Los militares acusan a la Comandancia de “venderlos” con su versión sobre la sarna
INVASIÓN
Miembros de las Fuerzas Armadas trasladan su indignación por la versión oficial y aseguran que no existían casos de sarna antes del 30 de julio
La versión ofrecida por la Comandancia General de Ceuta sobre los casos de sarna detectados entre militares ha provocado un profundo malestar en parte de las Fuerzas Armadas destinadas en la ciudad. Varios militares han trasladado en las últimas horas su indignación ante el posicionamiento oficial de Defensa, que sostiene que los contagios no estarían relacionados con la entrada masiva de inmigrantes registrada a partir del pasado 30 de julio.
Según los testimonios trasladados a este medio por miembros de las Fuerzas Armadas, esa afirmación no se corresponde con lo ocurrido en los cuarteles. Los militares consultados aseguran que no tenían constancia de casos de sarna con anterioridad al 30 de julio y consideran que la explicación difundida por la Comandancia General está generando una enorme indignación entre quienes llevan semanas trabajando en unas condiciones especialmente exigentes para hacer frente a la crisis migratoria.
Además, la cifra oficial también está siendo cuestionada. Mientras desde la Comandancia General de Ceuta se habla de 24 militares afectados, fuentes conocedoras de la situación elevan ya el número a al menos 28 casos, a la espera de que puedan aparecer nuevos contagios. En este sentido, la asociación profesional ASFASPRO ha advertido de que la cifra podría alcanzar incluso los 60 militares afectados, teniendo en cuenta el periodo de incubación de la sarna y la posibilidad de que algunos contagios todavía no hayan manifestado síntomas. La evolución de los próximos días permitirá determinar el alcance real de un brote que ha generado una creciente preocupación entre los efectivos destinados en Ceuta.
El malestar va más allá de la existencia de los propios contagios. Los militares que han contactado con este medio consideran que la institución está ofreciendo una versión que, a su juicio, desplaza la responsabilidad hacia los propios miembros de las Fuerzas Armadas, cuando muchos de ellos han estado expuestos durante semanas a personas migrantes que permanecían en condiciones de extrema precariedad e higiene.
"Nos están echando la culpa a nosotros los militares de traer la sarna y propagarla", sostiene uno de los testimonios recibidos, que reclama que se conozca públicamente la situación que están atravesando los efectivos desplegados en Ceuta.
Los militares aseguran además que están "infectándose, sin descansar" mientras continúan desempeñando sus funciones en una situación extraordinaria. En este sentido, expresan su indignación por sentirse abandonados por sus propios mandos y cuestionan que la respuesta institucional pase por negar cualquier posible relación entre la crisis migratoria y los problemas sanitarios aparecidos posteriormente en instalaciones militares.
La polémica se produce después de que el Ministerio de Defensa y la Comandancia General de Ceuta defendieran que los casos de sarna ya se habían producido con anterioridad al 30 de julio. Los militares consultados por este medio niegan tajantemente esta cronología y reclaman que se aporten datos y explicaciones que permitan aclarar cuándo aparecieron realmente los primeros casos.
Militares que llevan semanas trabajando en primera línea de una crisis sin precedentes consideran que, además del desgaste físico y psicológico, ahora tienen que afrontar una versión oficial que sienten que les deja desprotegidos y cuestiona su propia realidad.
La reclamación que trasladan es clara: “transparencia, datos y explicaciones, y que no se utilice a los militares como responsables de un problema sanitario sin que previamente se haya aclarado con precisión dónde, cuándo y cómo comenzaron los contagios”.