Sidi Embarek cierra su campamento de acogida tras el traslado de 300 mujeres a Caballería
Inmigración
Los organizadores de este recurso cifran entre 800 y 900 las inmigrantes que ha sido atendidas en las instalaciones
La Asociación de Vecinos de Sidi Embarek ha dado por cerrado este martes el campamento de emergencia que puso en marcha hace dos meses para atender a mujeres y menores en situación de vulnerabilidad. La clausura se produce después de que alrededor de 300 mujeres hayan sido trasladadas a un recurso habilitado en Caballería.
En una carta remitida con motivo del cierre, la entidad cifra entre 800 y 900 las mujeres que han pasado por el campamento desde su puesta en marcha el pasado 6 de agosto. Según explica, aproximadamente un 60% regresó voluntariamente a Marruecos, mientras que el resto fue trasladado progresivamente a otros recursos a medida que se fueron habilitando plazas.
El dispositivo comenzó en el entorno de Sidi Embarek y posteriormente se trasladó a una carpa cedida por Luna Blanca, donde ha permanecido durante las últimas semanas. La asociación considera que el traslado de unas 300 mujeres a las instalaciones de Caballería supone "un paso importante para cerrar esta etapa".
Agradecimiento
La asociación vecinal ha aprovechado el cierre del campamento para agradecer públicamente la colaboración recibida durante estos dos meses. En su carta destaca especialmente la respuesta de los vecinos, que aportaron agua, hielo, alimentos, ropa, productos de higiene y mantas, entre otros materiales. "Sin la solidaridad de la ciudadanía, sinceramente, no habríamos podido aguantar", señala la entidad, que considera que la respuesta ciudadana ha sido uno de los principales apoyos durante la emergencia.
La Asociación de Vecinos de Sidi Embarek también reconoce la colaboración de distintas organizaciones que participaron en la atención a las mujeres y menores, entre ellas Cruz Roja, Mujeres en Zonas de Conflicto, Médicos del Mundo, Save the Children, Asociación ELIN, ACCEM, Mujeres Anónimas y Asociación El Amal.
La entidad dedica una mención especial a Luna Blanca, así como a Halima y Mustafa, por haber cedido sus instalaciones y colaborar desde el inicio con el suministro de comida, agua y otros recursos.
También destaca la participación de profesionales y responsables de distintas entidades, entre ellos Clemente y Rabea, de Cruz Roja; Ana, de Mujeres en Zonas de Conflicto; la Consejería de Servicios Sociales y el centro de San Antonio, que permitió que mujeres y niñas pudieran utilizar sus instalaciones para ducharse.
La asociación recuerda asimismo la colaboración de diferentes iglesias de la ciudad, que durante estos meses se acercaron al campamento para llevar comida, organizar meriendas y realizar actividades con los menores.
"La mejor respuesta son los valores humanos"
"La mejor respuesta ante una situación como esta son los valores humanos", sostienen los responsables de la entidad vecinal a la hora de hacer balance de los dos meses de funcionamiento del campamento.
La asociación considera que la emergencia ha puesto de manifiesto la capacidad de colaboración de la ciudad y destaca que la ayuda llegó de personas de distintas culturas, asociaciones, entidades y barrios.
La entidad ha expresado su deseo de que la situación pueda superarse definitivamente y que la ciudad recupere la normalidad. "No queremos acostumbrarnos a vivir en una situación permanente de emergencia", afirma.
Los vecinos de Sidi Embarek consideran que el periodo ha sido difícil, aunque aseguran sentirse satisfechos por haber podido prestar ayuda. Al mismo tiempo, señalan que mantendrán su compromiso con las labores humanitarias mientras persista la situación.
La asociación ha querido cerrar su carta con un agradecimiento a los medios de comunicación de Ceuta por la cobertura de la situación durante estos dos meses y, especialmente, a la ciudadanía: "Gracias a todos los ceutíes. Gracias por estar. Gracias por ayudar".