La Policía Nacional inicia el desalojo del Guano, último gran asentamiento ilegal de inmigrantes de Ceuta
INVASIÓN
El operativo se desarrolla en la explanada de la antigua fábrica, donde todavía permanecen cientos de migrantes llegados durante la invasión de finales de julio, y da continuidad a las actuaciones realizadas en Benítez y el Trampolín
Ceuta/ La Policía Nacional ha iniciado a primera hora de este domingo un nuevo operativo para desalojar el asentamiento irregular de inmigrantes situado en la explanada de la antigua fábrica de Guano, el último gran campamento que permanecían ocupados en Ceuta tras la entrada masiva de migrantes registrada los días 30 y 31 de julio. La intervención, iniciada alrededor de las 7.30 horas, supone un nuevo paso en el proceso de desmantelamiento de los asentamientos surgidos durante la crisis migratoria que atraviesa la ciudad desde hace más de dos meses.
La actuación policial se produce apenas una semana después del amplio dispositivo desplegado en la playa del Trampolín, donde el pasado domingo cientos de agentes participaron en una operación que permitió el traslado de más de un millar de inmigrantes a los recursos habilitados por la Administración. Con anterioridad, las fuerzas de seguridad habían intervenido también en la playa de Benítez, siguiendo una estrategia de desalojos progresivos destinada a recuperar los espacios ocupados y poner fin a las acampadas improvisadas en distintos puntos del litoral ceutí.
El asentamiento del Guano se había convertido en uno de los principales puntos de concentración de inmigrantes después de las primeras intervenciones policiales. De hecho, parte de las personas desalojadas de Benítez fueron trasladadas inicialmente a esta explanada, que durante las últimas semanas ha acogido numerosas tiendas de campaña y construcciones improvisadas. Sin embargo, la población del campamento se ha ido reduciendo progresivamente ante la proximidad de una nueva actuación policial y la decisión de algunos de sus ocupantes de abandonar voluntariamente el lugar.
Según las estimaciones, alrededor de 500 inmigrantes permanecen todavía en los terrenos de la antigua fábrica, aunque esta cifra podría haber variado como consecuencia de las salidas registradas en los últimos días. Algunos de ellos habrían optado por regresar a Marruecos, mientras que otros se habrían desplazado hacia diferentes zonas de Ceuta para evitar su identificación durante los dispositivos de desalojo.
El dispositivo
Para este desalojo se ha activado un dispositivo de seguridad en torno al asentamiento, donde también están participando miembros del Ejército, para proceder al traslado de estos inmigrantes, en diversos autocares, hasta la zona del Polígono del Tarajal, donde se ubica el CATE, para una vez allí proceder a la identificación de todos ellos y organizar posteriormente su traslado hacia los recursos habilitados para la atención de extranjeros.
La intervención en el Guano se enmarca en el dispositivo coordinado por el mando único establecido por el Gobierno central para afrontar las consecuencias de la crisis migratoria.
El nuevo desalojo tiene lugar, además, a poco más de 48 horas de la visita oficial que los reyes Felipe VI y Letizia realizarán a Ceuta el próximo martes, 13 de octubre. Aunque no se ha establecido oficialmente una relación directa entre ambas circunstancias, las últimas actuaciones policiales han acelerado la retirada de los asentamientos que todavía permanecían en distintos puntos de la ciudad, especialmente en las zonas próximas al litoral.
Igualmente, a medida que se van trasladando a los migrantes que se encuentran en este asentamiento ilegal hasta las dependencias del CATE para ser filiados y derivados a alguno de los recursos provisionales habilitados en la ciudad, los operarios de limpieza de la Ciudad ya han comenzado también a retirar toda la basura y chabolas acumuladas en la zona para intentar recuperar el espacio a la mayor brevedad posible.
Pese a todo, el desmantelamiento de estos espacios no supone por sí solo el final de la crisis migratoria, ya que todavía quedan personas dispersas por diferentes barriadas y zonas de Ceuta, mientras continúan pendientes cuestiones relacionadas con su situación administrativa, la atención a los menores y los procedimientos de retorno.