El ritmo de 80 filiaciones al día retrasará casi un año el registro de los migrantes

Triaje

El CATE cuenta solo con seis ordenadores para el triaje de las 15.000 personas que el SUP calcula que quedan en Ceuta. El sindicato reclama al menos 50 agentes más y 20 equipos informáticos para elevar la capacidad de registro

Las niñas del campamento de Sidi Embarek son trasladadas a un centro de menores en el Tarajal
Las niñas del campamento de Sidi Embarek son trasladadas a un centro de menores en el Tarajal | Reduan Dris

Ceuta/ Uno de los chicos marroquíes que llegó a Ceuta durante la entrada masiva del 30 y 31 de julio, al sentarse frente al agente de la Policía Nacional que debía registrar sus datos para el triaje, fue sincero con la autoridad. Confesó que se había unido a la avalancha humana con el objetivo de “jugar a fútbol en España”. La mayoría de los migrantes que solicitan asilo durante la crisis provocada por el “ataque a la integridad territorial” (como lo llamó el presidente del Gobierno) lo hacen arguyendo razones económicas. Lo cual, para las personas originarias de Marruecos, no es motivo suficiente para que se les conceda la protección internacional. Tan solo habrá luz verde para los provinientes de países subsaharianos, envueltos en contextos bélicos o de inseguridad, además de para los marroquíes que argumenten motivos como la pertenencia al colectivo LGTBQ+. Del resto, se ordenará el retorno de todos, pero el proceso va “lento”. Tanto que, si el ritmo sigue como hasta ahora, Ceuta tardará “dos años” en recuperar su normalidad.

Lo augura el representante del Sindicato Unificado de la Policía (SUP) en Ceuta, Raúl Valenciano, quien calcula que aún quedan en la ciudad unas 15.000 personas en situación irregular, frente a los 5.000 de los que sigue hablando el Ministerio del Interior. Según Valenciano, los agentes están realizando una media de unas 80 filiaciones al día en el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE). A este ritmo, y teniendo en cuenta los días inhábiles, el registro de las personas pendientes puede prolongarse durante unos diez meses.

Y ese sería únicamente el tiempo necesario para completar el triaje. Después comenzarían a contar los plazos de los procedimientos de extranjería y, especialmente, de las solicitudes de protección internacional. Por ello, el representante sindical ha advertido de que el proceso completo podría prolongarse "un par de años" si se mantiene el ritmo actual. "Estamos desbordados totalmente", ha resumido Valenciano, quien ha señalado que el problema no se limita al número de agentes disponibles, sino también a la falta de medios materiales y de espacio para poder tramitar a todas las personas.

En el CATE, según ha explicado, trabajan alrededor de 15 agentes en el turno de mañana y entre 10 y 15 por la tarde para realizar las filiaciones. El último refuerzo destinado a Extranjería ha incorporado otros seis policías. Pero el principal cuello de botella, según el SUP, se encuentra en los medios informáticos. Valenciano ha asegurado que la semana pasada únicamente estaban operativos entre cuatro y cinco ordenadores en el CATE, mientras que actualmente hay seis.

"Por lo menos 20 ordenadores harían falta", ha afirmado el representante sindical, quien considera que con ese equipamiento y un refuerzo de personal se podría elevar el ritmo hasta las 250 o 300 filiaciones diarias. A su juicio, con esa capacidad sería posible completar el registro de las personas pendientes en unos tres meses, aunque posteriormente habría que esperar a la resolución de las solicitudes de asilo y a los plazos legales para posibles recursos.

Interior anunció el 27 de agosto una ampliación de 14 nuevas líneas de trabajo para el triaje en el CATE, que aumentaría los recursos disponibles a un total de 24 líneas para la identificación de los migrantes. Además, anunció un refuerzo de 11 miembros de la Dirección General de Protección Internacional para la tramitación de las solicitudes de asilo. Unos días más tarde, el Gobierno de España solicitó la ayuda a Frontex para que incorpore a agentes de Extranjería, auque hasta el momento la mano europea no ha llegado.

¿En qué consiste el triaje?

