«El Estado no le está dando la importancia que tiene a lo que está pasando en Ceuta»

Entrevista a Nabila Benzina

La responsable de Sanidad del Gobierno municipal sostiene que la gestión que Madrid está haciendo de la crisis migratoria ha generado un sentimiento de desconfianza en el seno de la sociedad ceutí: “El modo en el que la emergencia se ha abordado nos ha hecho sentir que no se nos ha tenido como prioridad”

La consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina
La consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina | El Pueblo
Anselmo F. Caballero
22 ago 2026 - 18:12

Pregunta.- ¿Cuál es el estado actual de la salud pública en Ceuta? ¿Cómo está afrontando su Consejería la crisis? ¿Qué medidas está adoptando?

Respuesta.- Tenemos a miles de personas en la calle, deambulando, hacinadas en varias zonas de la ciudad, y eso provoca que haya más enfermedades infecto-contagiosas. ¿Cómo podemos trabajar desde Salud Pública? Lo que estamos haciendo es salir a las calles. Hemos mandado a la gente para que haga un estudio epidemiológico para reforzar todos los mecanismos a nuestra disposición.

Hay cosas que no podemos diagnosticar porque tienen que pasar por el médico, pero hay otras que sí resultan visibles, como es el caso de la sarna o enfermedades de este tipo. Nosotros podemos tratar a esa persona, pero ¿dónde está el problema? Pues en que para actuar eficazmente tienes que tratar a las personas de contacto, y a esas no las tiene localizadas. Por lo tanto, es imposible hacer un control sanitario. Ahí es donde las cosas se nos escapan.

Actualmente estamos trabajando en varios sitios. Ayudamos a la oenegé Médicos Mundi, por ejemplo, que está localizada en El Tarajal y El Príncipe. También echamos una mano a nivel epidemiológico, que es nuestro trabajo, y, a la vez, en muchas ocasiones, también trabajamos en temas asistenciales por echar una mano.

Estamos implicados en la vigilancia de las aguas de baño. Hacemos análisis en estas áreas, que son diez u once playas. Se analizan todas las semanas y los datos se vuelcan en una aplicación llamada Náyade.

¿Qué estamos haciendo más? Pues nos encontramos en las playas de El Trampolín y Fuente Caballo, que no están consideradas zonas de baño. Ante la presencia de los inmigrantes en ellas, también estamos analizando sus aguas.

Del mismo modo practicamos análisis de todas aquellas aguas que puedan estar siendo utilizadas para beber por estas personas. Nuestra gente está pendiente de esto para evitar focos de infección que pueden ocasionar procesos como gastroenteritis u otros padecimientos. Lo que no queremos es que el Hospital Universitario se llene y no se pueda prestar atención a los ceutíes.

P.- La ministra de Sanidad, Mónica García, defendió durante su reciente visita a Ceuta que el sistema sanitario ceutí no se encuentra colapsado. ¿Tiene usted la misma sensación? ¿Existe algún tipo de coordinación entre el Ministerio y su departamento?

R.- Con el Ministerio nos hemos reunido para coordinarnos con la llegada de Médicos Mundi, que han traído médicos, enfermeros, psicólogos, trabajadores sociales… Nosotros hemos añadido nuestra gente de Salud Pública, esto es, médicos y enfermeros, para echar una mano en las calles. Esa es la coordinación que ha habido.

Ahora mismo también estamos pendientes de coordinarnos por el tema de las vacunas. Nos han escrito un correo en el que nos informan de que necesitan vacunas. Nosotros dispensamos vacunas, pero no tenemos la capacidad para tantas miles de personas. Por eso estamos pidiendo también al Ministerio que nos proporcione reservas. La Ciudad, por su parte, ha comprado más vacunas y pruebas de tuberculina.

La que vivimos es una situación a la que nadie quiere poner nombre. Para nosotros no es una crisis migratoria. Crisis migratorias las vivimos todos los años. Esto es una invasión. La ministra no se puso en contacto con la Ciudad. Solo transcurridas dos semanas vino a Ceuta. Y lo que nos vino a decir durante la reunión que mantuvimos -lo hizo tanto en ese encuentro como en su comparecencia pública- es que, según los datos que manejaba, no existía una emergencia sanitaria. También dijo que deberíamos tener un miramiento especial hacia los inmigrantes, porque no son focos de contagio, y que somos xenófobos.

Creo que debería de haber venido a la ciudad con otro talante, con la intención de ayudar, con más empatía, con más solidaridad. La dignidad humana que asiste a todos los inmigrantes no se cuestiona. Ni la de los inmigrantes ni la de quien sea.

