Las familias del Beatriz de Silva reclaman aulas matinales para la concertada y policía uniformada en los centros
Crisis migratoria
“Mi hijo no se va a morir por ver un agente vestido de policía; al revés, le va a crear más seguridad", protesta el presidente del AMPA
Veinticuatro horas después del inicio del curso escolar, algunos progenitores todavía mantienen sus quejas por lo que consideran falta de cumplimiento de los compromisos asumidos por el Ministerio de Educación. Este es el caso de la AMPA del centro Beatriz de Silva, cuyo presidente, Antonio Pérez, ha reclamado la presencia uniformada de agentes de los cuerpos de seguridad en los colegios e institutos y la inclusión de la enseñanza concertada en el programa de aulas matinales.
La ministra de Educación, Milagros Tolón, sugirió ayer martes en una rueda de prensa que los agentes podrían trabajar en los centros escolares y sus entornos sin portar uniforme. “Nosotros necesitamos que se vea una presencia vestida de policía”, ha protestado Pérez, quien considera que el despliegue de la policía solo resultará efectivo si las familias no cuentan con la percepción de que los agentes se encuentran realmente sobre el terreno.
“Mi hijo no se va a morir por ver un policía vestido de policía; al revés, le va a crear más seguridad", afirma Pérez, quien considera que los menores deben aprender a percibir a los agentes como una figura de protección y no como un elemento que deba permanecer oculto.
Aulas matinales
La segunda gran reivindicación de la AMPA del Beatriz de Silva tiene que ver con el programa de aulas matinales en Secundaria. Pérez denuncia que, según la información trasladada a las familias, los centros concertados habrían quedado fuera de esta medida. A juicio de Pérez, cree que la decisión supone una diferencia de trato entre alumnos en función del tipo de centro al que acuden.
“Alumnos somos todos”, subraya. El presidente del AMPA insiste en que los centros concertados forman parte del sistema educativo sostenido con fondos públicos y considera que la exclusión no afecta únicamente a los colegios, sino directamente a sus estudiantes y a sus familias. “Lo que tú estás haciendo no es discriminar al centro por ser concertado, sino a los alumnos que pertenecen a ese centro”, se queja.
Para el representante de los padres, el problema adquiere especial relevancia en el caso de los adolescentes que tienen que desplazarse solos hasta el instituto a primera hora. Pérez ha recordado que anteriormente también hubo reticencias a incorporar a los centros concertados otras medidas vinculadas a la seguridad, aunque finalmente, estas acabaron llegando a estos colegios.
A las reivindicaciones educativas y de seguridad se suma una petición relacionada con la limpieza del entorno del Beatriz de Silva.
Malestar con la FAMPA
El presidente de la AMPA del Beatriz de Silva también ha expresado su descontento con la gestión de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FAMPA) en todo este proceso.
Pérez reconoce que en años anteriores la Federación había respaldado a las asociaciones de padres y madres, incluso mediante ayudas económicas para actividades, pero considera que en esta ocasión las AMPA no han recibido el mismo acompañamiento.
“Ahora, cuando más los necesitamos, para mí no han estado personalmente”, señala, en referencia a la FAMPA y a su responsable, Mohamed Ali.
Según explica, las distintas AMPA han tenido que crear su propio grupo de comunicación para organizarse y comprobar qué compromisos adquiridos por las administraciones se están cumpliendo. Pérez afirma además que, desde la reunión mantenida con representantes del Ministerio de Educación, ni la Federación ni el Ministerio se habrían puesto en contacto con él para trasladarle respuestas a las cuestiones planteadas.