La presión migratoria obliga al Gobierno a reforzar la traducción en el CETI

MIGRACIÓN

Inclusión modifica el contrato tras detectar una sobreocupación de hasta 928 residentes y eleva el servicio hasta los 151.848 euros

Migrantes entrando al CETI en una imagen de archivo. / FOTO REDUAN
Migrantes entrando al CETI en una imagen de archivo. / FOTO REDUAN
J.I.M.
24 may 2026 - 06:33

La presión migratoria registrada en Ceuta durante los últimos meses ha obligado al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones a reforzar el servicio de traducción e interpretación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes. La Junta de Contratación ha aprobado una modificación del contrato que presta la empresa Ofilingua S.L. después de que el CETI haya soportado durante la prórroga del servicio niveles de ocupación muy superiores a su capacidad oficial, fijada en 512 plazas. El expediente recoge incluso una media de 928 residentes en febrero y 887 personas atendidas a fecha 28 de ese mismo mes, cifras que situaban al centro un 81,32% por encima de su aforo.

La modificación, publicada este viernes 22 de mayo en la Plataforma de Contratación del Sector Público, afecta al contrato de traducción e interpretación presencial, telefónica, telemática y de acompañamiento destinado a los residentes del CETI de Ceuta, ubicado en la carretera del Jaral. El contrato, formalizado el 12 de junio de 2024, fue prorrogado por un periodo de doce meses, desde el 15 de junio de 2025 hasta el 14 de junio de 2026, y ahora se ve incrementado para garantizar refuerzos hasta el final de esa prórroga.

El importe inicial ascendía a 138.528 euros, con IPSI incluido. La modificación aprobada por la Junta de Contratación supone un incremento de 13.852,80 euros, equivalente al 10% previsto en los pliegos, hasta situar el coste total del servicio en 151.848 euros, según consta en el anuncio publicado en la plataforma estatal.

El movimiento administrativo llega en un momento especialmente sensible para el centro. Aunque la ocupación actual se encuentra de nuevo en torno a los 500 residentes, muy cerca de las 512 plazas oficiales, el expediente acredita que durante buena parte de la prórroga el CETI ha trabajado muy por encima de su capacidad estructural. Ese escenario ha obligado al Ministerio a activar la cláusula de modificación prevista para situaciones de sobreocupación.

La memoria incorporada al expediente señala que desde el 2 de julio de 2025 los valores de ocupación del centro “se han visto incrementados de forma creciente y continuada”. El documento añade que el número de personas asistidas “supera con creces” la capacidad del CETI y que, pese a los mecanismos de refuerzo ya previstos en el contrato, el servicio venía desarrollándose “con serias dificultades”.

Varios migrantes en la entrada del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes. / FOTO REDUAN
Varios migrantes en la entrada del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes. / FOTO REDUAN

El servicio de traducción e interpretación no se limita a la atención puntual dentro del CETI. El pliego de prescripciones técnicas define una prestación amplia que incluye traducción de documentos, interpretación en entrevistas de ingreso, atención psicológica, atención social, orientación formativa, asistencia legal, reuniones informativas, resolución de conflictos y apoyo en actuaciones técnicas del centro.

También contempla la interpretación de acompañamiento fuera de las instalaciones, por ejemplo en centros de salud, centros educativos u otros organismos públicos, cuando así lo requiera la Dirección del CETI. A esto se suma la interpretación telefónica y telemática para comunicaciones específicas que no exijan presencia física de un intérprete.

Los idiomas considerados imprescindibles para la prestación del servicio son árabe, francés e inglés. El pliego establece, además, que el contrato debe contar con profesionales especializados y con experiencia acreditada en centros de atención social.

La plantilla mínima exigida para una prestación ordinaria no puede ser inferior a cuatro trabajadores: dos a jornada completa y dos a media jornada. Uno de los empleados a jornada completa asume funciones de coordinación del equipo, mientras que otro trabaja a turnos. De los dos contratados a media jornada, uno presta servicio en fines de semana y festivos y el otro también trabaja a turnos.

El horario base fija presencia de al menos un trabajador de lunes a viernes entre las 8.00 y las 22.00 horas. Además, en la franja de 9.00 a 14.00 horas debe haber al menos dos intérpretes de manera simultánea. En fines de semana y festivos se exige, como mínimo, un trabajador a media jornada, entre las 10.00 y las 14.00 horas y entre las 17.00 y las 19.00 horas. El propio pliego permite modificar esos horarios por necesidades del servicio, especialmente en periodos como los meses de verano o durante el Ramadán.

