La discapacidad también alza la voz en Ceuta ante un mes marcado por la inseguridad
INVASIÓN DE CEUTA
Eros Recio, bailarín y actor con síndrome de Down reconocido por la ONU, visita Ceuta para defender los derechos de las personas con discapacidad
Las personas con discapacidad también están sufriendo las consecuencias de la situación que atraviesa Ceuta y reclaman una atención específica por parte de las instituciones ante un contexto que, según denuncian, está provocando miedo, aislamiento y estrés entre un colectivo especialmente vulnerable.
Así lo ha trasladado durante su visita a la ciudad Eros Recio Peyró, bailarín y actor con síndrome de Down que, según el comunicado difundido, fue reconocido en 2018 por la ONU como Embajador de las Personas con Discapacidad, con la misión de visibilizar y defender los derechos humanos de las personas con discapacidad física, psíquica o sensorial.
Recio ha viajado a Ceuta para mantener los contactos necesarios y tratar de contribuir a paliar especialmente la situación de las personas con discapacidad, después de varias semanas marcadas por la llegada masiva de migrantes y por la preocupación existente en distintos sectores de la población. Según expone, este escenario ha generado un “clima de inseguridad” que ha llevado a algunas personas con discapacidad a permanecer voluntariamente encerradas en sus domicilios.
El activista advierte de que este aislamiento puede tener consecuencias especialmente graves para quienes se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad y sostiene que la exposición prolongada al miedo y al estrés puede provocar efectos que lleguen a hacerse crónicos si no se actúa “con presteza”.
En este sentido, ha llamado la atención de las instituciones para que atiendan debidamente las necesidades de este colectivo y ha defendido la necesidad de recuperar cuanto antes una situación de “normalidad social” que permita a las personas con discapacidad volver a desarrollar su vida con tranquilidad y confianza.
Eros Recio se ha puesto además a disposición de las administraciones y de la sociedad ceutí para trabajar en la recuperación del bienestar emocional de las personas afectadas y contribuir a recuperar “la alegría y la confianza en uno mismo” de quienes considera víctimas de las circunstancias que atraviesa actualmente la ciudad.
La reivindicación pone el foco en un colectivo que, por sus especiales circunstancias, puede afrontar de manera particularmente intensa situaciones prolongadas de incertidumbre o inseguridad y reclama que su protección forme también parte de la respuesta de las instituciones ante la crisis que vive Ceuta.