Migraciones permitió que migrantes con sarna en Loma Margarita se ducharan en el CETI
CRISIS MIGRATORIA
La subdirectora a cargo de los centros de acogida ordenó que, pese a no ser residentes, entraran a asearse, pese al desacuerdo de Antonio Bautista. Fernando Simón ha pedido que no vuelva a suceder
La Subdirección de Centros de la Dirección General de Atención Humanitaria del Ministerio de Migraciones permitió que migrantes alojados temporalmente en Loma Margarita, entre ellos personas afectadas por sarna, se desplazaran hasta el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) para ducharse y asearse, pese a que no estaban registrados como residentes del centro.
La decisión partió, según fuentes conocedoras de lo ocurrido, de la subdirectora responsable de los centros de acogida, que se encontraba por encima del director del CETI, Antonio Bautista. Este último habría mostrado su desacuerdo con la medida al considerar que permitir la entrada de personas que no eran residentes del centro suponía un riesgo, especialmente teniendo en cuenta la situación sanitaria de algunos de los migrantes.
Los hechos se producen después de que la sección sindical de CCOO en Eulen Seguridad denunciara el pasado 26 de agosto que la dirección del CETI estaba permitiendo el acceso de migrantes sin registrar a las instalaciones para “ducharse, asearse, cambiarse de ropa e incluso recibir comida”, según el sindicato.
Tras esta denuncia, El Pueblo de Ceuta preguntó al Ministerio de Migraciones por estos accesos. Desde el departamento dirigido por Elma Saiz reconocieron que se había autorizado el desplazamiento puntual de personas procedentes de otros recursos, aunque señalaron que se trataba de una medida “totalmente controlada”.
“La subdirección de centros de la Dirección General de Atención Humanitaria del Ministerio de Migraciones, en coordinación con las entidades que gestionan los recursos temporales de acogida, ha decidido permitir que alguno de los residentes en estos centros temporales se desplace hasta el CETI para recibir ayuda sociosanitaria de forma puntual y totalmente controlada”, respondió el Ministerio.
Sin embargo, según las fuentes consultadas por este medio, detrás de esta decisión se encontraba la intención de facilitar que los migrantes alojados en Loma Margarita pudieran utilizar las duchas del CETI. La situación adquiría especial relevancia debido a la presencia de personas con sarna entre quienes se encontraban en ese recurso temporal.
Una decisión cuestionada por Bautista
La medida habría generado el rechazo del director del CETI, Antonio Bautista, quien habría advertido de que permitir la entrada de estas personas en el centro era “una locura”, según las fuentes conocedoras de la situación.
Los accesos, no obstante, se habrían producido antes de que se frenara esta práctica. Las mismas fuentes aseguran que actualmente ya no estarían entrando migrantes procedentes de otros recursos temporales al CETI para utilizar sus instalaciones.
La cuestión habría sido abordada posteriormente en una reunión en la que también participó Fernando Simón. En ese encuentro se habría dejado claro que no debía repetirse el traslado de migrantes entre los distintos recursos y que cada persona debía recibir la atención correspondiente en el centro temporal en el que estuviera alojada.
La decisión llega en un momento especialmente delicado para el CETI, que se encuentra sobreocupado y acoge actualmente a 965 residentes, según la denuncia de CCOO, mientras que el servicio de seguridad cuenta únicamente con 12 vigilantes.
La denuncia de CCOO
El sindicato denunció el 26 de agosto que los accesos de personas no registradas se estaban produciendo sin que los trabajadores de seguridad dispusieran previamente de información suficiente sobre la identidad de quienes entraban en las instalaciones.
CCOO consideró que esta situación suponía un riesgo para la seguridad del centro y dificultaba las funciones de los vigilantes, al no poder exigírseles que controlaran adecuadamente el acceso de personas cuya identidad, condición o situación sanitaria desconocían.
La organización reclamó que, si la dirección del CETI decidía mantener este tipo de accesos, se establecieran previamente protocolos de identificación, registro, control y prevención sanitaria.