Esa referencia a los meses estivales no es menor en Ceuta. El verano suele ser una época especialmente delicada en materia migratoria por los intentos de entrada a nado, muchas veces favorecidos por jornadas de niebla, mala visibilidad o condiciones marítimas que dificultan la vigilancia del perímetro costero. Esa presión tiene impacto directo en el CETI cuando se producen llegadas continuadas y aumenta la necesidad de entrevistas, filiaciones, derivaciones, atención social y acompañamientos.

Una cláusula prevista para casos de sobreocupación

La modificación aprobada no introduce un servicio nuevo ni cambia la naturaleza del contrato. Se ampara en una cláusula del Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares que permitía aumentar el contrato hasta un máximo del 10% del precio de adjudicación siempre que se produjera una ocupación superior a las plazas disponibles en el CETI y ello implicara un mayor número de horas de servicio.

El expediente detalla que esa situación se ha producido. La Junta de Contratación considera acreditada la necesidad de reforzar el contrato por el aumento continuado de residentes y por el riesgo de nuevas necesidades sobrevenidas antes de que finalice la prórroga vigente.

Vistas del interior del CETI. / FOTO REDUAN
Vistas del interior del CETI. / FOTO REDUAN

En concreto, el acuerdo sostiene que la crisis migratoria actual tiene una naturaleza “imprevisible” y advierte de la posibilidad de que se produzcan nuevas entradas masivas que agraven la situación. Por ello, el Ministerio considera necesario garantizar refuerzos hasta el 14 de junio de 2026, fecha en la que concluye la prórroga actual del contrato.

La empresa adjudicataria fue informada de la propuesta de modificación el 1 de abril y manifestó su conformidad el día 6 de ese mismo mes. Posteriormente, el expediente recibió informe favorable del Servicio Jurídico el 22 de abril y fiscalización favorable de la Intervención Delegada el 7 de mayo. La Junta de Contratación aprobó finalmente la modificación en su sesión del 13 de mayo.

El anuncio publicado en la Plataforma de Contratación del Sector Público identifica a Ofilingua S.L. como adjudicataria del contrato, empresa con sede en Granada y considerada pyme. El contrato original fue formalizado el 12 de junio de 2024.

La traducción, una pieza básica en el funcionamiento del centro

La necesidad de reforzar este contrato evidencia la importancia que tiene la interpretación en el día a día del CETI. La comunicación con los residentes resulta “imprescindible” para explicar derechos y obligaciones, tramitar solicitudes de protección internacional, realizar entrevistas técnicas, resolver conflictos internos, coordinar salidas a recursos sanitarios o educativos y garantizar que la atención social se presta en condiciones adecuadas.

El pliego contempla incluso que, cuando la situación lo requiera, la Dirección del centro pueda solicitar que el profesional que presta el servicio sea hombre o mujer. Esta posibilidad está pensada para intervenciones sensibles en las que el perfil del intérprete puede facilitar la comunicación o la atención a determinados residentes.

La empresa adjudicataria debe remitir informes trimestrales de ejecución del contrato, incluyendo incidencias y actuaciones relacionadas con la plantilla. También está obligada a garantizar la continuidad del servicio, organizar vacaciones sin alterar el funcionamiento del CETI y sustituir en un plazo máximo de 48 horas a cualquier trabajador cuando así lo exija el responsable del contrato por razones justificadas.

El refuerzo económico aprobado por Inclusión se produce, por tanto, sobre un servicio que atraviesa prácticamente todas las áreas de atención del centro. La traducción no opera solo como apoyo lingüístico, sino como herramienta necesaria para que el CETI pueda tramitar expedientes, asistir a residentes y coordinarse con otras administraciones.

La modificación del contrato deja una fotografía clara del último ciclo de presión migratoria en Ceuta: un recurso diseñado para 512 personas llegó a registrar una media mensual de 928 residentes y tuvo 887 atendidos a finales de febrero. Ahora, con una ocupación nuevamente próxima al límite ordinario y con el verano a las puertas, el Ministerio eleva el contrato de interpretación para sostener la atención en un centro que vuelve a estar bajo vigilancia administrativa por su capacidad de respuesta.

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