La Guardia Civil confirma la detención de dos miembros de No Name Kitchen; la entidad lo niega
INMIGRACIÓN
Se trata de una mujer en Valencia y una persona en Ceuta, según confirman fuentes del Instituto Armado. La oenegé denuncia "graves fallos de procedimiento" y anuncia acciones legales
La Guardia Civil ha detenido a dos personas en la operación llevada a cabo en instalaciones de la oenegé No Name Kitchen, según confirman a El Pueblo de Ceuta miembos del Instituto Armado. Se trata de un hombre, en Ceuta, y una mujer, que ha sido detenida en Valencia. De momento, se desconoce si habrá más detenciones, aunque no parece que se vayan a producir. En cuanto a las dos personas detenidas, No Name Kitchen insiste en que "no pertenecen a nuestra entidad".
Otras fuentes, relacionadas con el caso, hablan de incitación a la violencia y desórdenes como motivos de las detenciones. Se espera que en próximas horas el detenido en Ceuta sea puesto a disposición de la autoridad judicial, y que la mujer apresada en Valencia pueda ser trasladada a la Ciudad Autónoma de Ceuta. El operativo, según han confirmado ambas fuentes, se inicia con una investigación en nuestra ciudad.
Recordarán que esta mañana, en torno a las 06.30, comenzaba el dispositivo en la confluencia entre Reyes Católicos y la Almadraba, donde tiene su sede la entidad. Esta, por cierto, ha emitido un comunicado a última hora de la mañana explicando que "Hoy, 22 de octubre, hacia las 6:00 de la mañana, agentes de la Guardia Civil han entrado en el espacio de No Name Kitchen en Ceuta derribando la puerta, sin llamar, y sin ninguna comunicación previa. Los miembros del equipo han sido tumbados en el suelo y maniatados. Son personas voluntarias y defensoras de derechos humanos que realizan labores humanitarias básicas: distribuir comida, curar heridas y ofrecer acompañamiento legal a personas en situación de vulnerabilidad. El registro ha presentado graves fallos de procedimiento. No se han explicado los motivos ni los indicios que lo justificaban. No se designaron testigos reconocidos por la organización. Tampoco se entregó un acta del registro ni un inventario firmado de los objetos, incluyendo teléfonos y ordenadores, confiscados".
Según el relato de la oenegé "este registro no es un hecho aislado. Durante los últimos dos meses, la organización ha sufrido difamaciones y bulos sobre un supuesto reparto de sprays de gas pimienta y explosivos. Son acusaciones sin ningún fundamento que ya han quedado sobradamente desmentidas. Hace aproximadamente un mes, además, una patrulla del Ejército bloqueó el acceso a nuestro edificio", lamentan.
La oenegé, que a la hora de emitir el comunicado negaba que se hubieran producido detenciones, enmarca esto en "una estrategia de intimidación y disuasión. Su objetivo es que la sociedad civil deje de monitorear, documentar y denunciar las prácticas crueles, racistas e ilegales que se vienen produciendo en Ceuta desde hace tiempo. No Name Kitchen es una organización pequeña. Estas campañas causan un daño enorme, y exponen a nuestro equipo a agresiones de grupos violentos que se creen estas difamaciones y nos convierten en chivo expiatorio. Por ello, pedimos a los medios de comunicación que actúen con responsabilidad y sentido común, y que pregunten y contrasten los hechos antes de publicar. Tener que llevar estos casos a los tribunales con querellas solo hace perder tiempo y dinero a todas las partes", advierten.
Por último "Somos una ONG reconocida y con muchos años de presencia en Ceuta. Estamos orgullosas de nuestro trabajo y vamos a continuar con él. Seguiremos ayudando a quien lo necesite y defendiéndonos por la vía jurídica frente a esta campaña. Lo haremos tanto ante las actuaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como ante los medios que han difundido informaciones falsas", dicen.