Ramírez insiste en que, pese a las manifestaciones del Gobierno central, la normalidad sigue sin llegar a Ceuta
Crisis migratoria
"La habrá cuando nuestros vecinos puedan volver a la playa, cuando los niños puedan jugar en los parques y cuando desaparezca la sensación de inseguridad", sostiene
El vicepresidente primero del Gobierno de Ceuta, Alejandro Ramírez, ha asegurado que la ciudad continúa lejos de haber recuperado la normalidad y ha criticado al Gobierno central por trasladar un mensaje que, según ha denunciado, no se corresponde con la realidad que siguen viviendo numerosos barrios. "La situación de seguridad en las barriadas no se ha solucionado", ha afirmado el portavoz del Ejecutivo autonómico, quien sostiene que todavía existe preocupación entre los vecinos por la presencia de migrantes en distintos puntos de la ciudad. "Los propios vecinos han tenido que acudir a defender, en muchos casos, su propia barriada por el miedo a que pudieran producirse actos delictivos", ha insistido.
El representante municipal ha reclamado nuevamente el envío de más efectivos de la Policía Nacional para reforzar la seguridad ciudadana y ha subrayado que los refuerzos comprometidos por el Estado todavía no han llegado a la ciudad en el número que sería
Ramírez también ha cargado contra el Gobierno central por considerar que reaccionó con retraso pese a las advertencias realizadas desde Ceuta durante los días previos a la entrada masiva. Según ha recordado, el Ejecutivo local trasladó la gravedad de la situación a Presidencia del Gobierno y a los ministerios competentes varios días antes del colapso de la frontera. "Entendemos que había tiempo más que suficiente para trasladar los medios que fueran necesarios para intentar evitar o contener lo que ocurrió: no se actuó ni rápido ni bien; se actuó mal", ha criticado.
El portavoz ha cuestionado la visión que el Gobierno central ofrece a través de sus ministros de la situación en la que se encuentra la ciudad a día de hoy. "Habrá normalidad cuando nuestros vecinos puedan volver a la playa, cuando los niños puedan jugar en los parques y cuando desaparezca la sensación de inseguridad", ha asegurado.
Ramírez ha asegurado que ni tan siquiera ahora es posible ofrecer una cifra cierta sobre el número de extranjeros que entraron en la ciudad de manera irregular la pasada semana ni sobre los que todavía permanecen en Ceuta. El representante institucional recordó que el propio Ministerio del Interior aventuró que el número de migrantes que accedieron a la ciudad alcanzó los 50.000 para, después, asegurar que habían salido 75.000. “Resulta imposible conocer la cifra exacta”, ha reconocido.