Marlaska vuelve a Ceuta sin ningún avance en los retornos

CRISIS MIGRATORIA

El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, ha viajado por segunda vez a la ciudad tras la crisis del 30 de julio para no aportar nada nuevo. Ha vuelto a hablar de refuerzos policiales para agilizar los retornos de los más de 5.000 migrantes que todavía quedan en Ceuta y que están condicionando la vida de todos los ceutíes, y que se está habilitando una nave para un CATE donde filiar a los migrantes, además de valorar la cooperación de Marruecos.

Comparecencia del ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska en su segunda visita a Ceuta tras la crisis del 30 de julio, en la que no ha dicho nada nuevo
Comparecencia del ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska en su segunda visita a Ceuta tras la crisis del 30 de julio, en la que no ha dicho nada nuevo | FOTO NICOL'S

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado este jueves otro refuerzo policial en Ceuta para "agilizar la identificación, tramitación y retorno a Marruecos de los migrantes que permanecen en la ciudad" tras la entrada masiva del pasado 30 de julio, y ha asegurado que quienes accedieron de forma irregular "no podrán quedarse en Ceuta ni serán trasladados a la península".

Durante su segunda visita a la ciudad autónoma desde el inicio de la crisis, Marlaska ha cifrado en unas 5.000 las personas adultas que todavía permanecen en Ceuta y ha explicado que "el Gobierno está acelerando los procedimientos administrativos", como ya dijo en su primera visita, para determinar su situación y proceder a su retorno cuando corresponda. La prioridad inicial, ha señalado, ha sido "identificar a los menores", cuyo número asciende ya a 1.898.

El ministro ha dejado un mensaje dirigido a quienes puedan plantearse una entrada irregular en las ciudades autónomas: "Ninguna persona que entre o pretenda entrar en Ceuta y Melilla de manera irregular se va a quedar en Ceuta, ninguno de ellos va a ir a la península, ninguno de ellos va a ser regularizado", salvo los casos excepcionales de máxima vulnerabilidad contemplados por la legislación nacional e internacional.

Para reforzar esta labor, Interior incorporará, supuestamente, "20 agentes de la Brigada Central de Extranjería y Fronteras", que apoyarán a la Oficina de Asilo y Refugio en la tramitación de las solicitudes de protección internacional. Marlaska ha indicado que ya se han resuelto más de 500 expedientes, en su mayoría con resultado desfavorable a la concesión de protección.

El dispositivo de seguridad también se ha ampliado tras la crisis. Actualmente, dice el ministro, hay desplegados en Ceuta "880 policías nacionales, 270 más que el 30 de julio, y 714 guardias civiles, con un incremento cercano a 200 efectivos". Además, está previsto que se incorporen otros 45 policías de la Unidad de Prevención y Reacción para reforzar la seguridad ciudadana.

Marlaska ha defendido que el Ejecutivo trabaja para recuperar una normalidad que, según ha reconocido, todavía no se ha alcanzado. Ha destacado especialmente la actitud de los ceutíes durante estas dos semanas y ha agradecido su "responsabilidad" y "compromiso cívico" ante una situación que ha calificado de tragedia y emergencia.

El ministro ha insistido asimismo en que una de las prioridades del Gobierno es "evitar que vuelva a producirse una situación como la del 30 de julio", para lo que ha apostado por incrementar los medios humanos y materiales y mantener la cooperación con Marruecos. En este sentido, ha calificado de "absolutamente sólida" la relación entre ambos países y ha defendido que esa colaboración ha permitido combatir durante años las redes dedicadas al tráfico de migrantes.

Preguntado por las personas que permanecen ocultas para evitar su retorno, Grande-Marlaska ha asegurado que "serán localizadas e identificadas" y que, una vez determinada su situación de estancia irregular, se tramitará su expulsión. También ha señalado que "quienes hayan cometido delitos serán objeto de una actuación mucho más rápida", una vez obtenida la autorización judicial correspondiente.

Respecto a la posibilidad de que la crisis haya generado un riesgo de terrorismo o radicalización, el ministro ha sido tajante al descartarlo. "No existe ningún riesgo de amenaza terrorista", ha afirmado, aunque ha precisado que las fuerzas de seguridad mantienen monitorizadas a las personas que entraron y una comunicación permanente con Marruecos y otros países en materia antiterrorista.

Marlaska ha concluido reiterando el compromiso del Gobierno con Ceuta y ha asegurado que "se mantendrán los medios necesarios hasta recuperar la normalidad y reforzar la seguridad de la frontera española", que ha definido como "la frontera exterior de Europa".

En definitiva, como conclusión, podemos decir que dos semanas después lo único que ha cambiado ha sido la ropa con la que compareció el ministro, además del hartazgo de los ceutíes que están cada vez más cansados de anuncios vacios, fotos, y ninguna solución real y palpable

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