Una policía en la UCI por un infarto debido al “brutal nivel de estrés y presión”

INVASIÓN DE CEUTA

La UFP denuncia turnos que pueden superar las quince horas en la Oficina de Asilo y asegura que los policías trabajan sometidos a una presión "insostenible". El sindicato carga contra Marlaska por hablar de "inseguridad subjetiva" y advierte de que la situación puede terminar en "una desgracia irreparable" si no llegan más policías

Vehículo policial en el Hospital
Vehículo policial en el Hospital | Archivo
REDACCIÓN
13 sep 2026 - 16:31

La Unión Federal de Policía (UFP) ha denunciado este domingo el "colapso absoluto" que, a su juicio, atraviesa la Policía Nacional en Ceuta y ha reclamado al Gobierno central el envío urgente de más efectivos ante la sobrecarga de trabajo derivada de la situación migratoria y el incremento de los episodios violentos registrados en las calles.

El sindicato ha elevado el tono de sus críticas después de que una agente de la escala básica, de entre 45 y 50 años, haya sufrido un infarto y permanezca ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). La organización relaciona de manera presunta este episodio con el "brutal nivel de estrés y presión" que, asegura, soportan actualmente los policías destinados en la ciudad.

"Esta tragedia demuestra que la situación es insostenible", ha afirmado la UFP en un comunicado en el que ha trasladado su apoyo a la agente y ha expresado su deseo de que pueda recuperarse completamente.

La organización sindical centra buena parte de su denuncia en las condiciones de los policías destinados en las oficinas de Asilo, donde asegura que algunos agentes han renunciado a disfrutar de sus vacaciones de verano para atender el volumen de expedientes generado durante las últimas semanas.

Según la UFP, hay jornadas que comienzan a las 08.00 horas y se prolongan hasta aproximadamente las 23.30, lo que supone turnos de más de quince horas. "Apenas disponen de dos horas para comer", sostiene el sindicato, que asegura que ese descanso tampoco puede respetarse siempre y que ha habido jornadas en las que algunos funcionarios no han podido "ni parar para alimentarse en condiciones".

Para la organización policial, estas circunstancias son consecuencia de una plantilla insuficiente para afrontar simultáneamente las necesidades de la Oficina de Asilo y el refuerzo de la seguridad ciudadana en distintos puntos de Ceuta.

La UFP sostiene que la ciudad atraviesa una situación que va más allá de una crisis migratoria y utiliza el término "invasión" para definir lo ocurrido, al considerar que la llegada de miles de personas ha desbordado la capacidad operativa de los servicios policiales.

El sindicato también cuestiona las cifras oficiales sobre el número de migrantes que permanecerían actualmente en Ceuta. Frente a los alrededor de 5.000 que atribuye a las estimaciones gubernamentales, la UFP asegura que su percepción sobre el terreno elevaría la cifra hasta "entre 15.000 y 20.000" personas. Se trata, no obstante, de una estimación realizada por la propia organización sindical.

A este escenario añade lo que califica como una "gravísima pérdida de la seguridad ciudadana", por lo que reclama un incremento "drástico" de la presencia policial en las calles, especialmente durante las horas nocturnas.

La UFP considera que los refuerzos desplazados hasta ahora a Ceuta son "a todas luces insuficientes" para responder al volumen de intervenciones que afrontan los agentes y enumera entre ellas altercados, incendios provocados, robos, reyertas, agresiones, allanamientos de morada y ataques con arma blanca.

El sindicato ha cargado además directamente contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, después de que este se refiriera a la percepción de inseguridad existente en la ciudad. "¿Cómo tiene la desfachatez el ministro Marlaska de decir que padecemos una “inseguridad subjetiva”?", cuestiona la organización en su comunicado.

Según la UFP, los policías se están encontrando durante sus intervenciones con individuos que portan "palos, facas, machetes e incluso pistolas de perdigones", una circunstancia que, sostiene, incrementa considerablemente el riesgo para los funcionarios.

La organización advierte especialmente de las intervenciones frente a grupos numerosos cuando los agentes carecen de superioridad numérica suficiente. "Si no se nos dota del personal suficiente para actuar con garantías de seguridad, vamos a sufrir una desgracia irreparable", alerta.

Como ejemplo del escenario que describe, la UFP menciona la reciente detención en Ceuta de un individuo que portaba un machete de grandes dimensiones y sobre el que, según el sindicato, pesaban nueve señalamientos en vigor, entre ellos uno de ámbito europeo.

El comunicado también hace referencia a los ataques sufridos por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y militares y sostiene que el "nivel de agresividad" registrado en determinadas actuaciones ha alcanzado un punto que exige reforzar de manera inmediata la presencia policial.

La UFP contrapone, además, la situación de los agentes con la del Ejecutivo central y critica que mientras desde el Gobierno se reivindica el derecho de sus miembros a disfrutar de sus vacaciones, policías destinados en las oficinas de Asilo de Ceuta hayan tenido que renunciar a las suyas para afrontar la carga de trabajo.

"La Policía Nacional está al servicio de los ciudadanos y dando el 200% de su capacidad, pero los agentes no son máquinas ni escudos de carne", sentencia el sindicato.

Por ello, la organización exige al Gobierno central que "asuma su responsabilidad" y envíe de forma inmediata los efectivos y medios que considera necesarios tanto para reforzar la seguridad en las calles como para garantizar unas condiciones laborales adecuadas a los funcionarios.

La UFP asegura que continuará reclamando medidas mientras persista una situación que considera límite y que, según advierte, no solo está comprometiendo la capacidad operativa de la Policía Nacional, sino también la integridad física y la salud de los propios agentes.

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