Nosotros hemos ofrecido nuestra ayuda hasta donde hemos podido, pero somos un ayuntamiento pequeño que no puede atender a estos miles de personas. Esto que ha pasado no debería de haber sucedido. Por eso pedimos el apoyo al Estado, una solicitud que no creo que tuviera que justificarse, bastaba con salir a la calle para comprobar que existe una necesidad extrema. Lo mínimo que podía haber hecho la ministra es preguntarnos: “¿Qué os hace falta para solventar esta situación?”. Francamente, creo que su comportamiento no ha sido el correcto.

P.- La ministra aseguró que, a día de hoy, el riesgo epidemiológico para la población ceutí es bajo. No sé si la Ciudad dispone de datos para corroborar esta afirmación…

R.- El que tiene realmente los datos es el Ministerio. El problema está en que existe una discrepancia entre los datos que ofrece y lo que nos dicen los médicos. Nosotros hemos tenido varias reuniones con ellos, y nos comentan que la situación es más alarmante de lo que dice la ministra.

P.- Una de las características de este aluvión migratorio que la ciudad sufrió los días 30 y 31 de julio es el de la presencia significativa entre los recién llegados de mujeres, muchas de ellas menores. La alarma ha saltado con la confirmación del intolerable número de agresiones sexuales que han sufrido las migrantes en las calles de Ceuta. Su departamento gestiona el servicio del Centro de Crisis 24 horas, un recurso dedicado a la atención de mujeres víctimas de violencia sexual. ¿Cuántas migrantes han sido atendidas por este dispositivo?

R.- A día de hoy, tenemos a cinco niñas, a las que ofrecemos una prestación integral: gozan de asesoramiento jurídico, psicológico, acompañamiento… Todas ellas han llegado con la correspondiente denuncia y el parte médico. Están siendo atendidas desde el primer momento en el Centro, donde se encuentran. Nos las derivan desde Menores y también vienen acompañadas por la Policía, es decir, antes de llegar al Centro ya han superado un procedimiento previo.

P.- Le he oído decir que lo más desesperanzador de la gestión de esta crisis es que, por mucho trabajo que se haga, no parece que las cosas avancen… ¿A qué se refiere?

R.- A lo que me refiero es a que todavía seguimos sin una solución para poner fin al problema que padecemos. Tenemos que ayudar a esta gente a que tengan sus necesidades cubiertas, pero también deberíamos estar viendo cómo comienzan a salir de la ciudad. Y eso no se está viendo todavía. No nos da la impresión de que se esté acelerando el proceso de las devoluciones.

De eso es de lo que hablo. Nosotros trabajamos todos los días haciendo lo que podemos. Estamos al pie del cañón las 24 horas, pero seguimos sin ver que se ofrezca una solución a estas personas. Que hay que proporcionarles medios, sí. Pero también hay que buscar los recursos humanos para acelerar esos procedimientos de devolución. La clave está ahí. Y eso es lo que todavía no estamos viendo.

Benzina saluda a Mónica García durante la última visita de la ministra a Ceuta
Benzina saluda a Mónica García durante la última visita de la ministra a Ceuta | EL PUEBLO

P.- Me gustaría que me justificara la afirmación de que la Ciudad ha hecho todo lo que está a su alcance en lo que se refiere a sus competencias para atacar esta crisis. No sé si usted cree que el reproche que Mónica García dedicó al Gobierno municipal está justificado. La ministra criticó al presidente Vivas por no haber dispuesto espacios suficientes para prestar atención a los migrantes.

R.- La Ciudad, desde el primer momento, ha estado buscando recursos para los menores, que es una de sus competencias. Lo mínimo que podía haber hecho el Estado es poner el mismo empeño en buscar esos lugares, esos que ahora parece estar intentando localizar todo el mundo.

Hay que tener en cuenta una realidad evidente: Ceuta es una ciudad de 19 kilómetros cuadrados que no está capacitada para absorber a tantos miles de personas.

La Ciudad está haciendo un esfuerzo para proporcionar comidas y kits de aseo, para buscar nuevos recursos… Yo misma, en mi Consejería, tengo a gente de Drogas trabajando en Salud Pública. Todos los recursos de los que disponemos, tanto humanos como financieros, están siendo aportados para dar una solución a esta crisis que estamos viviendo. Estamos atrayendo recursos humanos al área de Salud Pública. Estamos saliendo a la calle, incluso a veces asumimos temas asistenciales, estamos haciendo controles medioambientales. Todo lo que tenemos, lo estamos poniendo a disposición de la ciudad. Pero esto es un problema estatal, es un problema europeo. Nuestra capacidades para enfrentarlo son chiquitas, limitadas. Perdone que lo diga en estos términos, pero es que creo que así la gente lo va a entender.

