Asentamientos ilegales
Los negocios de la plaza vieja, perjudicados por el asentamiento: “Los clientes no vienen”
Asentamientos ilegales
El asentamiento improvisado de menores migrantes en la plaza vieja repercute negativamente en la actividad de los negocios de la zona desde su creación. Los comerciantes denuncian que la presencia de decenas de niños y adolescentes junto a las puertas de sus establecimientos, las discusiones y los gritos están disuadiendo a los clientes de acudir, hasta el punto de que algunos han tenido que cancelar citas y otros aseguran que han dejado de recibir público.
Uno de los negocios más afectados es la Peluquería Roxi, cuyo acceso se encuentra justo en el lugar donde se concentraron inicialmente los menores durante la noche del domingo y que continúa junto a la zona en la que permanecen ahora, la plaza Rafael Gibert, en la esquina del club de moteros. Su propietaria, Rossana Britez, lleva más de tres años trabajando en la zona y asegura que el lunes no pudo desarrollar su actividad con normalidad. "Ayer me he encontrado con que no podía trabajar como otro día. No podía abrir la peluquería y, si abría, no podían entrar los clientes", ha relatado a El Pueblo de Ceuta.
La autónoma explica que la situación le impidió atender buena parte de las citas que tenía programadas. De las personas que esperaba recibir durante la jornada, únicamente acudieron dos por la mañana y una por la tarde. En total, tuvo que cancelar cuatro citas. "¿Quién me devuelve las citas canceladas? Porque mis impuestos yo los tengo que pagar sí o sí a finales de mes", lamenta.
Rossana asegura que el problema se ha agravado desde que los menores comenzaron a dormir y permanecer justo delante de la entrada de su establecimiento. Aunque llevaban varios días concentrados en las inmediaciones de la Jefatura Superior de Policía, sostiene que hasta el domingo no se habían situado de una forma que le impidiera trabajar.
"Los otros días estaban más adelante, pero desde ayer fue imposible trabajar", explica. La peluquera describe un ambiente de "nervios, tensión", con discusiones, peleas y gritos que, según afirma, dificultan tanto el acceso al local como el desarrollo normal de su actividad.
La afectación no se limita a las cancelaciones de última hora. La propietaria asegura que ya había recibido avisos de clientes que preferían no acudir al ver el ambiente que había en las inmediaciones de la comisaría. "Cuando me dicen: 'Mira, no puedo ir hoy porque veo que delante de la comisaría hay follón'", cuenta.
La peluquera reclama una solución que le permita recuperar la normalidad y continuar trabajando sin las dificultades que, según denuncia, está sufriendo desde el inicio de la concentración en la plaza vieja. Como trabajadora autónoma, recuerda que depende directamente de los ingresos que genera cada día y que no puede permitirse perder citas.
"Yo soy autónoma. Dependo de esto, si yo no trabajo no como", subraya. Por ello, pide que se tenga en cuenta también la situación de los comerciantes y profesionales que desarrollan su actividad en la zona. "Yo sé que ellos necesitan mejorar su vida, pero yo también necesito vivir. Están sus derechos y los míos", afirma.
Rosana también alude a su propia experiencia como inmigrante para defender que la situación debe abordarse sin perder de vista las normas de convivencia. "Yo también soy inmigrante, vengo de fuera. Pero cuando yo llegué, busqué un trabajo. Seguí las normas", señala.
Su petición es que las administraciones intervengan para que los negocios puedan recuperar su actividad habitual. "Por favor, que nos dejen trabajar en paz a los autónomos. Que no nos destrocen", reclama. La propietaria insiste en que necesita seguridad y una solución que permita poner fin a la situación que describe.
La situación también está afectando a la hostelería de la zona. El responsable de La Tapería de María trasladó este lunes a El Pueblo de Ceuta que no está acudiendo clientela desde que los menores se han instalado junto a su establecimiento.
La presencia de los niños y adolescentes en las inmediaciones del bar está condicionando, según su testimonio, la actividad del negocio. La concentración en este punto de la ciudad ha convertido el entorno de los locales en un espacio de espera y pernocta, con la consiguiente preocupación de los comerciantes por la pérdida de clientes.
Los testimonios de ambos establecimientos reflejan el impacto que está teniendo la situación sobre quienes dependen de la actividad diaria de sus negocios. Mientras la peluquería ha tenido que hacer frente a cancelaciones, el bar denuncia la ausencia de público en una zona que hasta ahora recibía a sus clientes con normalidad.
Los menores que permanecen en la plaza vieja fueron desalojados el domingo de distintos puntos periféricos de Ceuta, principalmente de los Rosales y del polígono industrial del Tarajal. Tras los operativos, fueron trasladados en autobuses hasta las inmediaciones de la Jefatura Superior de Policía, donde deben ser identificados antes de que se determine su situación y el recurso de protección que les corresponde.
Sin embargo, a última hora del lunes todavía permanecían en la calle, a la espera de que se les realizara el triaje. La concentración ha continuado durante la noche, pese a que el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, manifestó el lunes que no entendía por qué los menores seguían pernoctando en la vía pública cuando, según indicó, existe espacio libre en los centros de acogida.
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