorable. El solicitante debe acreditar que existe una circunstancia personal que encaja en los supuestos establecidos por la legislación de asilo.
Entre los motivos que pueden fundamentar el reconocimiento del estatuto de refugiado se encuentran la persecución por opiniones políticas, religión, nacionalidad o pertenencia a un determinado grupo social, así como circunstancias relacionadas con el género o la orientación e identidad sexual.
La legislación contempla además la protección subsidiaria para quienes, aun sin reunir los requisitos para ser reconocidos como refugiados, acrediten un riesgo real de sufrir daños graves si regresan a su país, como torturas o tratos inhumanos o degradantes.
El Pueblo de Ceuta ha podido saber que varios ciudadanos marroquíes han alegado durante sus solicitudes haber sufrido persecución por pertenecer al colectivo LGTBIQ+. Estos casos deben ser examinados individualmente para determinar si concurren las circunstancias que permiten acceder a la protección internacional.
¿Puede el marroquí conseguir el asilo?
El hecho de que Marruecos sea considerado un país seguro constituye un elemento relevante en la valoración de estas solicitudes, pero no significa que un ciudadano marroquí no pueda solicitar o recibir protección internacional.
La consideración de un país como seguro no convierte automáticamente en inadmisible una petición de asilo. El solicitante debe acreditar, en todo caso, que existe en su situación particular un temor fundado de persecución o un riesgo grave y que no puede obtener una protección efectiva en su país.
Por el contrario, las razones exclusivamente económicas no constituyen por sí mismas un motivo para obtener protección internacional. La búsqueda de empleo, la falta de oportunidades o el deseo de mejorar las condiciones de vida pueden explicar un proyecto migratorio, pero no encajan en los supuestos establecidos para el reconocimiento del asilo.
Es precisamente esta diferencia la que está marcando el proceso de los ciudadanos marroquíes alojados en el CETI. Las fuentes consultadas consideran que una parte importante de las solicitudes no podrá prosperar al no acreditar sus titulares circunstancias de persecución o riesgo grave que justifiquen la protección.
El CETI alberga a más de 500 marroquíes
La presión sobre el centro de estancia temporal continúa siendo elevada. Según los últimos datos conocidos por este diario, hace una semana permanecían alojadas en el CETI 779 personas, de las que 591 eran de nacionalidad marroquí.
A ellas se sumaban 73 ciudadanos argelinos y el resto procedía de países como Yemen, Afganistán o Palestina, además de distintos países subsaharianos. Se trata de nacionalidades cuyos ciudadanos, en determinados casos, presentan perfiles de protección internacional diferentes debido a las circunstancias existentes en sus países de origen.
La llegada de las primeras resoluciones desfavorables a los marroquíes añade así una nueva dimensión a la situación del CETI, donde conviven personas con situaciones administrativas y posibilidades de obtener protección internacional muy diferentes.
Mientras el centro afronta esta situación, más de 8.000 migrantes permanecen en situación de calle en distintos puntos de Ceuta desde la entrada masiva de finales de julio, según las estimaciones que manejan las distintas administraciones y organizaciones que trabajan sobre el terreno.
Las cifras varían en función de la fuente y del momento en que se realiza el recuento, pero el volumen de personas que permanecen fuera de los recursos de acogida puede aproximarse a través de las raciones de comida distribuidas diariamente por las organizaciones sociales en lugares como la playa del Trampolín, el Polígono del Tarajal o los asentamientos improvisados de mujeres en las barriadas de La Reina y Príncipe Alfonso.
Todas estas personas deberán pasar por un proceso de identificación y registro por parte de la Policía Nacional a través de sus unidades de Extranjería. Durante este procedimiento se les deberá ofrecer la posibilidad de solicitar protección internacional si manifiestan que necesitan acogerse a ella.
El Gobierno central ha trasladado públicamente su intención de agilizar el retorno de las personas que llegaron a Ceuta durante la entrada masiva de finales de julio y que no tengan derecho a permanecer en España. Las resoluciones de las solicitudes de protección internacional constituyen uno de los pasos necesarios para determinar qué personas pueden permanecer bajo el régimen de protección y cuáles quedan sujetas a los procedimientos de retorno previstos en la legislación de extranjería.