ENTREVISTA / MIGRACIONES
Francesca Fusaro (No Name Kitchen): "Levantar muros más altos hace que muera más gente en el mar"
ENTREVISTA / MIGRACIONES
No Name Kitchen es una organización social centrada en los derechos de las personas migrantes que intentan llegar a Europa para tener una vida mejor. Fue fundada en 2017 en Serbia y tiene arraigo ya en Bosnia, Italia, Grecia, Croacia y España. Comenzó su andadura en la ruta del Mediterráneo Occidental en Melilla, pero pasó a trabajar en Ceuta en febrero de 2021, tres meses antes de la crisis de acogida que vivió la ciudad en mayo del mismo año.
Su coordinadora en Ceuta, Francesca Fusaro, cuenta que el proyecto en la ciudad autónoma tiene un enfoque más socio-jurídico que en el resto de territorios en los que trabaja la entidad, tanto en la ayuda que prestan a las personas migrantes como en los litigios estratégicos que han “peleado”. En 2024 el juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 2 de Ceuta declaró nulas dos devoluciones en caliente realizadas por la Guardia Civil a dos marroquíes en el mar, si bien actualmente estos fallos están recurridos actualmente en el Tribunal Supremo.
Su labor en la ciudad no solo se limita al apoyo legal a las personas migrantes, sino que realizan todo tipo de actividades de acompañamiento y de ocio y tiempo libre con un gran número de participantes (de 20 a 40) comparado con el de voluntarios sobre el terreno (cuatro). Actualmente están realizando un crowdfunding para poder tener una sede física en Ceuta.
Pregunta. Buenas tardes, Francesca, y bienvenida. Hay un consenso entre las diferentes organizaciones sociales de que el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo va a suponer un retroceso precisamente en el derecho de asilo de las personas migrantes en el continente. ¿En No Name Kitchen lo veis también así? ¿Cómo crees que afectará en Ceuta?
Respuesta. Sí, sí, justo todo se está poniendo más difícil, y al final se va un poco a quitar el derecho de pedir protección internacional. Porque, por ejemplo, en la Convención de Ginebra se habla de la posibilidad de pedir asilo en un punto fronterizo, pero aquí la gente ni se puede acercar a la frontera para pedir asilo. Entonces, no es verdad que esto puede pasar. También aquí en Ceuta vamos a ver un poco cómo va a afectar, porque se habla de un punto fronterizo, pero no se habla de ciudades fronterizas, como son Ceuta y Melilla.
R. ¿Cómo va a afectar a lo que pasa aquí? Ya estamos viendo que hay personas que no son devueltas porque no están en la frontera, pero hemos tenido casos de personas que han sido cogidas por la Policía en la ciudad de Ceuta. No estoy hablando de la frontera, sino hablando ya de dentro, y que estaban, por ejemplo, corriendo por aquí por la playa de la Ribera y las han llevado a la frontera y las han devuelto. Y eso claramente es ilegal, pero eso pensamos y tenemos miedo de que vaya a pasar aún más con el nuevo pacto, porque Ceuta va a ser toda como un punto fronterizo.
R. Y claro, luego la gente va a simplemente arriesgar más la vida, a morir más. O sea, el hecho de levantar más muros más altos, no solamente a nivel práctico, sino también en nuestras leyes, lo que hace es simplemente que la gente muera más, porque la gente va a seguir encontrando una manera de llegar aquí, y eso se ha visto en los últimos 20 años, ¿no? Que hemos levantado más muros a nivel práctico también aquí en Ceuta, que se han subido las vallas y a nivel también de leyes y todo, pero la gente sigue llegando. Lo que simplemente está aumentando es el número de personas que mueren en el mar, que mueren intentando llegar aquí.
P. Habéis señalado recientemente que muchos jóvenes que se encuentran aquí atrapados en Ceuta acaban por recurrir a las drogas y que por ello, entre otras razones, necesitáis una sede física aquí, y además habéis empezado una campaña de crowdfunding para conseguirla. ¿Cómo va actualmente la campaña?
