CRISIS MIGRATORIA / ENTREVISTA
José Miguel Morales (Sur Acoge): "El Pacto Europeo es malo para las fronteras y esto lo están viviendo ahora los ceutíes"
CRISIS MIGRATORIA / ENTREVISTA
La delegación de Sur Acoge en Ceuta ha redoblado sus esfuerzos ante la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma desde el 30 de julio. El aumento de efectivos, apoyados por su cuerpo de voluntarios, obedece a la protección que le están dando a los menores y a otras personas vulnerables recién llegadas a Ceuta principalmente mediante respaldo humanitario, pero también jurídico.
El presidente de esta federación de organizaciones sociales, José Miguel Morales, resalta en esta entrevista el trabajo de las ONG y de las asociaciones vecinales sobre el terreno, distingue entre “rechazos en el mar” y “devoluciones en caliente” ante los “bulos” y la “distorsión” de la sentencia del Tribunal Supremo; e insiste en que el Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA) es “malo para los espacios de frontera”, a los que deja “muy vendidos”, y que sus consecuencias “las están viviendo ahora mismo los vecinos de Ceuta”.
Pregunta. Buenos días, José Miguel, y gracias por atendernos. ¿Cómo ha actuado Sur Acoge desde el 30 de julio?
Respuesta. Nosotros ya empezamos a activarnos un poco cuando los primeros pasos a nado. Tenemos un equipo local que está compuesto por cinco personas. Es verdad que ya nos pillaba en época de vacaciones y teníamos el equipo a medio gas. Pero, desde el primer fin de semana que empezaron a pasar nadando gente ya empezábamos a estar sobre el tema. Sobre todo la coordinadora de Sur Acoge en Ceuta, Marina Pérez, muy pendiente, coordinándonos con el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) sobre todo y atendiendo incluso algún caso de algún chaval que llegó a costa.
Deberíamos estar mejor preparados para los momentos de las primeras 72 horas, y ahí no hemos acabado de dar con la tecla
R. Evidentemente, a partir del jueves 30, la situación se disparó y ahí activamos a todo el equipo que estaba en Ceuta y también a personas voluntarias. Esto queremos subrayarlo porque me parece súper importante, que desde el principio hemos contado con apoyo de una parte importante de nuestro voluntariado y eso lo queremos enfatizar porque es gente que sin ningún tipo de relación laboral con nosotros ni contraprestación económica ni perspectiva de ello, se ha implicado humanamente y más aún.
P. ¿Cuántos efectivos tenéis sobre el terreno? ¿Cómo ha aumentado el número?
R. Nosotros ahora mismo tenemos un equipo de cinco personas en la sede de Ceuta y un grupito de voluntarios de cuatro o cinco personas. Lo que pasa es que ahí se van activando y se activan también en función de cómo pueden. Entonces, a partir del jueves 30 ya evidentemente sacamos la unidad móvil que tenemos a la calle, una furgoneta sobre todo para intentar dar apoyo a la gente que estaba peor.
R. Y ahí hemos trabajado mucho en colaboración con la Policía Nacional para que los niños más pequeños que había, porque nos hemos encontrado con los chavales de ocho años y chiquillas, incluso una chiquilla de seis años, me comentaban las compañeras. Para llevarlos lo antes posible a la Policía para que los filiase y los derivase al servicio de protección de menores.
R. También a alguna gente que estaba muy mal, en situación de problemas por inanición o por lipotimias... Y luego muy en colaboración con las asociaciones de vecinos, sobre todo con la de El Príncipe y la de Los Rosales, que han tenido una labor encomiable también. Colaboramos con Luna Blanca en el reparto de comidas. Y luego, lo antes posible, desde la Península, algunas compañeras que tenían un perfil adecuado han ido de refuerzo a apoyar el equipo de Ceuta. Gente que tenía experiencia previa en atender situaciones de emergencia social o perfil jurídico.
P. ¿Qué tipo de apoyo jurídico estáis brindando? ¿Solo a menores?
R. Las dos personas que han estado ahí del equipo jurídico son una persona de nuestra sede de Sevilla y la coordinadora del equipo jurídico. Y lo que han estado haciendo ha sido tanto ver el tema de menores como apoyo a solicitudes de asilo. Porque nos hemos encontrado también con perfiles de gente que… Nosotros no somos una entidad que propicie que todo el mundo pida asilo, nosotros pensamos que el asilo es una situación muy concreta y que tiene que hacerse con mucho rigor.
