El Instituto Elcano cuestiona la capacidad de anticipación del sistema de Seguridad Nacional ante la crisis de Ceuta
Crisis migratoria
El análisis apunta a que había información disponible antes de la entrada masiva del 30 de julio, pero no se habría transformado a tiempo en una alerta estratégica capaz de activar los mecanismos de respuesta
Un informe del Real Instituto Elcano (RIE) plantea dudas sobre la capacidad del Sistema de Seguridad Nacional para transformar la información disponible antes de la crisis del 30 de julio en una alerta estratégica. El análisis, del cual es autor el investigador principal del RIE Félix Arteaga, apunta a que la principal debilidad no habría sido la ausencia de información o de indicadores, sino la aparente incapacidad para transformar información sectorial dispersa en una valoración estratégica transversal capaz de activar preventivamente al Sistema y elevar la situación al nivel político de decisión.
Según las evidencias disponibles en fuentes abiertas analizadas por el RIE, no consta públicamente que la Célula de Coordinación, el Comité de Situación o el Comité de Inmigración se activaran formalmente en relación con Ceuta antes del 30 de julio. Tampoco consta una convocatoria extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional vinculada a la situación de la ciudad autónoma.
La ausencia resulta “especialmente significativa” porque el Comité de Situación sí se reunió el 27 de julio, apenas tres días antes de la entrada masiva. Sin embargo, el análisis señala que no consta públicamente que aquella reunión se dedicara a Ceuta, sino a la crisis de Oriente Próximo.
El RIE no descarta que alguno de estos mecanismos pudiera haberse activado de manera informal. Pero advierte de que, en ese caso, se habría perdido la señal de alerta asociada a una activación formal, tanto para movilizar la respuesta política y social como para transmitir una advertencia a quienes pudieran estar detrás de la gestación de la crisis. “La vacilación del Sistema para alertar a tiempo potenció la alarma social sobrevenida”, sostiene Arteaga.
Según el análisis, la información disponible tampoco permite determinar en qué momento se integró la inteligencia existente en el Sistema para convertirla en una valoración estratégica sobre la posibilidad de que se produjera una situación susceptible de afectar a la Seguridad Nacional. “Tampoco es suficiente para conocer cómo se trasladó posteriormente esa valoración al mecanismo transversal de alerta y gestión de crisis del Sistema para declarar la situación de interés para la seguridad nacional”, precisa el texto.
Sí existen, según el estudio, evidencias de seguimiento anticipatorio por parte del Sistema. Entre ellas figuran las notas del Departamento de Seguridad Nacional sobre el incremento de los flujos migratorios y los informes posteriormente desclasificados por el Gobierno. Su existencia permite constatar que había información e inteligencia disponible antes del 30 de julio, aunque existen controversias sobre su calidad y transmisión.
La integración de la información disponible no permitió anticipar, según el análisis, una irrupción masiva de naturaleza migratoria ni una eventual instrumentalización estratégica del flujo migratorio. Las evidencias públicas tampoco permiten determinar dónde se produjo exactamente la insuficiente anticipación: si en la integración sectorial de la información, en su elevación e integración transversal o en la posterior transmisión y decisión política.
“En todo caso, la posibilidad conocida de que el comportamiento de Marruecos afectara decisivamente a la evolución de la situación fronteriza constituía una variable que justificaba su incorporación a un escenario transversal de riesgos -continúa el análisis- Y al fallo de las anteriores, o debido a ellas, el seguimiento anticipatorio no se tradujo en una decisión política del presidente y del Consejo de Seguridad Nacional hasta el 25 de agosto, cuando se declaró la situación como de interés para la Seguridad Nacional”.