La nueva embarcación de la Guardia Civil, inoperativa en mitad del colapso migratorio
Guardia Civil
El delegado del Gobierno presentó en junio una lancha de 500.000 euros que, según se comprobó días después, presenta una serie de defectos. A día de hoy permanece en el Varadero de Muelle Alfau. Mientras tanto, los agentes se confiesan “desbordados” y “sin recursos”
La embarcación S-42 del Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Ceuta, que fue presentada el 19 de junio, continúa “inoperativa”, según informan desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). La lancha sufre una serie de desperfectos que fueron detectados durante una prueba de funcionamiento realizada días después de su llegada a la ciudad. Se ha intentado navegar con ella en varias ocasiones desde entonces, con un mismo resultado: volver a dejarla sin uso por diferentes daños.
A día de hoy, se encuentra en el Varadero del Muelle Alfau debido a varias fisuras en los globos, que se generan mientras va chocando con las olas, según fuentes anónimas, que aseguran que la puesta a punto de la lancha depende de una empresa extranjera. La S-42 se encuentra inoperativa en mitad de una crisis migratoria que no cesa, los agentes se confiesan “desbordados” y “sin recursos”.
La adquisición supuso una inversión de 500.000 euros por parte del Gobierno de España y elevó a tres el número de embarcaciones de tipo Sierra con las que cuenta el Servicio Marítimo de Ceuta, además de dos patrulleras medias. El delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, presente en el acto de bienvenida de la nueva unidad marítima, enmarcó entonces la compra en la apuesta del Ejecutivo por dotar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de mejores medios para afrontar los desafíos actuales. Los principales: el control fronterizo y rescate de las personas que cruzan a nado y la persecución de las redes de narcotráfico. Triano recordó aquel 19 de junio que el Servicio Marítimo había participado durante el año anterior en “cerca de 10.000 rescates” de migrantes en el mar.
En la actualidad, según denuncia el delegado de AUGC en Ceuta, Rachid Sbihi, la embarcación nunca ha llegado a incorporarse del todo al servicio. La avería sigue sin resolverse de manera definitiva mientras la presión migratoria sobre la frontera sur se ha disparado en las últimas semanas, con más de un millar de entradas registradas en apenas siete días y centenares de personas intentando acceder a nado cada jornada aprovechando las horas nocturnas. Una situación que, según los propios agentes, está poniendo “al límite” la capacidad de respuesta del Servicio Marítimo.
"Seguimos al límite. Estamos desbordados", resume Sbihi. El representante de AUGC compara el escenario actual con la crisis migratoria de mayo de 2021, aunque "por fascículos", al producirse entradas masivas de forma continuada. "Es tremendo. Tenemos el mismo personal que hace un mes, cuando la situación estaba tranquila. Con la misma plantilla tenemos que afrontar una crisis de esta magnitud", explica.
La falta de recursos materiales agrava todavía más esa situación. Mientras la S-42 permanece fuera de servicio, los agentes aseguran que trabajan únicamente con las dos embarcaciones disponibles. "Estamos con lo puesto prácticamente", afirma Sbihi, quien sostiene que la plantilla opera "bajo mínimos" mientras trata de responder a los continuos avisos de rescate e interceptación de migrantes.
El Servicio Marítimo de la Guardia Civil cuenta con 49 efectivos, además del capitán responsable de la unidad, según la última actualización que realizó el delegado del Gobierno durante la presentación de la nueva embarcación. Una dotación que, según AUGC, resulta insuficiente para hacer frente al incremento de la presión migratoria registrado desde que el Tribunal Supremo estableció que los migrantes que acceden a Ceuta por vía marítima no pueden ser objeto del procedimiento de rechazo en frontera, sino que deben someterse al correspondiente procedimiento administrativo de devolución.
Desde entonces, los agentes describen un escenario de actividad constante, especialmente durante la noche. "Hablamos de centenares", señala Sbihi al referirse al número de personas que intentan alcanzar la costa ceutí aprovechando la oscuridad. Muchas de ellas son interceptadas por Marruecos antes de llegar a aguas españolas, aunque otras consiguen acceder al litoral o son rescatadas por la Guardia Civil.
En este punto, el representante sindical reconoce que la colaboración de las autoridades marroquíes está siendo efectiva, especialmente cuando las condiciones del mar lo permiten. "La colaboración ahora mismo es real y efectiva", afirma. No obstante, precisa que cuando el estado de la mar empeora, las embarcaciones marroquíes dejan de salir, circunstancia que incrementa la carga de trabajo para los efectivos españoles.
Los guardias civiles insisten en que la situación exige un refuerzo urgente tanto de personal como de medios materiales. La inoperatividad de una embarcación que fue anunciada como un importante avance para el Servicio Marítimo se ha convertido, a juicio de AUGC, en un ejemplo de las dificultades con las que trabajan los agentes mientras la presión migratoria continúa aumentando.