R. Pero también cuando encontramos un perfil que claramente debe solicitar asilo, por ejemplo, personas homosexuales y alguna persona transexual también que hemos encontrado y que, evidentemente, volver a su país de origen le implicaría un riesgo serio, pues ahí hemos estado asesorando, preparando la entrevista de asilo con ellas y explicándoles cómo es el procedimiento de solicitud para que puedan concederle ese derecho.
P. Este miércoles publicábamos que se estaban denegando todos los expedientes de solicitud de asilo a los marroquíes que ya eran residentes del CETI antes del 30 de julio, y en tu última entrevista con El Pueblo ya adelantaste que con el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA) las personas de esta nacionalidad iban a tener muy complicado obtener la Protección Internacional por estar el país vecino en la lista de terceros países seguros…
R. Sí. Sabemos que para Europa, Marruecos ya es un país seguro. Y eso implica que es muy difícil que se le reconozca el asilo hoy día a una persona marroquí, aunque en nuestra opinión el estudio individualizado de casos debería demostrar que hay casos que sí requieren asilo. Por ejemplo, casos de personas transexuales que manifiestan haber sido casadas forzosamente… Eso es un caso de asilo de manual, porque es su propia familia allí la que las está poniendo en riesgo. O chavales menores que manifiestan y acreditan además, razonablemente, ser víctimas de malos tratos familiares y que el gobierno marroquí no ha hecho nada para protegerlos, parecen situaciones de asilo clarísimas, independientemente de que Marruecos para Europa sea un país seguro.
R. Uno de los problemas que tenemos, y yo creo que está muy relacionado con el hecho de que en esta crisis todavía no haya habido pasos a la Península de personas de las que quedan en Ceuta tiene que ver con que el paso propio de migración y asilo condiciona muchísimo la intervención. Y en nuestra opinión, uno de los problemas que está habiendo es que Europa está dejando a España muy abandonada en esta crisis.
P. ¿Crees que hemos llegado preparados al pacto a nivel de infraestructura a la hora de su entrada en vigor en junio? Lo digo, por ejemplo, por las plazas de acogida de menores y por las plazas en el CETI.
R. Siendo honestos, para la situación del CETI era imposible estar preparados. En otras ocasiones sí hemos dicho, y lo pensamos, que hay que seguir reforzando las estructuras de acogida de emergencia, hay que reforzar especialmente el sistema de protección de menores… Todo eso es cierto, pero no sería justo decir que en este caso de Ceuta ha sido una falta de infraestructura, porque cuando te cruzan 75.000 personas en una ciudad de 85.000 no hay estructura que resista esa situación.
P. Me refería más bien a nivel ordinario, sin contar la entrada masiva.
R. A nivel ordinario, siendo honestos, en los últimos seis años se ha hecho un incremento de las capacidades de acogida significativo. Eso hay que decirlo. Ahora, y esto la crisis de Ceuta sí que lo acredita. España sí debería tener una mayor capacidad para desplegar espacios de primera necesidad. Por ejemplo, espacios militares desaprovechados, naves industriales un poquito mejor acondicionadas que las que estaban los menores en Tarajal… Ese tipo de cosas. Y deberíamos estar mejor preparados para lo que llamaríamos los momentos de las primeras 72 horas. Y ahí sí que es verdad que no hemos acabado de dar con la tecla. Igual que te digo que se ha hecho un esfuerzo importante en los últimos años del refuerzo del sistema de acogida, y que se nota; que le pregunten a Canarias, por ejemplo; no acabamos de dar con la tecla de estar preparados para los primeros días de una situación así, que sabemos que en España se da cada año y medio aproximadamente en un territorio o en otro.
El Pacto Europeo de Migración y Asilo condiciona mucho la intervención y Europa está dejando a España muy abandonada en esta crisis
R. Y luego hay que decir que el PEMA a los lugares de frontera los deja muy vendidos. El Pacto Europeo es malo para los espacios de frontera, y esto lo están viviendo ahora mismo los vecinos de Ceuta. Que también nosotros sospechamos mucho que aunque ha habido alguna situación de aprovechar para liarla, pero en general nuestra experiencia es que ha habido una respuesta encomiable del pueblo de Ceuta, y muy destacadamente en algunos barrios.
