El número de militares con sarna podría estar en torno a los sesenta

INVASIÓN

Así lo asegura el miembro de la Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas, Antonio Seoane, que ha reclamado también compensaciones económicas para los militares desplegados, seguridad para sus familias y condiciones dignas de trabajo

Antonio Seoane, en un momento de su intervención ante la prensa
Antonio Seoane, en un momento de su intervención ante la prensa | Juanjo Coronado
Juanjo Coronado
19 ago 2026 - 13:05

Es difícil cuantificar cuantos militares pueden estar infectados de sarna en Ceuta en estos momentos. Antonio Seoane, miembro de la Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas, lo explica bien: la enfermedad tiene sus plazos, desde que se produce el contagio hasta que se manifiesta. Pueden pasar unos días, pero el dato que daba a conocer Seoane habla por si solo: "Tenemos confirmados, con la enfermedad desarrollada, unos veinticuatro casos, pero la sintomatología llega a otros cuarenta casos".

"Nos preocupa muchísimo ver declaraciones del propio Ministerio de Defensa donde parece que quieren decir como que no, que lo de las sernas no ha sido un contagio producido por el problema de las fronteras. Lo cierto es que o bien se haya producido por un contacto entre personas o bien se haya producido porque las instalaciones donde se ha introducido el militar no estaban en condiciones, el ministerio tiene una responsabilidad y no puede ni eludirlas ni olvidarlas ni taparlas. Creemos que un ejército profesional del siglo XXI no puede estar en estos momentos con unos Presupuestos Generales del Estado para el Ministerio de Defensa más altos de los últimos años, no puede estar sufriendo sus hombres y mujeres enfermedades que son prácticamente del siglo XIX que son representativas de miseria y que además ya se han dado en otras situaciones como son en la DANA en Valencia y como fue en la Academia Básica de Suboficiales del Ejército del Aire en León. Esto creemos que no tiene que ir en representación de lo que dicen unas Fuerzas Armadas modernas que debieran de estar bien retribuidas y bien compensadas y las normas de seguridad que tienen el trabajo son una línea roja que no deben de sobrepasarse en unas situaciones dentro del territorio nacional como la que estamos viviendo".

Para SEOANE "la preocupación es que el ministerio eche balones fuera diciendo que se han contagiado porque algunos ya venían hasta de su casa, creo que han dicho, en un comunicado. No. Estos se han contagiado debido a la situación que está sufriendo la ciudad dentro del despliegue. O bien por contacto con otras personas que lo podían traer, o bien porque las instalaciones que se les han proporcionado no eran adecuadas. Entonces nosotros lo que decimos es que el ministerio de defensa tiene una línea roja. Si las normas de seguridad y fiebre en el trabajo deben de respetarse. Si las instalaciones no están adecuadas, hasta que no se fumigan o hasta que no se tratan, no se entran. Lo que no puede ser es meter a gente en condiciones igual de colchones o de literas o de alojamientos que no estaban en condiciones".

Seoane tiene claro que "esto no obedece a un Ejército moderno, del siglo XXI". La presencia en Ceuta de este colectivo responde a "la falta de información o desinformación que el propio Ministerio está mandando sobre la situación que están padeciendo los hombres y mujeres desplegados en esta ciudad. Se está vendiendo mucho que es una situación de crisis humanitaria, de crisis migratoria, pero desde un punto de vista con un lenguaje más militar, sobre todo militar con 40 años de servicio y varias misiones internacionales, realmente lo que estamos viendo aquí no es tal crisis humanitaria, es una agresión a las fronteras territoriales de España, producido en la ciudad de Ceuta".

Este cambio de denominación "es muy importante porque para saber afrontar un problema hay que reconocerlo y buscar las soluciones. En este caso se han desplegado los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas, la ciudad de Ceuta tiene que estar muy tranquila de que los militares lo vamos a hacer y lo vamos a ayudarles. Somos los garantes de la violencia dentro de un Estado que tiene el monopolio de la fuerza, no somos una ONG, nosotros estamos aquí para lo que estamos, luego habrá quien quiera vender pues otra cosa, pero la realidad es que los militares estamos para matar o morir en defensa de los intereses de la patria. Dicho esto, el Gobierno puede emplearnos de la manera que crea conveniente y nosotros actuaremos de la forma en que diga efectivamente el Gobierno".

Sobre las demandas de los profesionales militares "están sufriendo jornadas continuadas de más de trece horas de trabajo, esto supone un sacrificio, un sacrificio personal, un sacrificio de trabajo y supone un sacrificio familiar. Nosotros lo que pedimos es que una vez que esta situación pase y que pase el peligro y se olviden entonces del soldado, entonces se soliciten unas ratificaciones para poder sobrellevar ese sobreesfuerzo. Por eso vamos a pedir al Ministerio que se articule dentro del reglamento de retribuciones de las Fuerzas Armadas la compensación por servicios extraordinarios en las cuantías que se determinen pero que sean suficientes para pagar ese sobreesfuerzo. Una dieta de manutención al 100% no paga el sobreesfuerzo, en tropa y marinería casi casi no te paga ni poder comer y cenar dentro de la población".

Tampoco eludió la cuestión de la antigua Fábrica de Harina. "Es muy importante para que para el que el militar realice bien su trabajo sepa que su familia está bien protegida. Esa es la lealtad que tiene que tener la institución hacia sus hombres y mujeres en el momento en que están desplegados. Esto ha ocurrido en todas las Fuerzas Armadas en todos los ejércitos a lo largo de la historia. Entonces es preocupante ver cómo dentro de una situación de crisis, pues en esas poblaciones militares donde hay una mayoría de personal militar o de familia de personal militar que él está desplegado y la familia está ahí residiendo, pues acercamos el problema que tenemos que afrontar a esas familias. Eso al militar le produce una preocupación y creemos que el ministerio como antiguo propietario de las instalaciones que se van a utilizar tiene que mover ficha y hablar para defender los intereses y ser leal con sus hombres y mujeres que tiene bajo su mano".

Si concedió que el asunto de la alimentación ha mejorado. "El militar está preparado para eso y no tiene ningún problema. Nosotros lo que decimos es que una vez superada la situación, una vez adaptada, ya han pasado más de 15 días, ya no se puede estar comiendo un bocadillo, y de hecho no se está comiendo un bocadillo, por lo menos que nos hayan dicho". Por último, recordó que "hay aquí una Estatua a la Constitución que habla de Paz y Libertad. Sin una no puede haber otra", dijo.

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