Pérez Triano: “Nadie debería haber olvidado que yo soy de Ceuta y que esta ciudad me duele"
DELEGACIÓN DEL GOBIERNO
El representante del Ejecutivo da un paso al lado tras dos meses marcados por la crisis migratoria y denuncia el elevado coste personal y familiar sufrido. Su decisión va más allá de la Delegación y anuncia también su renuncia a todos sus cargos orgánicos
CEUTA/ Miguel Ángel Pérez Triano ha anunciado este lunes su renuncia como delegado del Gobierno en Ceuta y su decisión de abandonar por completo la política, una determinación que ha atribuido al elevado coste personal y familiar sufrido durante los últimos meses y, especialmente, desde la crisis migratoria iniciada el pasado 30 de julio.
El todavía representante del Ejecutivo central ha comparecido ante los medios para explicar personalmente una decisión que, según ha asegurado, ha adoptado después de hablar con su familia. “Han sido días de inmenso trabajo en un entorno muy hostil, lo que me ha supuesto un enorme coste personal y familiar”, ha afirmado antes de anunciar que da “un paso al lado” para que otra persona continúe con el trabajo pendiente.
Pérez Triano ha dedicado buena parte de su intervención a defender la actuación de la Delegación del Gobierno y a rechazar algunas de las responsabilidades que se le han atribuido durante estas semanas. Ha recordado que la institución que dirige no ostenta el mando operativo de la frontera ni tiene competencias sobre Defensa, y tampoco puede ordenar actuaciones a la Policía Local.
En este sentido, ha asegurado que desde semanas antes del 30 de julio la Delegación venía trasladando al Gobierno central el agravamiento de la presión migratoria y solicitando medidas y refuerzos. También ha sostenido que, tras la sentencia del Tribunal Supremo que impedía el rechazo en frontera en determinados supuestos, se advirtió del posible “efecto llamada” y se llegó a proponer una modificación de la Ley Orgánica de Extranjería.
Sobre lo sucedido el 30 de julio, Pérez Triano ha defendido que la Delegación y la Guardia Civil fueron quienes dieron “la voz de alarma” y solicitaron al Ministerio del Interior la movilización inmediata de todos los recursos disponibles. Según ha relatado, aquella misma mañana también pidió la intervención del Ejército.
El delegado saliente ha reivindicado igualmente las medidas adoptadas durante los dos últimos meses para tratar de recuperar la normalidad en la ciudad. Entre ellas ha citado el incremento de medios humanos y materiales para la Guardia Civil, la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y los juzgados, así como la puesta en marcha del CATE, el desplazamiento a Ceuta de personal de la Oficina de Asilo y Refugio y la habilitación de recursos que han permitido retirar de las calles a más de 6.000 personas.
Pérez Triano ha señalado, no obstante, que el proceso debe acelerarse. “Es fundamental que las devoluciones cojan más ritmo”, ha afirmado, al tiempo que ha reclamado agilizar también las salidas hacia la Península de aquellas personas que tengan reconocido el derecho de asilo.
En este punto, ha explicado que se encuentran en estudio posibles modificaciones normativas planteadas desde la propia Delegación para acelerar la tramitación de los expedientes y ha expresado su deseo de que puedan llegar próximamente al Consejo de Ministros. Según ha defendido, la mayoría de las personas que entraron irregularmente en Ceuta y que no tengan derecho a permanecer en España deberán ser retornadas conforme a la legislación vigente.
“Ceuta saldrá de esta”, ha asegurado Pérez Triano, quien ha insistido en que la ciudad debe recuperar progresivamente su funcionamiento y hacerlo con el respaldo del Estado. También ha defendido que “Ceuta es España, tan española como Zamora o Toledo”, y ha pedido que la situación de la ciudad sea considerada una cuestión de Estado y no un escenario para obtener rédito electoral.
Uno de los momentos más personales de la comparecencia ha llegado cuando ha relatado la presión soportada durante estas semanas. Pérez Triano ha denunciado una campaña de “acoso constante”, con insultos, amenazas y ataques personales, y ha recordado que incluso apareció una corona funeraria ante la sede de la Delegación del Gobierno. Una situación que, según ha explicado, terminó afectando también a su familia y a su entorno más cercano.
El delegado ha defendido el derecho de los ciudadanos a protestar y criticar la gestión de la crisis, pero ha marcado una diferencia entre la crítica política y el ataque personal. “Nadie debería haber olvidado que yo soy de Ceuta y que esta ciudad me duele desde la Cabililla hasta el Hacho”, ha manifestado.
Pérez Triano ha agradecido el trabajo desarrollado por su gabinete, las direcciones provinciales, los funcionarios de la Delegación, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la Comandancia General, y ha deseado suerte a quien asuma ahora el cargo. También ha tenido palabras de agradecimiento para el responsable del mando único, Ángel Víctor Torres, con quien ha trabajado durante las últimas semanas.
Finalmente, ha confirmado que su marcha va más allá de la Delegación del Gobierno. “Mi familia no merece que yo continúe aquí más tiempo”, ha señalado antes de anunciar su renuncia a todos sus cargos orgánicos y su retirada de la actividad política.
“Ha sido un privilegio servir a España y a Ceuta”, ha concluido Pérez Triano, que pone así fin a una etapa iniciada el pasado mes de febrero al frente de la representación del Gobierno de España en la ciudad.