La Playa del Trampolín se llena de chozas como refugio de los migrantes
CRISIS MIGRATORIA
Casi un millar de personas permanecen en el lugar, donde han improvisado unas 15 cabañas con diversos materiales. Más de 100 senegaleses colaboran en la limpieza con Medio Ambiente para cuidar lo que ahora consideran “su casa”
Ceuta/ Diez días después de la entrada masiva de personas migrantes a Ceuta, la Playa del Trampolín, la más próxima al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), se ha llenado de chozas para dar cobijo a quienes aún permanecen en el lugar. Estas cabañas, unas 15 bien construidas a las que hay que sumar otras estructuras más endebles, están hechas a partir de materiales que los recién llegados han encontrado o han conseguido a través de la solidaridad vecinal o de las ONG sobre el terreno.
El Pueblo de Ceuta se ha desplazado hasta la playa para dar cuenta de la composición de estas estructuras y de la organización propia del asentamiento. Hay instaladas unas 15 chozas construidas a base de cañas, plástico y algunas ramas de uvas. Varas de materiales naturales son introducidas en la arena como soporte en forma de cuadrados o rectángulos realizados con más cañas que luego están forradas con hojas o con plásticos, además de con alguna que otra manta donada por la Cruz Roja.
La capacidad de las cabañas fluctúa entre las 12 ó 13 personas que pueden caber acostadas y las dos o tres refugiados dentro de las estructuras más endebles, improvisadas juntando sombrillas, mantas proporcionadas por las entidades vecinales o sociales y más material encontrado en la calle.
En la mañana de este domingo las personas asentadas en la playa rondaba el millar. En su mayoría, alrededor de un 80%, son varones subsaharianos, aunque también hay migrantes de otras nacionalidades que pueden contar con asilo por la peligrosidad de sus países de origen como Yemen.
Más de 100 senegaleses limpian la playa
En la Playa del Trampolín hay un colectivo de alrededor 150 personas de nacionalidad senegalesa que, por iniciativa propia, colaboran con el dispositivo desplegado por la Consejería de Medio Ambiente. Trabajan recogiendo los residuos del lugar que ahora mismo consideran que es “su casa”, según ha expresado a este medio alguno de los migrantes voluntarios implicados en la limpieza de la zona.