Mucho se está hablando del famoso proceso de triaje durante el último mes. Sin completarlo, será imposible que Ceuta vuelva a la normalidad. En ello insisten los representantes del Gobierno de la Nación, como el coordinador del Mando Único, Ángel Víctor Torres, quien incide en cada comparecencia pública en que, para proceder a los retornos, primero hay que acogerlos y después filiarlos. La filiación les otorga la posibilidad de solicitar el asilo, un derecho indiscutible y reflejado en el Pacto Europeo de Migración y Asilo.

El representante del SUP en Ceuta, Raúl Valenciano
El representante del SUP en Ceuta, Raúl Valenciano | G. Sardá

Valenciano ha explicado brevemente el “sencillo” proceso del triaje. Una vez que la Policía entra en contacto con una persona en situación irregular, debe proceder a su reseña y toma de huellas para conocer su identidad. A partir de ese momento se abren dos vías principales: la tramitación de un expediente de expulsión o la gestión de una solicitud de protección internacional si la persona la plantea.

El problema es que, aunque los motivos alegados no parezcan suficientes para obtener asilo, los agentes no pueden rechazar directamente la petición. "A la Policía le están diciendo eso y tiene que tramitarlo. No puede devolverlo, aunque sea un motivo no válido", ha explicado. En el caso de los ciudadanos marroquíes, el representante del SUP ha señalado que las razones económicas son las más habituales. "No hay trabajo", "quieren vivir aquí" o quieren trasladarse a España son algunos de los argumentos que, según ha relatado, están trasladando los migrantes.

También se han producido casos de personas que alegan motivos que sí podrían encajar en los supuestos de protección internacional, como la pertenencia al colectivo LGTBI o el temor a sufrir represalias por motivos políticos. “Muchos nos dicen que tienen miedo de volver porque han salido en la tele criticando a Marruecos o al rey. Y tienen miedo de las represalias”, relata Valenciano.

En cambio, los ciudadanos procedentes de países subsaharianos presentan una situación diferente. Valenciano ha señalado que algunos proceden de países afectados por conflictos o graves situaciones de inseguridad, por lo que existen motivos humanitarios que dificultan su devolución y pueden hacer que permanezcan en Ceuta a la espera de su traslado a la península.

La tramitación del asilo

La solicitud de protección internacional introduce nuevos plazos y garantías jurídicas que ralentizan todavía más el proceso. Valenciano ha indicado que el procedimiento puede extenderse durante semanas y que las resoluciones pueden ser recurridas por los solicitantes. El Gobierno ha anunciado su intención de agilizar estos trámites para reducir los tiempos de espera, pero el representante del SUP ha asegurado que no tiene constancia de que se estén resolviendo solicitudes en los plazos de apenas unos días que se han planteado.

"Diez días me parece un plazo demasiado rápido para el volumen de trabajo que hay", ha señalado. Las filiaciones se están realizando en el CATE y en la Jefatura Superior de Policía. En estas tareas participan efectivos de Extranjería junto con Policía Científica, encargada de las reseñas. Valenciano ha calculado que alrededor de 40 agentes pueden estar destinados actualmente a estas labores, aunque deben repartirse entre turnos y garantizar los descansos, además de atender otros servicios de seguridad.

El SUP considera que, para resolver el atasco, no basta con aumentar la plantilla. "Aunque traigas 50 policías, ¿cómo no les das medios?", ha planteado Valenciano, quien ha insistido en que las instalaciones del CATE todavía tienen espacios sin habilitar y carecen de mesas y equipamiento suficiente.

Frente a las dificultades registradas al comienzo de la crisis, el sindicato considera que la disponibilidad de intérpretes ya no constituye el principal obstáculo. Según Valenciano, actualmente hay suficientes profesionales para atender las necesidades de los agentes y de los migrantes.

Tampoco el problema se limita a la cantidad de policías que hay en Ceuta. La plantilla de Extranjería, Fronteras y otros servicios ronda, según sus estimaciones, los 200 efectivos, pero muchos deben cubrir puestos en la frontera, el puerto deportivo o el helipuerto, entre otros puntos. Por ello, el sindicato reclama más personal y, sobre todo, más medios materiales para acelerar el triaje.

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