La Policía desarticula dos organizaciones dedicadas al tráfico de personas desde Ceuta a la Península

Crisis migratoria

Los investigadores constataron una travesía marítima realizada el pasado día 14 en la que siete personas cruzaron el Estrecho en una embarcación de reducidas dimensiones y sin las condiciones mínimas de seguridad.

Migrantes marroquíes en Ceuta
Migrantes marroquíes en Ceuta | EL PUEBLO
Redacción
21 ago 2026 - 11:59

La Policía Nacional ha desarticulado dos organizaciones dedicadas al tráfico de personas entre Ceuta y la Península. Las investigaciones han permitido la detención de cinco de los involucrados en estos hechos delictivos. Las pesquisas hicieron posible constatar la existencia de grupos de individuos dedicados a transportar migrantes al otro lado del Estrecho a bordo de embarcaciones de pequeño tamaño.

Una de estas organizaciones operaba entre Ceuta y La Línea. La red desarrollaba sus actividades ilícitas utilizando embarcaciones de pequeño calado que viajaban desde la costa gaditana hasta la ciudad ara recoger a personas en situación irregular y trasladarlas posteriormente hasta la Península.

Las pesquisas se iniciaron tras la localización de una embarcación tipo “lancha rápida o casco” encallada en un saliente rocoso de la zona costera de Benzú. La inspección permitió determinar que podría haber sido utilizada recientemente para este tipo de actividad, al presentar signos y daños compatibles con una navegación a alta velocidad. La embarcación, sin embargo, no llegó a transportar migrantes debido que se encontraba encallada.

9.000 euros por traslado

Los integrantes de esta organización se valían de intermediarios encargados de captar a personas en situación irregular procedentes de la entrada masiva a nado de los pasados 30 y 31 de julio y ofrecerles su traslado desde Ceuta hasta la Península a cambio de una cantidad aproximada de 9.000 euros.

Los migrantes permanecían alojados en domicilios, garajes u otros lugares de espera hasta que eran trasladados al punto de encuentro con la embarcación. Para ello, la organización utilizaba vehículos de apoyo con los que realizaba los desplazamientos de manera discreta, tratando de evitar las zonas de vigilancia policial. Una vez que la embarcación llegaba desde la Península, se procedía al embarque y al inicio de la travesía marítima hacia territorio peninsular, donde otros integrantes del grupo se encargaban de la recepción y posterior dispersión de los migrantes.

La organización también contaba con personas encargadas de pilotar las embarcaciones, a las que los responsables abonaban cantidades elevadas de dinero. Los pilotos eran seleccionados por su experiencia en navegación rápida y su capacidad para realizar maniobras evasivas y sortear los controles policiales.

La actuación culminó con la detención de cuatro personas, dos de ellas en Ceuta y otras dos en La Línea, a quienes se imputan los delitos de organización criminal y favorecimiento de la inmigración irregular. Asimismo los agentes incautaron una embarcación tipo “lancha rápida o casco” utilizada para la comisión de los hechos investigados.

Cinco horas hacinados en una embarcación

En la segunda de las investigaciones abierta, los agentes determinaron la presunta participación de un hombre en una travesía marítima realizada el pasado 14 de agosto, en la que siete personas fueron trasladadas desde Ceuta hasta la costa peninsular en una embarcación de reducidas dimensiones y sin las condiciones mínimas de seguridad.

Los siete ocupantes fueron interceptados alrededor de las cuatro de la madrugada en una zona de playa conocida como El Burgo, en La Línea, después de haber permanecido aproximadamente cinco horas en el mar y haber recorrido cerca de 40 kilómetros desde Ceuta.

Un testigo reveló que el organizador cobraba 8.000 euros por persona por gestionar traslados ilegales desde Ceuta, obteniendo un beneficio estimado de 56.000 euros en un solo trayecto con siete ocupantes. Los pasajeros, hacinados en una embarcación de cinco metros de eslora y dos de manga, sin medidas de seguridad, quedaron a la deriva en el Estrecho.

Los investigadores constataron igualmente la ausencia de chalecos salvavidas, la carencia de medios adecuados de señalización y salvamento y la presencia de personas con poca o nula capacidad para nadar.

El viaje se realizó íntegramente durante la noche, permaneciendo los pasajeros aproximadamente cinco horas en el mar y recorriendo cerca de 40 kilómetros en aguas abiertas desde Ceuta hasta la costa peninsular. Según las manifestaciones de los testigos, durante el trayecto se registró una intensa niebla que dificultaba la navegación y reducía considerablemente las posibilidades de ser localizados por otras embarcaciones en caso de emergencia.

Las condiciones meteorológicas, el estado de la embarcación y la ausencia de medios de seguridad incrementaron notablemente el peligro durante la travesía. Los pasajeros tuvieron además que soportar el frío provocado por las ropas mojadas y la entrada de agua y oleaje en la embarcación.

Por estos hechos, el detenido fue enviado a prisión provisional por la presunta comisión de un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, investigándose igualmente la posible concurrencia de circunstancias agravantes relacionadas con el ánimo de lucro, la situación de especial vulnerabilidad de las víctimas y el peligro para su vida, salud o integridad.

Ambas investigaciones se han desarrollado gracias a la coordinación de las diferentes plantillas policiales repartidas tanto por la costa andaluza como a nivel central que están trabajando conjuntamente con la Fiscalía contra la lucha del tráfico ilícito de migrantes.

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