Sanz asegura que el delegado del Gobierno en Ceuta conocía los WhatsApp del CNI
INVASIÓN DE CEUTA
Gonzalo Sanz deja la Delegación tras afirmar que comunicó al delegado los mensajes del CNI. El exasesor atribuye su salida a motivos personales y familiares, pero también a la discrepancia pública sobre lo ocurrido el 29 de julio
Gonzalo Sanz, hasta ahora miembro eventual del gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta, ha presentado su renuncia al puesto después de afirmar que trasladó personalmente al delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, los mensajes de WhatsApp enviados por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) el 29 de julio, un día antes de la entrada masiva de personas desde Marruecos.
En una carta remitida por correo electrónico este jueves 10 de septiembre a la Secretaría General de la Delegación del Gobierno, a la que ha tenido acceso EL PUEBLO DE CEUTA, Sanz explica que ha decidido abandonar su puesto por razones “personales y familiares”, pero también por la discrepancia existente entre su versión de los hechos y las declaraciones realizadas públicamente por el delegado.
En concreto, Sanz señala en su escrito que existe una “evidente incompatibilidad” entre su afirmación de que la información de mensajería escrita transmitida por el CNI el 29 de julio fue comunicada por él mismo al delegado ese mismo día y las distintas declaraciones de Pérez Triano en medios de comunicación en las que, según recoge el propio exasesor, ha afirmado no haber recibido esa información por su parte.
El texto íntegro de dicho e-mail dice: "Tal y como te he comentado hoy, y como también he hecho con el propio delegado, creo conveniente adelantar la petición oficial de renuncia a mi puesto eventual en el gabinete de delegación del gobierno por razones personales y familiares y por la evidente incompatibilidad entre mi afirmación de que la información de mensajería escrita que se transmitió por el CNI el día 29 de julio fue transmitida por mi persona al propio delegado ese mismo día y las distintas declaraciones del delegado en distintos medios en las que afirma no haber recibido información por mi parte.
Tomo esta decisión sin la más mínima acritud hacia el delegado porque sé que desde delegación del gobierno se ha trabajado de forma denodada para lograr acciones por parte del gobierno central desde el primer minuto, sabedor de que existen informes que demuestran la labor de aviso y alerta que se realizó desde delegación del gobierno hacia los distintos ministerios y con la esperanza en que nuestra Ceuta recupere cuanto antes la normalidad que tanto necesitamos.
Ruego, por tanto, y agradeciéndotelo infinitamente, procedas a realizar los trámites para que la renuncia se efectiva hoy mismo a ser posible. Un enorme abrazo".
La afirmación adquiere especial relevancia en el contexto de la crisis fronteriza que se desencadenó el 30 de julio, cuando miles de personas accedieron de forma irregular a Ceuta procedentes de Marruecos. Los mensajes del CNI enviados en las horas previas a esos acontecimientos forman parte de la documentación posteriormente desclasificada y han adquirido un papel central en el debate sobre las alertas recibidas por las autoridades españolas antes de la entrada.
La carta de renuncia deja así por escrito la versión de Sanz sobre la cadena de transmisión de esa información. Según su relato, él recibió la comunicación del CNI y la trasladó al propio delegado del Gobierno el 29 de julio, es decir, antes de que se produjera la entrada masiva del día siguiente.
Sanz no plantea, sin embargo, su salida en términos de ruptura personal con Pérez Triano. En el mismo correo subraya expresamente que adopta la decisión “sin la más mínima acritud hacia el delegado” y destaca el trabajo realizado desde la Delegación del Gobierno desde el comienzo de la crisis.
El exasesor sostiene que desde la institución se trabajó “de forma denodada” para conseguir actuaciones por parte del Gobierno central desde el primer momento y afirma que la Delegación era conocedora de la existencia de informes que, según su versión, demostraban la labor de aviso y alerta realizada hacia distintos ministerios.
Su escrito concluye con una petición a la Secretaría General para que tramite su renuncia y esta se haga efectiva “hoy mismo a ser posible”, agradeciendo además las gestiones realizadas y cerrando el mensaje en un tono cordial.
La salida de Sanz introduce, por tanto, un nuevo elemento en la reconstrucción de las horas previas a la crisis del 30 de julio: la afirmación de quien formaba parte del gabinete de la Delegación de que el delegado conoció, antes de la entrada, los mensajes del CNI que posteriormente fueron desclasificados.
La cuestión queda vinculada a la diferente versión mantenida públicamente sobre cuándo y cómo llegaron esos avisos a conocimiento de la Delegación del Gobierno, en un momento en el que la actuación de las distintas administraciones durante las horas previas a la crisis continúa siendo objeto de análisis político e institucional.