Familias enteras llegan a nado desde Marruecos
Crisis migratoria
Junto a los numerosos varones jóvenes que protagonizan buena parte de las entradas, también han captado la llegada de madres con sus hijos, menores de corta edad y grupos familiares completos
Ceuta/ La crisis migratoria que atraviesa Ceuta desde hace varios días continúa dejando imágenes de una presión sin precedentes sobre la frontera del Tarajal. A las entradas masivas de grupos de jóvenes que cruzan a nado o bordeando el espigón se suma un fenómeno que está marcando esta nueva oleada: la presencia cada vez más visible de mujeres, niñas y familias enteras entre quienes consiguen acceder de forma irregular a la ciudad.
Los fotógrafos de este periódico han documentado durante la jornada escenas que reflejan este cambio en el perfil de los migrantes. Junto a los numerosos varones jóvenes que protagonizan buena parte de las entradas, también han captado la llegada de madres con sus hijos, menores de corta edad y grupos familiares completos que, tras alcanzar la costa o superar el espigón del Tarajal, continúan su recorrido por la ciudad.
Las imágenes muestran a niños caminando junto a sus progenitores, mujeres exhaustas tras el cruce y familias tratando de reagruparse una vez en territorio español. Una realidad que se suma al constante goteo de jóvenes que no ha cesado desde el inicio de la crisis y que ha terminado por desbordar la capacidad de respuesta de Ceuta.
Durante toda la jornada, miles de personas han seguido entrando de forma irregular desde Marruecos. El dato no es oficial, ya que contabilizar la marea de personas que han cruzado la frontera a lo largo del día es imposible. Pero las imágenes hablan por sí solas: ya no son centenares, va mucho más allá.
En el lado español de la frontera, la Policía Nacional ha desplegado unidades antidisturbios para contener la llegada de quienes lograban franquear el perímetro. Equipados con cascos, escudos y material de control de masas, los agentes han tratado de impedir que los migrantes se dispersaran hacia distintos puntos de Ceuta, especialmente hacia barriadas próximas como Los Rosales o el Príncipe.
Mientras tanto, la Gendarmería marroquí permite que el flujo de entradas no se detenga. Aunque desde la Delegación del Gobierno en Ceuta insisten en poner en valor la “colaboración” de Marruecos, fuentes policiales y de la Guardia Civil aseguran que la ayuda del país vecino es prácticamente nula desde la pasada noche.