R. Sí. Esa es una idea que no surgió reciente, sino que la hemos tenido en estos últimos cinco años, desde que llegamos aquí. Ha estado en nuestra cabeza siempre esta idea de querer abrir un espacio que sea seguro y libre, autogestionado, para que cualquier persona pueda encontrar su seguridad, su autonomía; y para poder, básicamente, hacer nuestro trabajo, que normalmente lo hacemos en la calle. Para hacerlo en un lugar que sea también protegido.
R. Entonces, esa ha sido un poco la idea de querer intentar abrir este este centro comunitario, que sería un centro diurno. No queremos que la gente se quede ahí a dormir, solamente durante el día para poder hacer actividades y talleres también de informaciones a nivel administrativo, burocrático, lo que te va a pasar cuando llegues a la Península, el padrón, el arraigo… Deberes también a nivel, “cuando pido asilo, ¿qué tengo que hacer?”.
R.
R. Igual para menores o para extutelados. Hay muchos de ellos que no saben lo que les va a pasar. Y, claramente, también esta falta de información crea mucha frustración: no saber cuándo una persona se va a mover y poder seguir con su vida a nivel de proyecto migratorio. Eso genera, por un lado, mucha frustración, mucha ansiedad, a veces también depresión, y al final vemos como también una consecuencia el abuso de drogas y conductas autolesivas.
R. Y claro, eso con nuestro centro no queremos decir que todo se va a solucionar, eso no tiene que venir tampoco solamente por nuestra parte. Creemos que tiene que ser un deber también a nivel de la Ciudad, pero queremos ofrecer una alternativa. Un espacio alternativo donde claramente estas conductas, esta violencia o drogas o todo eso, no van a ser mínimamente aceptadas. Crear un espacio seguro y alternativo a lo que la gente vive y los chavales viven a diario [PAUSA].
R. Entonces, ¿cómo vamos ahora mismo? [RISAS] Estamos todavía con la búsqueda del espacio. El espacio que habíamos encontrado en su momento, al final, no se ha concretado. Entonces, hemos vuelto a buscar espacio. De hecho, estamos buscando, así que a ver si encontramos algo que reúna nuestras necesidades por un lado y los requisitos por otro lado.
R. Porque claramente lo queremos hacer todo a nivel totalmente legal, con los permisos que necesitamos, y para tener eso hay que tener un espacio adecuado. Y entonces seguimos con la búsqueda y ojalá que pronto salga algo. Es verdad que ahora con el verano las cosas van a ser un poco más fácil también a la hora de hacer actividades afuera, pero de cara al próximo otoño-invierno, viendo cómo ha cómo ha sido el último invierno con la lluvia y todo eso, nos gustaría tener este espacio, sí.
P. Hacéis muchas actividades al aire libre en Ceuta: clases de idiomas, fútbol, natación... Además habéis puesto en marcha un nuevo club de running, ¿no?
R. ¡Sí! El club de running está funcionando bastante bien y en general se animan mucho a correr y a hacer actividades de deporte. Eso funciona siempre. La idea principal, al principio, es crear un espacio seguro, crear un vínculo con las personas, y por eso organizamos cada semana todas esas actividades de ocio y tiempo libre. Porque la idea es eso, crear un espacio seguro donde la gente se se sienta cómoda, nos conozca y se pueda fiar de nosotras.
R. Y luego de ahí surgen o se puede trabajar todas las otras cosas que se quieran trabajar: acompañamiento sanitario, acompañamiento jurídico, acompañamiento burocrático, hacer incidencia, comunicación, sensibilización... Todas estas cosas que sin el vínculo inicial no se pueden hacer. La primera vez que tú conoces a una persona no le puedes preguntar “bueno, qué problema tienes”, ¿no?
