Los inmigrantes que llegaron "huyendo del cambio climático"
INVASIÓN
Un grupo de diputados tanto de la Región de Murcia como de la Eurocámara han visitado Ceuta en las últimas horas. Algunos de ellos querían "constatar en primera persona" lo que está ocurriendo ante noticias llegadas al otro extremo de Europa que apuntaban a que las personas que han llegado a nuestro país lo hacían como consecuencia del cambio climático
Entre Ceuta y Helsinki, la capital de Finlandia, hay algo más de 4.000 kilómetros. En función de la ruta que se escoga para conectar ambos puntos de la Unión Europea, podemos tardar entre uno y cuatro días de viaje, si se opta por viajar por carretera y tomar los distintos ferrys que en el país finés también son de uso obligado para alcanzar determinadas latitudes. La percepción de la vida no es, no puede ser la misma, en una ciudad ubicada en el extremo norte del continente africano, con un promedio de días soleados superior a los 300 por año, y un país de bucólicos paisajes nevados, noches eternas y auroras boreales.
La percepción de la vida, y las noticias. Sebastian Tynkkynen nació hace 37 años en un pueblecito de 2.900 habitantes de Finlandia. País en el que no sabemos si habrá algún ceutí viviendo, pero si llegan noticias de nuestra ciudad. "He querido venir aquí porque lo que quería era recopilar información para luego elaborar un informe y contrastar con algunas noticias que han llegado a Finlandia". Noticias que apuntan "a que estas personas están aquí huyendo del cambio climático".
Aquí es la Playa del Trampolín. Sebastian es eurodiputado perteneciente al ECR: la formación que lidera a nivel europeo Giorgia Meloni. Ha venido con otras personas pertenecientes a ese grupo, caso de Diego Solier, que llegó a la Eurocámara gracias al partido de Alvise Pérez, 'Se acabó la fiesta'. "Lo que estamos viendo aquí es inhumano. Ceuta merece recuperar su normalidad, que la gente vuelva a vivir con la tranquilidad con la que vivía antes. Aquí se tendría que haber aplicado el estado de excepción, y que estas personas regresaran por donde han venido. Si algunos eurodiputados hemos recibido una carta de Marruecos en la que se dice que podemos devolver a estas personas, es tan sencillo como abrir la frontera y devolverlos".
Solier aclara, en su intervención, que "no se trata de un problema de racismo ni xenofobia. Que quede claro. Habrá personas que hayan entrado en Ceuta y que tengan, efectivamente, derecho a protección internacional. Pero no son la mayoría: estas personas que están aquí son, en una gran medida, personas que pertenecen a un país seguro a efectos de asilo político. Nos consta, porque nos lo han dicho, que tienen en algunos casos sus trabajos. Y ahora viene el invierno, con los temporales. Es también por ellos. ¿De verdad necesitan también estar aquí en estas condiciones?".
También han estado dos diputados de la Región de Murcia. José Ángel Antelo recuerda que "mi familia vivió seis años en Ceuta, y esta era una de las playas que utilizaban para bañarse. Cuando veo esto y recuerdo aquellos baños de mi familia, no puedo sino indignarme. Estas personas tienen que salir de Ceuta, y los ceutíes tienen que recuperar sus playas, su vida. Las mujeres tienen que volver a salir con normalidad, etc".
Virginia Martínez también pertenece a la cámara regional murciana. Quizá haya sido la más dura de las intervinientes. "Pedro Sánchez no puede salir a la calle sin escolta. Debería ser persona non grata en toda España, pero es que ya lo es. Ya sabemos lo que le dicen cada vez que pone un pie en la calle, y que evidentemente no voy a repetir. Pero en el Trampolín es un héroe. Hay algunos de los invasores (sic) que le han dado las gracias, y que nos han dicho que si hay algunas mujeres que tienen problemas al salir, es porque van vestidas de determinada manera o porque van con hombres. Me lo han dicho a mi. Es la barbarie, es incompatible con nuestra cultura".
No eran los únicos visitantes. También el italiano Stefano Cavedagna, el francés Nicolás Bay o Marion Maréchal. Esta última pertenece a una de las familias políticas más influyentes, se quiera o no, de Francia en las últimas décadas. A pesar de tener apalabrada una entrevista con algunos medios como este, la nieta de Jean Marie y sobrina de Marine Le Pen declinó hacer declaraciones. Observaba, atónita, el panorama desde las puertas de la Urbanización La Colina.