La que vivimos es una situación sobrevenida, generada por un incremento exponencial de la población para el que Ceuta no está preparada. Es evidente que necesitamos la ayuda del Estado.

P.- La gestión que el Gobierno central está haciendo de esta crisis no le resulta, por lo que parece evidente, precisamente satisfactoria. Pero, ¿cómo valoraría la actitud adoptada por la Unión Europea frente a esta emergencia?

R.- La Unión Europea, por lo visto, dispone de recursos. Desconozco los detalles, pero sé que esos recursos existen. Lo que ocurre es que el Estado tiene que pedirlos. Si no lo hace, si no reclama ayudas, por ejemplo, para blindar nuestra frontera, tenemos un problema. Y parece que no las ha pedido.

Hay otras fronteras europeas que sí se están blindando. Y lo que todo esto nos hace pensar es que el Estado no le está dando a lo que está pasando en esta ciudad la importancia que tiene.

Hace falta que lleguen muchísimos más efectivos a la ciudad para garantizar la seguridad de las barriadas, que están desamparadas. En las barriadas debería haber policías las 24 horas. Eso es lo que los vecinos están reclamando.

También deberíamos poder disponer de más funcionarios para trabajar en los expedientes de devolución. Es que ni siquiera sabemos cuántos expedientes se están tramitando al día, pero son pocos. Cuando no ofrecen ese dato es porque, como dice el presidente Vivas, no debe ser muy alentador.

El Estado puede dar mucho más, y no lo está dando.

P.- El Gobierno acaba de anunciar que el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, asumirá el mando único de la crisis. Esta es una de las peticiones que la Ciudad había formulado. ¿Es suficiente? ¿Llega tarde?

R.- Esto se lleva reclamando desde, si no me equivoco, el 27 de julio, antes de que pasara lo que pasó. Porque el presidente ya veía que había una fluctuación de personas en la frontera que no era normal, que no se correspondía con lo que había sucedido otros años, y que esto había que plantearlo como una situación de emergencia. Se adelantó, se dijo, se llamó, pero no se hizo nada. Incluso el día 30, cuando se produjo la entrada de tantos miles de personas, tampoco. Por lo tanto, sí que creemos que llega tarde.

Veremos a ver. Nosotros seguimos esperando una solución que creemos tiene que ser radical y, sobre todo, estructural. Esto ya pasó en mayo de 2021, ¿y qué se ha hecho? Ya deberíamos de haber estado preparados para situaciones parecidas. Pero el Estado no ha preparado nada.

P.- Me gustaría que me aclarase una cosa con respecto a la posición de la Ciudad en torno a las devoluciones. El presidente Vivas ha planteado el retorno inmediato tanto de los menores como de los adultos. ¿Me podría precisar exactamente qué significa esto? Según la ley, tanto para los peticionarios de asilo como para los menores es indispensable abrir expedientes individualizados antes de proceder, en su caso, a la repatriación. ¿El retorno inmediato del que hablan es la devolución sin más de todas estas personas? ¿O se refieren ustedes a la necesidad de agilizar estos procedimientos legales? No sé muy bien qué es exactamente lo que el Gobierno de la Ciudad pide.

R.- Nosotros creemos que esos procedimientos administrativos pueden adelantarse, siempre bajo amparo legal. Nadie está diciendo otra cosa. ¿Y qué hay que hacer? ¿Expedientes uno a uno? Pues traigamos funcionarios que tramiten esto, y hagámoslo en la misma proporción de las personas que hoy tenemos en la ciudad. Eso es lo que pide el presidente. ¿Qué hay que hacerlo así? Aquí nadie cuestiona la legalidad ni los procedimientos, que hay que seguir estrictamente. Pero vamos a agilizar todo eso, vamos a meter mucha más gente, vamos a meter funcionarios. De lo que se trata es de acelerar los procesos legales que permitan la devolución.

