El Gobierno de Ceuta advierte de que los desalojos no solucionan la crisis migratoria
INVASIÓN
Alejandro Ramírez reconoce la mejora de las zonas donde se han desmantelado los asentamientos, pero cuestiona que el Ejecutivo central confíe en los retornos voluntarios a Marruecos
El Gobierno de Ceuta ha advertido este lunes de que el desmantelamiento de los asentamientos irregulares de migrantes no supone una solución definitiva a la crisis que atraviesa la ciudad desde finales de julio y ha expresado su preocupación por el destino de aquellas personas que, tras ser desalojadas, continúan en territorio ceutí sin disponer de una alternativa de acogida.
El portavoz del Ejecutivo autonómico, Alejandro Ramírez, ha realizado estas declaraciones durante su comparecencia ante los medios, al ser preguntado por la situación de la ciudad después del operativo policial desarrollado este domingo en la explanada de la antigua fábrica de guano, donde permanecían cerca de 500 migrantes.
Ramírez ha reconocido que las actuaciones llevadas a cabo en las últimas semanas han permitido recuperar espacios como las playas de Benítez y el Trampolín, cuyo aspecto actual "no tiene nada que ver" con el que presentaban durante los dos últimos meses. Sin embargo, ha insistido en que la principal preocupación del Gobierno local sigue siendo la situación de las personas que permanecen fuera de los dispositivos de acogida.
"Lo que nos preocupa es lo que nos trasladan los vecinos", ha señalado el portavoz, quien ha advertido de que los desalojos pueden provocar que algunos migrantes terminen desplazándose a otras barriadas si no cuentan con un lugar donde permanecer.
En este sentido, ha cuestionado que la estrategia del Gobierno central parezca confiar en que los afectados decidan regresar voluntariamente a Marruecos una vez desmantelados los campamentos. "Estamos un poco centrándonos en la buena fe de que estas personas voluntariamente, una vez que las levantan de los sitios, se quieran ir a Marruecos", ha manifestado.
El portavoz ha mostrado su sorpresa por que esta circunstancia pueda presentarse como un éxito de gestión, cuando considera que el verdadero objetivo debería ser resolver la situación administrativa de quienes continúan en la ciudad. "Está bien que se vayan marchando, pero creo que no es la solución", ha recalcado.
Ramírez ha recordado que algunas de estas personas llevan más de mes y medio en Ceuta sin que se haya materializado su devolución mediante los procedimientos ordinarios establecidos, una circunstancia que, a su juicio, evidencia la necesidad de agilizar los mecanismos administrativos correspondientes.
Asimismo, ha señalado que la problemática no se limita a los grandes asentamientos ya desmantelados, puesto que todavía existen migrantes instalados en las inmediaciones del Tarajal y en otras barriadas, donde los vecinos continúan trasladando su inquietud por la situación.
Las declaraciones del portavoz se producen después de que la Policía Nacional desalojara este domingo a cerca de 500 migrantes de la antigua fábrica de guano. Según fuentes policiales, algo más de 300 regresaron voluntariamente a Marruecos tras ser trasladados al CATE para su identificación, mientras que unos 70 solicitaron asilo y alrededor de 30 fueron identificados como menores de edad.
De esta manera, el Ejecutivo ceutí reconoce los avances en la recuperación de los espacios públicos, pero considera que la respuesta del Gobierno central debe ir más allá de eliminar los campamentos y abordar la situación de los migrantes que todavía permanecen en la ciudad.