Varias menores migrantes denuncian presuntos malos tratos en centros de acogida
Menores
La Fiscalía ha remitido a los juzgados una denuncia presentada por varias jóvenes tuteladas contra personal de los recursos de acogida; las menores han sido trasladadas a otro centro mientras se esclarecen los hechos
La Fiscalía de Menores ha remitido a un juzgado de Ceuta una denuncia presentada por varias menores migrantes no acompañadas acogidas en dos centros de protección de Ceuta contra personal de las entidades encargadas de su gestión, Engloba y Samu, por presuntos malos tratos, amenazas, vejaciones e insuficiente atención, según han confirmado a El Pueblo de Ceuta fuentes judiciales tras adelantarlo el diario El País.
Según han confirmado fuentes judiciales a este periódico, la denuncia ha sido remitida al juzgado competente para su investigación y, como medida de protección acordada entre la Fiscalía y la entidad pública responsable de menores, las jóvenes han sido trasladadas a otro recurso mientras se esclarecen los hechos. Una de las entidades implicadas niega la veracidad de las acusaciones. Además, una auxiliar de uno de los centros de menores citada por El País asegura que nunca ha presenciado castigos físicos y sostiene que las peleas entre las propias menores son frecuentes.
El caso ha sido adelantado este fin de semana por el diario El País, que recoge el testimonio de varias jóvenes de origen marroquí llegadas a Ceuta tras la crisis migratoria iniciada a finales de julio. Las menores fueron alojadas a principios de septiembre en dos centros situados en el polígono de las Naves de El Tarajal y gestionados por Samu y Engloba, después de haber permanecido durante semanas en asentamientos informales levantados con ayuda vecinal en distintos puntos de la ciudad.
Según la información publicada por el periódico nacional, las jóvenes denunciaron ante la Policía que comenzaron a sufrir presuntos insultos, vejaciones, amenazas y falta de atención médica pocos días después de su llegada a los recursos. Entre los hechos relatados figuran supuestos castigos físicos y amenazas recurrentes con ser expulsadas a Marruecos.
La denuncia también recoge un episodio ocurrido, presuntamente, el 10 de septiembre, cuando dos vigilantes de seguridad habrían accedido al espacio donde dormían las menores, despertándolas y profiriendo insultos de carácter sexual y amenazas explícitas de violación.
Fuentes judiciales consultadas por este periódico han confirmado la existencia de una denuncia relacionada con varias menores y han precisado que cualquier valoración sobre el contenido de los hechos denunciados, su evolución procesal o posibles retractaciones corresponde exclusivamente al órgano judicial encargado de la investigación.
Tras recibir la documentación policial, los informes médicos y las valoraciones psicológicas, la Fiscalía de Menores tomó declaración a las jóvenes. Paralelamente, el área de Menores de la Ciudad Autónoma, que ejerce su tutela, adoptó medidas de protección.
Según detalla El País, los dos vigilantes señalados por las menores fueron identificados y apartados de sus funciones, siendo sustituidos por personal femenino. Asimismo, también habría sido identificada una educadora a la que las denunciantes atribuyen presuntas agresiones reiteradas.
La información publicada por el diario incluye además el testimonio de una auxiliar de uno de los centros. La trabajadora reconoce que las discusiones y enfrentamientos entre las menores son habituales y afirma haber presenciado castigos disciplinarios, aunque asegura que nunca ha visto castigos físicos por parte del personal.