P.- Pero el presidente Vivas ha llegado a asegurar que era contrario no solo a cualquier traslado de migrantes a la Península sino también a la concesión de asilos…

R.- Esta entrada de personas en la ciudad ha sido irregular. Hay que protegernos porque, si no, ¿mañana que va a pasar? Tenemos que pensar en Ceuta. Insisto en que nosotros defendemos la devolución de todas estas personas, siempre bajo el amparo legal. Y si han de hacerse expedientes uno a uno, pues expedientes uno a uno. Pero, para hacer esto, ¿qué necesitamos? Pues más personal, más funcionarios.

La consejera, a la derecha, durante una comparecencia pública del presidente Juan Vivas
La consejera, a la derecha, durante una comparecencia pública del presidente Juan Vivas | Reduan

P.-¿Por qué la Ciudad se opone a la propuesta del gobierno central de trasladar 500 niñas migrantes a la Península?

R.- El Gobierno de Ceuta, como dice Europa, cree que hay que devolver a todas estas personas, tanto menores como adultos. Es algo que no solo defendemos nosotros. También lo ha dicho el ministro del Interior y la Unión Europa. Y nosotros nos remitimos a lo que dicen las autoridades competentes.

P.- ¿Cree usted que esta crisis dejará tras de sí una huella en la sociedad ceutí? Recientemente, representantes vecinales de barrios del extrarradio expresaban su malestar por la situación en la que la presencia de miles de migrantes en sus calles está condicionando el día a día de los residentes. Incluso alguno ha llegado a asegurar que la manera en la que los vecinos del centro de la ciudad enfrentan esta crisis no tiene nada que ver con los sufrimientos que ellos padecen. El presidente de la asociación Al-Ámbar, Uzman Bersabé, llegó a sentenciar que para los avecindados en el centro salir a las barriadas de la periferia era como “salir a la selva”.

R.-Ceuta ha demostrado que es un pueblo unido, solidario y que ante todo estamos juntos ante esta adversidad y debemos de ayudarnos porque es la única forma de salir adelante. Ahora mismo la situación la debemos enfocar de este modo.

Yo creo que en lo que sí nos vamos a ver afectados va a ser en el aspecto sentimental. El modo en que se ha abordado esta crisis nos ha hecho sentir que no se nos ha tenido como prioridad. No es normal que un presidente del Gobierno venga a esta ciudad y que al día siguiente se vaya de vacaciones. Cuando entran en tu casa como han entrado, tú no te vas de vacaciones. También nos vamos a empezar a cuestionar que va a ser de nosotros si esto vuelve a suceder mañana.

Ceuta es muy resiliente, tenemos arraigadas nuestras cuatro culturas, sabemos que, al final, conseguiremos salir de esta.

P.- Sin embargo, la sensación de agravio parece que es mucho más intensa en las barriadas…

R.- Es verdad que las barriadas de la periferia están colapsadas y más saturadas que otros lugares de la ciudad. Los migrantes han encontrado refugio en San Amaro, en El Sarchal, donde hay miles de personas…

Quizás los inmigrantes no quieran estar en el centro porque es el lugar en el que son más visibles. Pero lo que es cierto es que si sales a las once de la noche y te mueves por la zona del Ayuntamiento, solo ves, como me ha pasado a mí, a migrantes por la calle.

P.- Las organizaciones empresariales ceutíes ya han comenzado a hacer cuentas del coste que para la economía local tendrá esta crisis migratoria. ¿Cómo cree que saldrá la economía de Ceuta de esta situación excepcional?

R.- Creo que el trabajo que se ha ido desarrollando a lo largo de todos estos años ahora mismo está en jaque. Solo hay que escuchar a los empresarios.

Ha sido un golpe para todos los avances que se habían conseguido. Ceuta se ha visto parada económicamente y ha resultado perjudicada en su crecimiento. Cuando todo esto termine, habrá que hacer un trabajo para fidelizar las inversiones que se habían conseguido. Pero ahora, lo que resulta primordial es solucionar el problema que tenemos encima.

P.- Hemos hablado del impacto social de la crisis y de las consecuencias económicas que traerá consigo. Detengámonos ahora en la dimensión política. Vox ha propuesto estos días al PP la formalización de un acuerdo para gobernar conjuntamente la Ciudad. El presidente Vivas, desde el último pacto fallido con la formación de Santiago Abascal, ha defendido con firmeza que PP y Vox resultan ser formaciones de todo punto incompatibles en Ceuta. ¿Es posible que la crisis pueda modificar esta consideración?

R.-La verdad es que no hemos prestado ningún tipo de atención al ofrecimiento de Vox. Nosotros andamos metidos en lo que andamos metidos, que es en la resolución de la crisis que soporta la ciudad. No le hemos dado ninguna importancia.

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