R. Pero es que el Pacto europeo es malo. Ya lo dijimos hace años cuando empezó a hacerse, que el Pacto Europeo no solo era malo para los migrantes, sino que era malo para los propios europeos, y a los territorios de frontera nos deja vendidos. A Canarias, a Ceuta, a Melilla; en la Península, a Andalucía. Cuando ocurran estas situaciones nos va a dejar en una situación en la que Europa mira para otro lado y en la que parece que encima España es la culpable. Y en vez de aplicar la solidaridad por parte de los que deben ser nuestros principales aliados, lo que ocurre es que encima la bronca se la lleva España por un pacto que España no quería en general y que evidentemente en estas situaciones nos genera más problemas que ayudas.
P. ¿Cómo valoráis que se esté culpando a las organizaciones sociales de que ahora no se puedan hacer devoluciones en caliente, que son contrarias a los derechos humanos, por la sentencia en firme del Supremo?
R. Es que las devoluciones en caliente están prohibidas desde hace tiempo y no por la última sentencia, hay mucha distorsión de interpretación. Lo que la sentencia del Supremo del 8 de julio dicta es que no se puede producir rechazo en el mar, que no es lo mismo que devolución en caliente. Es que esto es muy importante porque esto ha alimentado también un poco la paranoia sobre el tema y que si el Supremo era responsable del efecto de llamada. Antes del jueves 30, durante el fin de semana que empezaba a haber más llegadas por mar se decía mucho y era la primera explicación. Luego ya vino el jueves 30 y es evidente que no es la explicación principal. Pero esto es importante.
R. Lo que dice el Supremo es que no puede haber ese rechazo en el mar. ¿Y eso qué significa? Pues si estamos en frontera terrestre, el rechazo es cuando la Policía actúa disuadiendo del cruce de la frontera, pero sin llegar a tener controlado al sujeto. ¿Qué es lo que dice el Supremo? En el mar, por la propia naturaleza del medio, no hay una forma de aplicar medidas de rechazo sin arriesgar la vida de la persona, como pasó por ejemplo con los muertos del Tarajal en 2014, que se usaron balas de goma, gases lacrimógenos, etc. Por eso dice el Supremo que en el mar, además por no haber una barrera física, el rechazo no se puede realizar. Distinto es a la devolución en caliente.
El Constitucional decía que se pueden producir devoluciones en frontera siempre que haya un control judicial. Eso no es una devolución en caliente
R. ¿Por qué decimos esto? Porque las devoluciones en caliente ya están prohibidas en España desde una sentencia del Tribunal Constitucional de antes del año 2022, que dijo que cualquier devolución en España tenía que tener tres características: identificación del sujeto, asistencia letrada y, sobre todo, y esto es muy importante, control judicial.
R. En España no se puede devolver a una persona fuera sin que un juez lo autorice o lo sepa por lo menos. Eso no es una devolución en caliente por motivos evidentes. Una devolución en caliente, el concepto es, aquí te cojo y te expulso por la frontera, pero el Constitucional ya dijo que eso no se podía hacer.
R. Por tanto, es que en España las devoluciones en caliente están prohibidas desde esa sentencia del Constitucional. Y esto sí que nos parece extremadamente importante porque es que los bulos que se han levantado con esto han sido tremendos y hay medios de comunicación que lo han repetido hasta la saciedad. Y el Constitucional dijo que se pueden producir devoluciones en frontera siempre y cuando haya un control judicial. Eso no es una devolución en caliente.
P. La última pregunta es que un medio de comunicación local, Ceuta TV, recogía hace unos días que miembros de Sur Acoge habían acompañado a dos niñas migrantes recién llegadas a poner denuncias por ser víctimas de agresiones sexuales. Entendemos que no queráis pronunciaros mucho al respecto por no causar alarma pero, ¿podrías confirmarnos esta información?
R. A mí no me importa que esto se refleje en la entrevista. Nosotros constatamos efectivamente que hay niñas que han sufrido abusos sexuales, y nosotros lo que hemos hecho evidentemente es ponerlo en conocimiento de la Policía. Tampoco vamos a pronunciarnos mucho más que esto que te estoy diciendo, pero sí, sí; por desgracia es así.
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