Un organismo oficial marroquí acusa a España de maltratar a migrantes en Ceuta
Crisis migratoria
El Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos (CNDH) ha presentado un informe elaborado, según aseguran sus autores, sobre los testimonios de personas que lograron entrar en la ciudad de manera irregular los días 30 y 31 de julio
El Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos (CNDH) ha difundido un informe preliminar en el que acusa a las fuerzas de seguridad españolas de haber incurrido en malos tratos y agresiones contra algunos de los migrantes que llegaron masivamente a Ceuta durante los días 30 y 31 de julio. El documento, presentado el pasado 8 de agosto y todavía pendiente de una versión definitiva, también responsabiliza a las autoridades locales de una supuesta falta de asistencia a los recién llegados, con especial incidencia en menores y jóvenes.
Las conclusiones del organismo deben interpretarse, no obstante, teniendo en cuenta su naturaleza institucional: el CNDH es un organismo oficial del Estado marroquí y sus investigaciones sobre episodios relacionados con Ceuta y Melilla han generado anteriormente controversia. El propio Consejo ya elaboró un informe sobre la tragedia de la frontera de Melilla de 2022 en el que señaló responsabilidades de las autoridades españolas, mientras investigaciones periodísticas y de organizaciones independientes pusieron posteriormente el foco en la actuación de las fuerzas marroquíes.
El informe sostiene que el Consejo recabó testimonios de personas que habían regresado a Marruecos después de entrar en Ceuta. Según el documento, varios de esos relatos coincidirían en denunciar supuestos malos tratos y agresiones de miembros de las fuerzas de seguridad españolas, especialmente en lugares que, según los testimonios, no estaban cubiertos por cámaras de vigilancia.
El CNDH también recoge denuncias relativas a menores, a los que atribuye haber sido víctimas de agresiones, insultos, golpes y persecuciones por parte de lo que describe como “grupos extremistas”. El organismo sostiene además que las autoridades españolas no habrían proporcionado una protección suficiente frente a episodios de carácter racista o xenófobo.
El informe llega incluso a señalar supuestas vulneraciones de la integridad física cometidas tanto por autoridades españolas como marroquíes, aunque sus principales reproches se dirigen contra España.
Uno de los puntos del documento que presenta mayores elementos de controversia es el relativo al cierre de establecimientos comerciales y de hostelería durante la crisis. El CNDH atribuye a las autoridades locales ceutíes la decisión de no proporcionar asistencia suficiente y de ordenar el cierre de restaurantes, cafeterías y comercios. Esta aseveración no se compadece con la realidad, ya que el cierre fue adoptado por los propios empresarios y comerciantes, a partir de una recomendación de la Confederación de Empresarios de Ceuta, y no mediante una orden de las autoridades locales. Esta diferencia resulta relevante porque el informe convierte una decisión de carácter empresarial en una supuesta actuación de las autoridades ceutíes, lo que pone en cuestión la precisión de algunas de sus apreciaciones.
Redes sociales
El documento dedica también una parte importante a analizar el papel desempeñado por las redes sociales en la movilización que precedió a la entrada masiva en Ceuta. El equipo de seguimiento del CNDH asegura haber examinado publicaciones de 23 grupos de Facebook que, en conjunto, reunirían a más de 1,08 millones de usuarios y generarían una media superior a 1.400 publicaciones diarias. El organismo señala asimismo que cinco de los principales grupos fueron eliminados el 30 de julio, coincidiendo con el comienzo de la avalancha.
El Consejo identifica además contenidos que considera engañosos. Entre ellos menciona una publicación difundida el 8 de julio que aseguraba que los migrantes interceptados en el mar cuando intentaban llegar a Ceuta o Melilla no podían ser devueltos y atribuía esa afirmación a una supuesta delegación gubernamental española. El informe menciona igualmente la difusión de imágenes de jóvenes marroquíes que habían conseguido entrar en Ceuta y analiza el efecto de estas publicaciones como elemento de estímulo para nuevos intentos de entrada.