Marlaska da por controlada la crisis en Ceuta: “el Estado ha revertido la situación en apenas 24 horas”
CRISIS MIGRATORIA
El ministro del Interior sostiene que la respuesta del Gobierno permitió recuperar el control tras la mayor entrada irregular registrada en la ciudad. La colaboración con Marruecos, el refuerzo policial y militar y las devoluciones inmediatas centran la estrategia defendida por el Ejecutivo
ceuta/ El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, defendió este sábado en Ceuta la respuesta desplegada por el Gobierno ante la crisis migratoria desencadenada el pasado 30 de julio y aseguró que el Estado ha conseguido "revertir la situación" en apenas 24 horas, gracias al refuerzo extraordinario de efectivos y a la coordinación mantenida con Marruecos. Así lo manifestó tras la reunión mantenida en la Delegación del Gobierno con los responsables de los cuerpos y fuerzas de seguridad encargados del operativo extraordinario desplegado en la ciudad.
Durante una comparecencia de cerca de media hora, el ministro trasladó un mensaje de confianza en la capacidad de respuesta del Estado, aunque evitó dar por concluida la crisis. Según explicó, la evolución de las últimas horas permite afirmar que la normalidad comienza a recuperarse progresivamente, si bien el dispositivo especial permanecerá activo mientras las circunstancias así lo aconsejen.
Grande-Marlaska abrió su intervención poniendo el foco en el elevado coste humano que ha dejado la llegada masiva de migrantes a Ceuta. Recordó que decenas de personas han perdido la vida durante los últimos días e insistió en que la principal prioridad de cualquier política migratoria debe ser evitar nuevas tragedias, situando la lucha contra las mafias dedicadas al tráfico de personas como uno de los ejes fundamentales de la actuación del Gobierno.
El ministro reiteró que el Ejecutivo considera lo sucedido el pasado jueves como un ataque contra la integridad territorial de España y defendió que desde el primer momento se movilizaron todos los recursos disponibles para responder a una situación que calificó de extraordinaria. Entre ellos citó el envío de más efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil, el apoyo del Ejército y el despliegue de medios marítimos y aéreos para reforzar el control del perímetro fronterizo.
Según explicó, el cambio experimentado por Ceuta en apenas dos días demuestra, a su juicio, la eficacia de la respuesta institucional. Frente a las imágenes vividas durante la jornada del 30 de julio, aseguró que ahora la ciudad comienza a recuperar una actividad similar a la habitual y defendió que pocos países habrían sido capaces de restablecer la situación en un plazo tan reducido.
Nueva barrera marítima para reforzar la frontera
Uno de los principales anuncios realizados por el ministro fue la puesta en marcha de un nuevo sistema de contención marítima. Durante la madrugada, explicó, comenzaron los trabajos para instalar una barrera neumática junto a una primera línea de boyas con el objetivo de crear un elemento físico que permita aplicar las devoluciones en frontera conforme a los requisitos establecidos recientemente por el Tribunal Supremo.
Grande-Marlaska defendió que España continuará conjugando el respeto a los derechos humanos con el cumplimiento estricto de la legislación vigente. En ese sentido, recalcó que el país seguirá siendo una nación de acogida para quienes accedan por las vías legales previstas, pero advirtió de que quienes entren de forma irregular no podrán regularizar su situación.
El titular de Interior aseguró que la inmensa mayoría de las personas que lograron acceder a Ceuta durante la jornada del jueves ya han regresado a Marruecos. Aunque reconoció la dificultad para ofrecer cifras exactas debido al elevado volumen de entradas, insistió en que el número de personas que permanecen todavía en la ciudad es reducido y que la diferencia respecto a la situación vivida apenas veinticuatro horas antes resulta "evidente".
Como ejemplo de esa evolución, señaló que los comercios han comenzado a abrir nuevamente sus puertas y que los ciudadanos han recuperado parte de su actividad cotidiana. Sin llegar a hablar de una normalidad plena, afirmó que Ceuta avanza hacia una situación de estabilidad que permitirá recuperar el funcionamiento habitual de la ciudad en un breve espacio de tiempo.
El ministro aprovechó además para reconocer públicamente el trabajo desarrollado por Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Local y las Fuerzas Armadas, a cuyos integrantes atribuyó buena parte del éxito del dispositivo desplegado desde el pasado jueves. Según indicó, la coordinación entre todas las administraciones ha sido determinante para contener la crisis y reducir los incidentes registrados durante las últimas horas.
Defensa del modelo migratorio español
En su intervención, Grande-Marlaska reivindicó también el modelo migratorio desarrollado por España durante los últimos años. Aseguró que la estrategia basada en la cooperación con los países de origen y tránsito ha permitido reducir significativamente las salidas irregulares y situar al país como una referencia dentro de la Unión Europea en materia de gestión migratoria.
El ministro sostuvo que esa política de colaboración internacional ha favorecido la desarticulación de numerosas redes de tráfico de personas y ha contribuido a reforzar la seguridad de las fronteras exteriores europeas. Asimismo, defendió que España mantiene una posición de liderazgo dentro de la Unión Europea gracias al trabajo desarrollado conjuntamente con países como Marruecos, Mauritania, Senegal o Gambia.
