Interceptado en El Sarchal un migrante marroquí que se negó a entregarse a las autoridades
MIGRACIONES
El Servicio Marítimo de la Guardia Civil, los GEAS, los Bomberos de Ceuta y personal de Cruz Roja fueron desplazados a un acantilado cercano al Recinto Sur en el que el joven permaneció tras cruzar a nado desde el país vecino
Ceuta/ Un amplio dispositivo de seguridad y de emergencias ha sido desplegado durante el mediodía de este martes en la zona de El Sarchal, junto al Recinto Sur, tras la localización de un joven de nacionalidad marroquí que había accedido a Ceuta a nado desde Marruecos y que tras la travesía se había negaba a entregarse a las autoridades, permaneciendo sentado en las rocas de un acantilado.
Según fuentes de la Guardia Civil consultadas por El Pueblo de Ceuta, el migrante fue detectado tras alcanzar la costa ceutí y refugiarse en una zona escarpada, desde donde se negó inicialmente a colaborar con los agentes. El hombre permaneció durante varios minutos en un acantilado de difícil acceso, lo que obligó a coordinar la intervención de distintos cuerpos para garantizar tanto la seguridad del joven marroquí como la de los efectivos actuantes en el dispositivo.
Ante la complejidad del terreno y el riesgo de caída al mar, se movilizaron efectivos del Servicio Marítimo de la Guardia Civil y del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), así como dotaciones del Servicio de Extinción de Incendios (SEIS), los Bomberos de Ceuta. Al lugar también acudió personal de Cruz Roja para prestar asistencia humanitaria y sanitaria en caso de ser necesaria, mientras se desarrollaban labores de mediación para que el joven abandonara voluntariamente el acantilado.
La actuación se prolongó durante buena parte del mediodía con los efectivos desplegados tanto por tierra como por mar, ante la posibilidad de que el migrante intentara regresar al agua. Finalmente, el joven fue interceptado pasadas las 15.00 por los servicios actuantes, que lograron poner fin a la situación sin que se produjeran daños personales. Tras ser atendido en primera instancia, quedó a disposición de las autoridades competentes para la tramitación de los procedimientos correspondientes.
El joven no llevaba neopreno, aletas ni nigún tipo de equipamientamiento especializado para una travesía que suele prolongarse durante más de tres o cuatro horas. De acuerdo con el tratado rubricado en 2007 entre Marruecos y España, el hombre podría ser repatriado al vecino país en las próximas horas sin asistencia jurídica ni la asistencia de un intérprete para reconocer su situación.
En el año 2025, al menos 46 personas que se lanzaron al agua de Marruecos hacia Ceuta acabaron ahogadas en las costas de la ciudad autónoma. Este fue el número de los cuerpos sin vida aparecidos en el territorio nacional, si bien en el año anterior, la Guardia Civil solo recuperó 21 cadáveres en estas circuntancias.
Un día antes del cierre del año, el pasado 30 de diciembre de 2025, la delegada del Gobierno en Ceuta, Cristina Pérez, tildó de “fracaso de la sociedad” el fallecimiento entonces de 44 jóvenes migrantes en el litoral de la ciudad, muertos en el intento de cruzar a nado a la ciudad autónoma desde Marruecos. “Pese a la labor humanitaria que hace la Guardia Civil, hay niños y adultos que se nos mueren en el mar”, lamentó la representante del Gobierno de la Nación en la rueda de prensa que ofreció la socialista aquel martes para hacer balance del 2025.