Una semana a las puertas de La Hípica: “Solo queremos entrar, hay mujeres y niños”
INVASIÓN
La mujer asegura que lleva días esperando mientras ve llegar a otras personas que sí consiguen acceder al recinto. Su principal petición es poder disponer de un lugar donde dormir junto a su hija
Ceuta/ Umaima lleva alrededor de una semana durmiendo en la calle, junto a otras mujeres y niños, a las puertas del Centro Ecuestre de Ceuta, conocido como La Hípica, donde el pasado lunes se habilitó uno de los espacios temporales destinados a acoger a migrantes.
Habla con dificultad en español, sin embargo, es sencillo: lleva días esperando poder entrar en el centro y asegura que, hasta el momento, no ha encontrado una solución para ella y su familia.
"Una semana aquí", explica mientras señala el lugar donde duerme. Dice que son principalmente mujeres y menores los que permanecen en el exterior y que, pese a haber recibido indicaciones de que podrían acceder al recinto, siguen esperando.
Umaima relata que durante estos días ha visto llegar a otras personas en vehículos particulares y taxis y que algunas consiguen acceder al centro porque tienen familiares en Ceuta. "Nosotros no tenemos nada, ni comida ni agua", explica, antes de insistir en que permanecen en la calle mientras esperan una respuesta.
La mujer asegura que el número de personas que esperan para entrar ha ido aumentando. Habla primero de unas 75 personas y después eleva la cifra hasta alrededor de un centenar. "Hay mucha gente", repite, tratando de explicar una situación que, según su relato, se prolonga sin que sepan cuándo podrán acceder al recurso de acogida.
Su preocupación aumenta cuando habla de los menores. Durante la conversación muestra a su hija y señala que está pasando estos días en la calle, a escasos metros del recinto ecuestre. "Yo tengo una niña", explica mientras la muestra a la cámara.
La mujer recuerda además sus primeros días en Ceuta. Cuenta que entró en la ciudad a finales de julio y que, desde entonces, ella y su familia han pasado por distintos lugares en busca de un sitio donde poder permanecer. Relata episodios en los que la Policía les indicó que debían desplazarse y que finalmente terminaron nuevamente en la calle.
Ahora, su petición se concentra en un único punto: poder acceder al centro. "Tenemos familia y niños. Por favor, ayúdennos", viene a resumir mientras mira hacia las instalaciones de La Hípica.
A pocos metros, otras mujeres y menores permanecen también a la espera. Para Umaima, la cuestión no parece tener una respuesta complicada: lleva una semana durmiendo fuera y quiere saber cuándo podrá entrar.
Mientras tanto, ella y su hija continúan esperando una solución.