R. El chaval no se va a abrir, no te va decir absolutamente nada. Por eso, estas actividades nos ayudan a crear este vínculo y todo el trabajo que surge después. También todos los casos que llevamos como litigios estratégicos han empezado gracias a este trabajo de intervención en calle, básicamente. Estamos en la calle todos los días, y no solamente con estas actividades, también estamos físicamente en la calle todos los días para que los chavales nos vean, nos conozcan y sepan quiénes somos, tanto los menores como los adultos.
P. La reciente puesta en marcha del real decreto que abre la vía para la regularización de más de medio millón de personas ha tenido mucha repercusión a nivel mundial. ¿Crees que España es un ejemplo de país con políticas migratorias respetuosas con los Derechos Humanos?
R. Qué difícil esta pregunta. Bueno, respecto a otros países, seguramente mejor, pero siempre se pueden mejorar las cosas, ¿no? También a veces me parece que es un poco diferente lo que dice la ley y que se hace en la práctica. Hay muchas cosas que pasan y que no se ven y de las que no se habla. De las devoluciones en caliente, de lo que hace Marruecos gracias al dinero público de España y de la Unión Europea...
R. Es que cargan a centenares de personas en autobuses y las llevan al sur de Marruecos, al desierto, y las dejan allí morir literalmente, porque las dejan sin ropa, sin comida, sin móvil, sin nada. Entonces, lo de la regularización, genial, es totalmente necesario, increíble. Sí, 100%, pero es importante también ver lo que pasa en las fronteras y eso, ¿no? Que luego la realidad es que sigue habiendo muchísima violencia y muchísima gente que pierde la vida todos los días.
R. Entonces, es verdad que comparado con otros países, claramente está haciendo algunos pasos o intenta hacer algunos pasos más en este sentido. Pero hay muchos más, ¿no? O sea, es como el ejemplo de Pedro Sánchez, que dice “no vamos a vender armas a Israel”. Lo dice así públicamente y, todo el mundo, “guau, increíble España”, y luego se la vende por otro lado... Es como, ¡señor! [RISAS]. O sea, que parece, a veces, que es más como de cara al público.
P. 2025 fue el año en el que más cuerpos sin vida han aparecido en las costas ceutíes, más del doble que en 2024, y un último informe de Frontex asegura que el único flujo de entrada a Europa que ha aumentado es el de la ruta del Mediterráneo Occidental. ¿Son las aguas que bañan Ceuta más peligrosas que nunca?
R. R.- Sí, efectivamente. También es verdad que después de la masacre de Melilla ha habido mucha más securitización a nivel fronterizo. Entonces, es aún más difícil entrar en Melilla, y la gente que lo ha intentado en Melilla ahora viene a Ceuta.
P. Y la ruta canaria ha bajado también.
R. La ruta canaria también ha bajado.... Es verdad también que hay que tener en cuenta que lo que han bajado son las llegadas. Eso no significa que bajen las salidas desde Mauritania, Senegal, Marruecos, etcétera. Baja el número de llegadas, pero sube el número de las personas que desaparecen o mueren.
R. Sí, es verdad que aquí en Ceuta ha subido el número. Es que seguramente, probablemente, habrá acuerdos... No sé si esto se puede decir [RISAS], pero entre España y Marruecos... Porque por la presencia militar que hay aquí en Ceuta, yo pienso que nadie tendría que entrar, pero luego la gente entra de todas formas, ¿no? Entonces, eso es a lo que me refería también antes: que se suben las vallas, pero la gente sigue entrando. Eso es un ejemplo de que la gente encuentra otra manera de entrar de alguna otra forma.
P. La reforma de la Ley de Extranjería para el reparto solidario de menores entre las diferentes comunidades autónomas ha sido un hito en la política migratoria española, si bien aún hay impedimentos legales para su aplicación y se han interpuesto recursos en los tribunales. ¿Cuánto se puede hacer más por la infancia que migra sola hacia España?
R. Muchísimo, y sobre todo aquí en Ceuta yo creo que se que se tendría que hacer mucho mucho más. Yo creo que es superimportante que se haya hecho este cambio de la Ley de Extranjería, pero es importante que se aplique y que se traslade a los chicos. Es verdad que han empezado los traslados y ahora mismo hay menos chavales de los que había antes. Es que ha llegado un momento el año pasado que había más de 600 chavales acogidos aquí en Ceuta, que es un número enorme por los números que tendría que acoger la ciudad.