La colaboración con Marruecos y el llamamiento a la Unión Europea
Buena parte de la comparecencia estuvo centrada en la relación entre España y Marruecos. Grande-Marlaska defendió que la cooperación entre ambos países ha sido "permanente" durante toda la crisis y aseguró que esa coordinación ha resultado decisiva para contener el flujo migratorio y acelerar el retorno de la mayoría de quienes habían accedido irregularmente a Ceuta.
El ministro explicó que durante las últimas horas se ha mantenido una comunicación constante entre las autoridades de ambos lados de la frontera y sostuvo que cada país ha actuado dentro de su ámbito territorial para impedir nuevas entradas irregulares y reforzar la seguridad. En este sentido, rechazó cualquier cuestionamiento sobre la colaboración del país vecino y aseguró que la respuesta conjunta ha permitido recuperar el control en un tiempo muy reducido.
Precisamente, al ser preguntado por un periodista del Financial Times sobre si Marruecos representa una amenaza para Ceuta después de lo sucedido el pasado jueves, Grande-Marlaska respondió con rotundidad que no. Reconoció que los acontecimientos deberán ser analizados una vez concluya la crisis, pero insistió en que Rabat sigue siendo un "socio fiable" con el que España mantiene una relación basada en la confianza y la cooperación permanente.
El titular de Interior anunció además que el presidente del Gobierno ha solicitado formalmente la convocatoria urgente de un Consejo extraordinario de ministros del Interior de la Unión Europea para abordar la situación vivida en Ceuta. Según explicó, España considera que una crisis de estas características no puede afrontarse únicamente desde el ámbito nacional, sino que requiere una respuesta conjunta por parte de las instituciones comunitarias.
En ese contexto, lanzó duras críticas contra algunos gobiernos europeos, a los que acusó de haber utilizado políticamente la crisis en lugar de mostrar solidaridad con España. Sin citar expresamente a todos ellos durante su intervención inicial, reprochó determinadas actitudes que calificó de "egoístas" e "insolidarias" y recordó que España sí respondió cuando otros países atravesaron episodios similares en los últimos años, como ocurrió en la frontera oriental de la Unión Europea en 2021 o durante la crisis migratoria de Lampedusa en 2023.
Esa crítica se hizo todavía más explícita durante el turno de preguntas, cuando respondió a las declaraciones procedentes de Italia. Grande-Marlaska reclamó "más solidaridad, más responsabilidad y menos egoísmo", defendiendo que España ha demostrado en numerosas ocasiones su compromiso con los socios comunitarios cuando estos han necesitado apoyo ante situaciones de presión migratoria.
Sin avisos previos y con la crisis aún abierta
Otro de los mensajes relevantes de la comparecencia fue el reconocimiento de que los servicios de inteligencia no disponían de información que permitiera anticipar una entrada masiva como la registrada el 30 de julio. Preguntado expresamente por esta cuestión, el ministro aseguró que no existía ningún informe que advirtiera de un episodio de estas características, aunque avanzó que todo lo sucedido será objeto de una evaluación conjunta entre las autoridades españolas y marroquíes para extraer conclusiones y reforzar los mecanismos de prevención.
Pese al optimismo mostrado sobre la evolución de las últimas horas, Grande-Marlaska evitó dar la crisis por finalizada. Explicó que el importante despliegue de Policía Nacional, Guardia Civil y Fuerzas Armadas permanecerá en Ceuta el tiempo que resulte necesario y que la situación continuará siendo evaluada de forma permanente antes de reducir el dispositivo extraordinario.
Respecto a los altercados registrados durante la pasada noche, el ministro restó gravedad a los incidentes y aseguró que todos ellos fueron controlados con rapidez por las fuerzas de seguridad. Aprovechó además para hacer un llamamiento a la responsabilidad de la sociedad ceutí, cuya actitud elogió por la serenidad y solidaridad demostradas durante los momentos más difíciles, al tiempo que pidió aislar a los grupos minoritarios que puedan recurrir a la violencia.
Sobre la posibilidad de que vuelva a producirse una entrada masiva similar, el ministro reconoció que nadie puede garantizar que un episodio de estas características no vuelva a repetirse. No obstante, afirmó que el Estado dispone ahora de los recursos, la experiencia y los instrumentos necesarios para responder con rapidez si se produjera una nueva situación de emergencia, reivindicando la fortaleza de las instituciones españolas y la cooperación mantenida con Marruecos.
La comparecencia concluyó con un mensaje dirigido tanto a la ciudadanía como a los migrantes. Grande-Marlaska insistió en que España seguirá siendo un país comprometido con los derechos humanos y con la protección internacional, pero reiteró que el acceso irregular al territorio nacional no tendrá cabida y que el cumplimiento de la ley seguirá marcando la actuación del Gobierno. "Quien incumple la ley no tiene respaldo en el ordenamiento jurídico español", afirmó antes de dar por finalizada su intervención, defendiendo que la rápida respuesta del Estado ha permitido recuperar el control de la situación tras la mayor crisis migratoria vivida por Ceuta.