Acogida de migrantes
Torres: “Ceuta no va a ser un CETI. Cuando se vayan desmontaremos las carpas”
Acogida de migrantes
La frase "Ceuta no es un CETI" se ha convertido en uno de los lemas más repetidos en la ciudad desde la entrada masiva de inmigrantes registrada los días 30 y 31 de julio. La ha pronunciado en numerosas ocasiones el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, y ha sido coreada por miles de ceutíes en las movilizaciones convocadas durante las últimas semanas para protestar contra la gestión de la crisis migratoria y la proliferación de asentamientos y recursos de acogida temporales.
Consciente de esa preocupación ciudadana, el ministro de Política Territorial y coordinador del mando único, Ángel Víctor Torres, quiso lanzar este miércoles un mensaje de tranquilidad al asegurar que los campamentos habilitados para atender a los migrantes llegados durante la crisis serán desmontados una vez finalicen los procesos de identificación y retorno. "Ceuta no va a ser un CETI. Cuando se vayan desmontaremos las carpas", garantizó el ministro durante una comparecencia ofrecida en la sede de la Delegación del Gobierno en Ceuta tras la reunión del Comité de Situación, al objeto de dar cuenta de la gestión de la crisis.
Torres insistió, como hace siempre, en que la apertura de recursos provisionales es una condición indispensable para poder acelerar los procedimientos administrativos y facilitar las devoluciones a Marruecos. Según explicó, la experiencia de las últimas semanas demuestra que disponer de espacios de acogida permite realizar los triajes y expedientes necesarios antes de los retornos.
"Para que Ceuta no sea un CETI, primero tenemos que llevarlos a los espacios para que puedan hacerse los triajes y puedan ser devueltos", argumentó. El ministro afirmó que el aumento de las devoluciones registrado desde la habilitación de nuevos recursos responde precisamente a esa capacidad de identificación y tramitación.
A juicio del responsable del mando único, los propios migrantes son conscientes de que no podrán permanecer en España de forma indefinida, lo que está favoreciendo que muchos opten por regresar a Marruecos tras pasar por los centros de recepción temporal.
Torres insistió en que la prioridad del Gobierno central y de la Ciudad Autónoma es evitar que personas vulnerables permanezcan durmiendo en las calles. "Nuestra prioridad es que ninguna persona pernocte en las calles de Ceuta", afirmó.
Según los datos ofrecidos por el ministro, actualmente unas 6.000 personas se encuentran alojadas en distintos recursos habilitados por las administraciones, frente a las menos de 1.000 que ocupaban estos dispositivos hace apenas un mes.
La creación de estos espacios ha obligado al Gobierno a buscar parcelas e infraestructuras capaces de albergar temporalmente a miles de personas. Sin embargo, Torres aseguró que se han descartado diversas ubicaciones por petición expresa de la Ciudad Autónoma y de los vecinos.
Entre los emplazamientos que llegaron a estudiarse figuran el Hospital Militar, el antiguo Fiscer, pabellones deportivos o las fábricas de harina. "Son todos adecuados, pero no los vamos a abrir", señaló.
El ministro explicó que la estrategia ha sido buscar soluciones consensuadas con las autoridades locales y con la ciudadanía para evitar una mayor tensión social. En ese sentido, defendió la elección de las parcelas portuarias y dejó abierta la posibilidad de habilitar nuevos espacios si fuese necesario, siempre con el acuerdo de la Ciudad.
Pero el mensaje principal de su intervención estuvo dirigido a quienes temen que los campamentos provisionales terminen convirtiéndose en instalaciones permanentes. Torres fue tajante al respecto.
"Serán todos desmantelados en cuanto esos inmigrantes ya sean devueltos", aseguró. Como ejemplo recordó que en Canarias, donde él mismo lideró el gobierno autonómico durante años, se habilitaron recursos extraordinarios durante anteriores crisis migratorias que posteriormente fueron cerrados una vez desapareció la emergencia. "Aquí va a ocurrir exactamente lo mismo", añadió.
El ministro diferenció estos campamentos de los dispositivos permanentes que existen en los entornos fronterizos para atender las primeras llegadas y realizar las actuaciones iniciales. Esos recursos, explicó, seguirán existiendo por razones operativas, pero negó que el objetivo del Gobierno sea consolidar grandes centros de acogida permanentes en la ciudad.
"Para que Ceuta no sea un CETI ni un campamento permanente, hay que abrir los espacios, hacer cuanto antes los triajes, los expedientes y que sigan su tránsito de devolución", concluyó.
En relación con los menores extranjeros no acompañados, Torres reiteró que la prioridad sigue siendo la reagrupación familiar cuando resulte posible y conforme a la legislación vigente. En los casos en que esa opción no pueda llevarse a cabo, defendió que la solución pasa por la solidaridad interterritorial y la derivación a otras comunidades autónomas, evitando que todo el peso de la atención recaiga sobre Ceuta.
También te puede interesar
Lo último