R. Pero no es solamente la acogida, no es solamente darle una cama y una comida. Es darle muchas más cosas, es darle cursos de formación, cursos de idiomas, posibilidades también para el futuro... O sea, que no sea que cuando cumples los 18, “chao, hasta luego”. Y luego los chavales no tienen las herramientas para seguir con su vida y a los 18 años son todavía muy jóvenes.
R. Estamos pidiendo a estos chavales que a partir del día de su cumpleaños de los 18 sean adultos al 100%, cuando eso nunca lo pedimos a los chavales españoles o italianos. Entonces, para pedirles ser adultos y ser responsables de todo, es importante también darles las herramientas necesarias para hacerlo, ¿no? Porque si no, tú le pides algo pero sin habérselo explicado, contado o sin haberles dado las herramientas. Eso es superimportante.
R. A partir del mismo permiso de residencia que se les da, sin explicarle bien el hecho de cómo se renueva esta residencia, cuáles son los requisitos... Porque al final, si no, van a perder esta residencia que les dan al salir de un centro de menores. Entonces, es superimportante que un chaval sepa todos los requisitos, todo lo que tiene que hacer una vez cumplidos los 18.
R. Y eso, como muchas más cosas. También a nivel de skills de todos los días. Básicamente: buscar una casa, encargarse de un piso, pagar el alquiler, el contrato, el empadronamiento. Es que hay muchísimas cosas y es superimportante que todo eso se haga ya en los centros de menores, para que cuando cumplan los 18 sean de verdad autónomos para poder seguir adelante con su vida y que no se encuentren en situación luego de calle porque no tengan las herramientas para seguir adelante con su proyecto de vida.
P. La última vez que volviste a Ceuta de nuevo fue en febrero para participar en una nueva marcha del Tarajal. El uso de material antidisturbios, prohibido pero usado por parte de la Guardia Civil, y el posterior archivo de la causa, sugieren que existe una impunidad con la violencia ejercida contra las personas que migran a Europa. Quizás no se pueda hacer justicia para estas 15 personas a día de hoy, pero...
R. La marcha del Tarajal es algo muy importante que se que se organiza aquí en Ceuta con muchas personas, muchas organizaciones, y no solamente para pedir verdad y justicia para estas personas que murieron en el 2014, sino también para que eso no se repita. Aunque veamos que la gente sigue muriendo, son muy importante estos actos. Esto en concreto aquí es un momento muy importante, y que toda la gente se una a esta marcha, porque no es solamente por estas personas, sino que es para todas las personas.
R. Efectivamente, para estas en concreto, yo creo que el caso ya está cerrado y que nadie ha sido condenado y nadie ha sido el responsable de los hechos. Y eso, por mala suerte, pasa mucho con la violencia policial, sobre todo contra personas migrantes o personas negras. Y no lo vemos solamente aquí, lo vemos con muchos casos de violencia policial en toda España.
R. ¿Qué hay que hacer? Denunciar lo más posible y seguir con el caso e intentar luchar, porque al final con estos casos también se crea un precedente. Porque al final vivimos en un sistema racista colonial que como que nos da el permiso de ejercer más violencia contra la persona migrante, contra la persona negra, etcétera. Entonces, es importante reconocer todo esto e intentar cambiarlo. De hecho, sería la Policía la que tendría que cambiar en sí misma, desde dentro, porque está basada en un sistema racista.
R. Y el mal tiempo de este año y los cambios en la organización habitual de la marcha no nos han quitado las ganas de gritar, de recordar a estas personas, a todas las víctimas de estas políticas fronterizas, de estas políticas de la externalización de la frontera. Yo invito a todo el mundo a que el próximo año aún más personas puedan unirse a la marcha, porque es importante que también la ciudad de Ceuta se una a todo esto.
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