El Gobierno de Sánchez lleva 70 días sin “devolver” migrantes: las expulsiones se limitan a condenados por delitos
INVASIÓN
Los procedimientos administrativos abiertos tras la entrada masiva de finales de julio siguen sin dar los resultados deseados, mientras los retornos voluntarios se cuentan por miles y las expulsiones ejecutadas responden a otros supuestos
Han pasado 70 días desde la entrada masiva de migrantes en Ceuta de los días 30 y 31 de julio y, a día de hoy, no consta que se haya ejecutado ninguna devolución mediante el procedimiento ordinario previsto en la legislación de extranjería para los inmigrantes afectados por aquella crisis.
Así lo viene señalando el Gobierno de la Ciudad. El portavoz del Ejecutivo ceutí, Alejandro Ramírez, reclamó esta semana al Gobierno central información sobre los procedimientos abiertos y preguntó expresamente si ya se había producido alguna devolución. La respuesta, según manifestó públicamente, es que no dispone de ningún dato que confirme que se haya ejecutado una.
La situación contrasta con los datos ofrecidos durante las últimas semanas por el Gobierno central sobre los movimientos de personas que llegaron a la ciudad. Una parte importante ha abandonado Ceuta de forma voluntaria, mientras que también se han producido expulsiones en casos concretos vinculados a la comisión de delitos. Estas salidas no equivalen jurídicamente a las devoluciones administrativas que constituyen el objeto de los expedientes abiertos tras la entrada irregular.
Al menos 1.800 expedientes abiertos, pero ninguno culminado
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática y coordinador del mando único, Ángel Víctor Torres, cifraba este jueves en 4.039 los triajes realizados de adultos migrantes llegados durante la crisis. Sin embargo, ninguno de esos procedimientos ha concluido y el Ministerio atribuye la situación al cumplimiento de los plazos y requisitos establecidos por la legislación.
Tres semanas después, el escenario denunciado por el Gobierno de Ceuta sigue siendo el mismo. Actualmente se desconoce no solo cuántas personas permanecen todavía en Ceuta, sino también cuánto tiempo más van a prolongarse los procedimientos administrativos y si alguno de ellos ha terminado ya con una devolución efectiva.
La cuestión adquiere especial relevancia porque el Ejecutivo central optó desde el primer momento por tramitar la situación a través de los procedimientos ordinarios de extranjería, en lugar de establecer un mecanismo extraordinario específico para una entrada de las dimensiones registradas este verano.
Transcurridos casi dos meses y medio desde la entrada masiva, no se ha producido ninguna devolución por ese procedimiento y desde la Ciudad Autónoma reprochan al Ejecutivo de Pedro Sánchez no haber preparado mecanismos jurídicos y administrativos específicos para hacer frente a una situación que ya tenía precedentes en Ceuta y Melilla.
Miles de retornos voluntarios
La ausencia de devoluciones administrativas no significa, sin embargo, que todas las personas que entraron en Ceuta continúen en la ciudad.
El Gobierno ha contabilizado miles de personas que han regresado a Marruecos voluntariamente. Tras los últimos operativos desarrollados en las playas, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, informó de que alrededor de 900 migrantes habían regresado voluntariamente a Marruecos durante el dispositivo desplegado el 4 de octubre.
En otro balance publicado este jueves, se ha informado que desde el 10 de agosto se habían contabilizado 11.026 retornos a Marruecos: 10.513 voluntarios y 513 expulsiones. Es precisamente esta diferencia entre retorno voluntario, expulsión y devolución administrativa la que está en el centro de la controversia política. El Gobierno de Ceuta sostiene que los primeros no pueden utilizarse para presentar como ejecutada una política de devoluciones de los expedientes abiertos tras la entrada masiva.
El desalojo de las playas no ha resuelto la situación
La operación policial desarrollada en la playa del Trampolín tampoco ha supuesto el final de la crisis. El dispositivo permitió trasladar a los migrantes que permanecían en el campamento a instalaciones habilitadas por las administraciones, pero una parte de ellos se ha desplazado posteriormente hacia otras zonas de la ciudad. Tras el desalojo de las playas, muchas de las personas que permanecían allí se han trasladado al entorno del Tarajal y a distintas barriadas, lo que, a su juicio, está generando nuevas dificultades para la ciudad.
La situación sigue siendo especialmente compleja por la dificultad para determinar cuántos adultos permanecen todavía en Ceuta. Mientras la Ciudad Autónoma dispone de información sobre los menores que quedan bajo su tutela, la gestión de los adultos corresponde a la Administración General del Estado.
Así, 70 días después de la entrada masiva, la cifra de personas que han regresado voluntariamente a Marruecos es elevada, pero no existe constancia de que se haya ejecutado ninguna de las devoluciones ordinarias vinculadas a los procedimientos administrativos abiertos por aquella crisis.